Urkullu tilda de «inocentada» el proyecto del TAV Vitoria-Burgos

Urkullu, durante una rueda de prensa./B. Castillo
Urkullu, durante una rueda de prensa. / B. Castillo

El Gobierno vasco dice ahora que no aceptará que la conexión hacia la meseta no permita el paso de mercancías, tal y como plantea Fomento, cuando ayer le parecía «asumible»

OCTAVIO IGEA

Primer roce entre el Gobierno vasco y el ministerio de Fomento que lidera Íñigo de la Serna. Y del máximo nivel. El lehendakari tildó este viernes de «inocentada» el proyecto para llevar el Tren de Alta Velocidad (TAV) de Vitoria a Burgos presentado este jueves por De la Serna tras conocerse que el futuro trazado no permitirá el paso de mercancías debido a las fuertes pendientes que deben superarse. «Todavía hay que hablar mucho», emplazó Iñigo Urkullu tras asegurar que su Ejecutivo «no aceptará» la propuesta actual aunque, en teoría, es la definitiva.

Se calcula que el tramo Vitoria-Burgos podría empezar a ejecutarse en 2019. Es clave ya que servirá para conectar la futura 'Y' vasca con la red AVE y culminar el ansiado corredor Bilbao-Madrid. Ha habido hasta tres proyectos diferentes y con el último Fomento pretende desbloquear una obra que lleva años empantanada y acompasar su ejecución con la del TAV para tener todo culminado sobre 2023 en una estrategia acordada al detalle con el Gobierno vasco.

Pero el paso de mercancías ha roto la concordia por sorpresa. De la Serna explicó ayer en Burgos que el tramo hasta Vitoria soportará pendientes de hasta 30 milésimas, el doble de lo que puede afrontar un gran convoy –hasta 750 metros de longitud– cargado de materiales. La solución pasaría por cargar trenes más pequeños y multiplicar la tracción usando «dos ó tres» locomotoras, lo que dispararía el gasto. Una opción «inviable» para Fomento, que plantea que los mercancías utilicen la actual línea convencional asegurando que la velocidad máxima de paso –120 kilómetros por hora– será la misma.

De la Serna ya sugirió hace un par de meses que el tramo Vitoria-Burgos no tendría un 'uso mixto' –pasajeros y mercancías–, lo que generó una airada protesta del Gobierno vasco, que aseguraba que esa alternativa no era asumible porque restaba competitividad a las empresas del territorio. El ministro reculó y dijo que estudiaría una alternativa que finalmente ha descartado por razones técnicas. Consultadas sobre la decisión, fuentes del Gobierno vasco aseguraron ayer que la apuesta de Fomento «no es la óptima», pero aseguraron aceptarla. El Ejecutivo autonómico parecía darle más importancia a que la salida de la 'Y' vasca hacia Europa si permitiera el paso de mercancías.

La reunión del 9 de enero

Pero el lehendakari dio este viernes un golpe de timón a la postura oficial. Durante una entrevista concedida a Radio Euskadi tiró de ironía para considerar una «inocentada» la propuesta de Fomento y luego instó al Gobierno central a abrir conversaciones sobre un tema «del que no se ha hablado». La opinión del líder del Ejecutivo ha sido refrendada posteriormente por el viceconsejero de Transportes, Antonio Aiz, en la Cadena Ser. Aiz ha asegurado que el proyecto del tramo Vitoria-Burgos «no tiene sentido» sin un uso mixto y ha asegurado que el uso de varias locomotoras sería una apuesta temporal. «Se trata de modernizar la ruta y estas vías van a durar 150 años, dentro de un tiempo la tecnología evolucionará y los mercancías podrán superar esas pendientes».

En esta tesitura, la visita que el ministro de Fomento hará a Euskadi el próximo 9 de enero para reunirse con la consejera vasca de Infraestructuras, Arantxa Tapia, cobra trascendencia máxima. Se suponía un mero trámite para que De la Serna presentara oficialmente su proyecto, pero ahora obligará a que las administraciones limen asperezas. Y ambas saben que no pueden bloquear el proyecto demasiado tiempo porque cualquier retraso en la tramitación haría inviable cumplir el plazo de 2023 para la inauguración.

La respuesta de Fomento

El Ministerio de Fomento ha asegurado este viernes que el Gobierno vasco conocía y se había mostrado de acuerdo con que el transporte de mercancías por tren entre Vitoria y Burgos se hiciera por la vía actual y no por el futuro trazado de alta velocidad entre ambas ciudades.

Fomento ha reiterado que «debido a cuestiones estrictamente técnicas», el nuevo corredor no podrá acoger mercancías y que por ello apuesta por mejorar y adecuar el corredor actual.

Se trata de una decisión adoptada por «criterios estrictamente técnicos y ha sido compartida hasta el momento por el Gobierno vasco en los contactos mantenidos», reitera el Ministerio, al tiempo que recuerda que en enero está prevista en Vitoria una reunión del ministro con la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia.

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