Urkullu admite contactos, pero niega que recibiera una llamada de Rovira

Imagen de archivo de Iñigo Urkullu. /LUSA
Imagen de archivo de Iñigo Urkullu. / LUSA

El lehendakari señala que no hablará públicamente de las «intervenciones discretas» que mantiene para desbloquear la situación catalana «hasta que las cosas hayan sucedido»

MIGUEL VILLAMERIEL

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha admitido este lunes que ha mantenido contactos para tratar de desbloquear la formación de un Govern en Cataluña, aunque ha negado que haya recibido una llamada directa de la secretaria general de ERC, Marta Rovira, para solicitarle que interceda con el candidato de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont, para favorecer una salida al actual bloqueo político. «No suelo hablar públicamente de las intervenciones que mantengo en el ámbito discreto hasta que las cosas hayan sucedido, si es que tienen que suceder», se ha excusado Urkullu ante los medios en una rueda de prensa que ha ofrecido en el Palacio de Aiete de San Sebastián. Según las fuentes consultadas por este periódico, aunque Rovira no llamara directamente al lehendakari para pedirle su colaboración, sí que está detrás de algunos de los contactos que se han producido en las últimas semanas en ese sentido.

Preguntado sobre esta cuestión durante la firma de un convenio para la creación del centro de recursos pedagógicos en Derechos Humanos de Aiete, Urkullu ha comenzado indicando que no tenía «nada que decir», aunque posteriormente ha aclarado que «no he hablado, a día de hoy, con Marta Rovira». El lehendakari ha aprovechado la ocasión para desear «lo mejor» a los dirigentes soberanistas catalanes que tienen que declarar esta semana ante el Tribunal Supremo en la causa abierta por el proceso independentista catalán, entre ellos la propia Marta Rovira, que comparece hoy ante el juez Llarena. También ha mostrado su deseo de que el fiscal general del Estado «no solicite medidas cautelares».

En líneas generales, ha confiado en que todos los agentes implicados hagan «lo posible para que la situación en Cataluña se conduzca a una situación de normalización institucional y normalización en la convivencia, en la medida de lo posible, cuanto antes». También ha señalado que no ha hablado con Carles Puigdemont desde que le envió un mensaje telefónico después de las elecciones catalanas.

Fuentes de Lehendakaritza han señalado a este periódico que Urkullu no ha cambiado en ningún momento su postura de mantenerse al margen de la cuestión catalana a no ser que se produjera una petición directa de alguna de las partes. Así como en los meses previos a la aplicación del artículo 155 en Cataluña el lehendakari realizó una intensa labor de intermediación entre las instituciones catalanas y las del Estado, que finalmente no dio sus frutos, las mismas fuentes reconocen que en este caso la mediación es más complicada, porque implicaría a dos partidos soberanistas como ERC y el PDeCAT. Un terreno pantanoso en el que Urkullu tampoco quiere entrar más de la cuenta.

A pesar de que el lehendakari ha negado que haya mantenido una conversación telefónica con Marta Rovira en las últimas semanas, fuentes consultadas por este periódico confirman que la secretaria general de ERC están detrás de algunos de los contactos que ha mantenido Urkullu a petición del mundo soberanista catalán para buscar una salida al actual bloqueo de la investidura de un nuevo president.

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