Urkullu insta a Rajoy a «aprovechar la oportunidad» de buscar una salida política

Iñigo Urkullu./E. C.
Iñigo Urkullu. / E. C.

El lehendakari se mantiene al habla con el presidente del Gobierno y el de la Generalitat, esperanzado en que se abra «una vía» de diálogo

Olatz Barriuso
OLATZ BARRIUSO

La pelota está en el tejado de Mariano Rajoy. Ésa es la interpretación que el nacionalismo institucional vasco hizo de la ambigua proclama de Carles Puigdemont en el Parlament, que Iñigo Urkullu y el PNV interpretaron como una renuncia expresa a declarar formal y unilateralmente la independencia de Cataluña para ganar tiempo y reorganizar las ahora maltrechas filas del soberanismo, que, en parte, se siente traicionado por la decisión del president de suspender los efectos de la secesión hasta nuevo aviso.

El lehendakari, que se pronunciará hoy en el acto de apertura del año judicial en el Tribunal Superior vasco, envió una primera reacción pasadas las nueve y cuarto de la noche para adelantarse a la respuesta oficial de La Moncloa e instar a Mariano Rajoy a «aprovechar la oportunidad» que Puigdemont y su Gobierno habrían dado «al diálogo». «Deseamos que esa oportunidad sea aprovechada, con responsabilidad, para encontrar una solución política a un problema de naturaleza política», confió Urkullu, convencido de que Junts pel Sí, abandonada por los antisistema de la CUP, ha abierto un «tiempo» para poder hallarla.

El lehendakari, un entusiasta de la salida dialogada al conflicto catalán, -incluso ha pedido por carta a la UE una mediación oficial- continuó con sus intentos de evitar una ruptura traumática hasta pocas horas antes del pleno. Ayer mismo, habló por teléfono con Puigdemont y se intercambió mensajes con el presidente del Gobierno, con quien también había conversado directamente el lunes. Fuentes cercanas al jefe del Ejecutivo de Vitoria mostraron su confianza en que haya podido abrirse «una vía» de solución, aunque aconsejaron prudencia y cautela hasta que, esta tarde, haya una posición oficial de Rajoy.

En realidad, el nacionalismo institucional vasco respiró aliviado ante el frenazo del president y su «medida y positiva» intervención, convencido de que, llegados a este punto, es la opción «menos mala» y la única que deja algún margen para un arreglo. Conscientes de que la intervención de la autonomía catalana dibujaría un panorama muy sombrío para los nacionalismos periféricos, incluido el vasco, y para su discurso anclado en el pactismo y la centralidad, los jeltzales cruzaban los dedos para que La Moncloa no responda como si se hubiera proclamado una República catalana que, creen, jamás llegó a proclamarse. De hecho, su análisis es que Puigdemont evitó deliberadamente dar pasos que hagan imposible a Rajoy rectificar en su intención de dar una respuesta dura al l0-O, al no poner sobre la mesa un últimatum ni cerrar los plazos de su oferta de diálogo.

«Política con mayúsculas»

El PNV y su presidente, Andoni Ortuzar, se pronunciaron en la misma línea. Para el EBB, el Govern apostó ayer «de forma decidida» por el diálogo y el Ejecutivo del PP debe recoger el guante para «negociar una solución justa y democrática» con las instituciones catalanas. «Deseamos que el 10 de octubre abra un marco de diálogo suficiente en el que el Gobierno del Estado español se decida a dar, de una vez por todas, una respuesta política a un problema político», subrayó la dirección jeltzale, que advirtió a Rajoy de que es el momento de la «política con mayúsculas» y no de «medidas de fuerza ni soluciones coercitivas» que solo contribuirían a «enconar aún más el problema». En varios tuits en su cuenta personal, Andoni Ortuzar fue aún más explícito y avisó al Gobierno del PP, al que hasta ahora ha contribuido a sostener, de que «no es tiempo del artículo 155 sino de kilómetro 0». El líder peneuvista reclamó «dialogar, negociar, acordar y que la ciudadanía decida», o sea, un referéndum pactado que no llegó a mencionar.

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