Sólo 17 presos de ETA cumplen las condiciones que exige Francia para ser acercados a Euskadi

Imagen de la manifestación que el 9 de diciembre pasado recorrió las calles de París en favor de los presos de ETA. : /EFE
Imagen de la manifestación que el 9 de diciembre pasado recorrió las calles de París en favor de los presos de ETA. : / EFE

El Gobierno galo asegura a Covite que no habrá traslados masivos y los limita a reclusos sin delitos de sangre y en el final de sus condenas

FERNANDO ITURRIBARRÍA

El Gobierno francés ha garantizado al Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) que no se va a producir un traslado masivo ni colectivo de presos de ETA a las cárceles de Mont de Marsan y Lannemezan, las más próximas a Euskadi, dentro de su plan de acercamientos individualizados y caso a caso. Según los criterios y líneas rojas expuestos ayer en París por el Ministerio de Justicia a Consuelo Ordóñez, presidenta de esa asociación, menos del 30% (17 de 58 reclusos) de la actual colonia penitenciaria etarra cumple los requisitos contemplados en la legislación ordinaria para acometer los cambios a destinos cercanos a sus hogares familiares.

Ordóñez fue recibida durante una hora por Hélène Davo, directora adjunta del gabinete de la ministra de Justicia, Nicole Belloubet, en la primera reunión que mantiene el Gobierno francés con representantes de colectivos de víctimas del terrorismo para darles cuenta de sus decisiones políticas. Al término de la entrevista, la presidenta de Covite se mostró «muy tranquilizada» por las explicaciones recibidas y por la aseveración de que «Francia no está negociando porque no hay nada que negociar» con la delegación vascofrancesa encabezada por el ‘lehendakari de Iparralde’, Jean-René Etchegaray, que ha abierto un espacio de trabajo con París sobre la situación de los presos de ETA.

Según fuentes de Covite, el Ministerio de Justicia, competente en materia penitenciaria en Francia, rechazó el planteamiento inicial del ‘grupo Etchegaray’, que incluye a representantes del colectivo ‘artesanos de la paz’, para que se hiciera un acercamiento colectivo de presos. El compromiso adquirido con la interlocución vascofrancesa consiste en aplicar el régimen penitenciario común y en el examen individual de cada solicitud personal, según la versión transmitida por Ordóñez.

Los criterios enunciados en la reunión por la ‘número tres’ ministerial circunscriben los acercamientos a los internos que les quede menos de tres años de pena por cumplir, no ofrezcan problemas de seguridad y hayan mostrado un buen comportamiento en prisión. Además, Davo fijó «dos líneas rojas» que descartan a los reclusos con delitos de sangre y a los que tienen condenas o causas pendientes en España ya que el acercamiento obedece a un objetivo de facilitar la reinserción que «no tiene sentido porque van a volver a estar en prisión» una vez entregados tras purgar las penas francesas.

Consuelo Ordóñez, ayer en París.
Consuelo Ordóñez, ayer en París.

Sin módulos femeninos

De los 58 presos de ETA existentes actualmente en Francia, 31 tienen demandas de extradición o euro-órdenes concedidas o/y condenas impuestas por la Audiencia Nacional con ocasión de entregas temporales a las autoridades españolas. De ellos 9 son mujeres que, al igual que las otras cuatro sin causas españolas, no disponen de módulos femeninos en Mont de Marsan y Lannemezan, establecimientos reservados a población masculina. En la lista figuran, por ejemplo, Garikoitz Aspiazu ‘Txeroki’ (13 euro-órdenes y 386 años de condena), Gorka Palacios ‘Nagi’ (7 euro-órdenes, 3 extradiciones y 222 años), Jurdan Martitegi ‘Arlax’ (5 euro-órdenes y 139 años) y Jon Rubenach ‘Txurdo’ (3 euro-órdenes y 439 años).

En la nómina global también hay que descontar a los seis presos pendientes de ser juzgados en París que, en principio, deben permanecer cerca de los juzgados antiterroristas, centralizados en la capital francesa. En total, quedarían 17 presos susceptibles de ser acercados si han tramitado solicitudes personales de traslado.

La iniciativa, en datos

Reclusos
Un total de 58 miembros de ETA cumplen sus condenas en Francia
‘Líneas rojas’.
Descarta a los reclusos con delitos de sangre y a los que tienen causas pendientes en España. Además, sólo serán trasladados a Mont de Marsan y Lannemezan aquellos a los que les queden menos de 3 años de pena.
Mujeres, excluidas.
Mont de Marsan y Lannemezan caracen de módulos para mujeres, por lo que 13 presas están excluidas también.

Según cifras publicadas por el diario ‘Sud-Ouest’, 40 presos de ETA han efectuado entre setiembre de 2017 y enero de 2018 una demanda de acercamiento a título individual. Pero solo cinco han obtenido un justificante de que su petición ha sido registrada. Según la ley, la secretaría de cada prisión dispone de 60 días de plazo para proporcionar un acuse de recibo al recluso. El periódico bordelés señala que 14 reclusos no han efectuado petición de acercamiento.

Por otro lado, entre los seis presos encarcelados ahora en Lannemezan hay dos con delitos de sangre. Se trata de Frederic Haranburu, que purga cadena perpetua por los crímenes del ‘comando Argala’, el más letal en el historial de ETA, e Ibon Fernández Iradi ‘Susper’, condenado por la tentativa de asesinato de un gendarme.

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