Russia Today y Sputnik proyectan una imagen de una España autoritaria frente a una Cataluña que pide libertad

Furgoneta de Russia Today en Moscú./Kirill Kudryavtsev (Afp)
Furgoneta de Russia Today en Moscú. / Kirill Kudryavtsev (Afp)

El interés de los medios informativos rusos, en general, ha sido enorme desde el momento en que la crisis catalana entró en su fase más crítica

RAFAEL MAÑUECOCorresponsal en Moscú

El interés de los medios informativos rusos, en general, ha sido enorme desde el momento en que la crisis catalana entró en su fase más crítica. Tal predilección se explica por el hecho de que Moscú fomentó el separatismo en Transdniester (Moldavia), Abjasia y Osetia del Sur (Georgia), Donetsk y Lugansk (este de Ucrania) y Crimea, territorio que terminó anexionándose.

El argumento utilizado por el Kremlin para arrebatar Crimea a Ucrania fue que hubo un "referéndum" y sus pobladores así lo decidieron. Pese a que "el derecho a la autodeterminación" no se reconoce a ningún ente territorial de Rusia, el ejemplo más claro fue Chechenia, a juicio de las autoridades rusas, sí debe aplicarse allí en donde el clamor popular lo exija. Cataluña, según la prensa rusa oficial, es un caso claro de "anhelo masivo de libertad" con "raíces históricas".

Pero, entre los medios de comunicación públicos rusos, destacan en su celo de apoyar a los separatistas el canal internacional Russia Today (RT), que entre los idiomas en los que emite está el español, y la agencia Sputnik, que ofrece también un servicio en lengua hispana.

La información de ambos medios se puso al rojo vivo el 1 de octubre, el día del referéndum ilegal, presentando la consulta como algo normal y democrático que fue impedida a "porrazos" por una policía "represora". "Violencia policial contra pacíficos votantes", rezaban los titulares de RT y Sputnik aquel día. La aplicación del artículo 155 de la Constitución también ocupó amplios espacios en ambos medios, que no duraron en tacharlo de "intervención de la autonomía" de Cataluña.

El mes pasado, RT publicó en su web, una infografía mostrando la geografía europea de los países que, según ellos, apoyaban la independencia de Cataluña. Recogiendo opiniones de diputados a nivel individual o expertos, aunque nunca de gobiernos, dibujaba un panorama según el cual una docena de miembros de la UE, entre ellos países como Bélgica, Reino Unido, Irlanda, Suecia, Finlandia, Noruega, Suiza, y hasta Eslovenia, se habían decantado a favor de la secesión de Cataluña. Mediante una sutil manipulación, daba a entender a cualquier lector poro minucioso que el reconocimiento de la independencia estaba prácticamente garantizado.

Estas informaciones altamente manipuladas se difundían enseguida por las redes sociales y hasta algunos medios catalanes las utilizaron como fuente. El resultado era un verdadero chute de ánimo para los partidarios de la secesión, pero con un trasfondo falso, ya que ni un solo Gobierno europeo se ha mostrado proclive en ningún momento a reconocer la independencia de Cataluña.

El pasado día 9, también en la web de RT, aparecía un artículo bajo el título "Un país muy autoritario y antidemocrático", en el que se citan diversas fuentes, fundamentalmente de medios y especialistas británicos, que ponen a España poco menos que como un "estado fascista" por el encarcelamiento de "presos políticos", en referencia a los Jordis y a los ocho miembros del cesado gobierno catalán.

RT se refiere en concreto a un tuit de la BBC preguntando a su audiencia si no creen que "España se está comportando como un estado fascista".

En el plató de ese mismo programa, según el canal ruso, el columnista y escritor, Owen James, definía a España como "un país muy autoritario y antidemocrático". RT hablaba también de una supuesta carta abierta de 188 personas (académicos, políticos, intelectuales y miembros del Parlamento Europeo), que fue enviada a Jean-Claude Juncker y a Donald Tusk, expresando su preocupación por la actuación del Estado español en Cataluña, incluyendo al Poder Judicial, que "ha violado las libertades y derechos básicos garantizados por la Convención Europea sobre Derechos Humanos, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como por los artículos 2 y 6 de la ley marco del Tratado de Lisboa de la UE".

Sin embargo y a nivel oficial, tanto desde el Kremlin como desde el Gobierno ruso, se han multiplicado los mensajes de apoyo a la integridad territorial de España, señalando que lo que está pasando en Cataluña "es un asunto interno" de Madrid. Los ultranacionalistas del Partido Liberal Democrático de Rusia se desvincularon de esta línea y se manifestaron la semana pasada frente al Consulado español en Moscú en apoyo de la independencia de Cataluña. Al frente de la protesta estaba el líder de la formación, Vladímir Zhirinovski, que apareció rodeado de acólitos enarbolando esteladas.

El embajador ruso en Madrid, Yuri Korchaguin, ha criticado las informaciones aparecidas en medios españoles sobre la "intromisión rusa" y la información presuntamente sesgada de RT y Sputnik, calificándolas de "erróneas y peligrosas". A su juicio, "existen diversas manifestaciones del populismo, la más habitual es un político que esgrime lemas fustigantes e impactantes pero que, generalmente, son inviables". "Pero también hay populistas entre los periodistas, pues el rasgo distintivo de todo populista es proponer una solución fácil, incluso primitiva y por lo tanto imposible, a un problema complicado", considera Korchaguin en declaraciones a medios rusos.

Según su opinión, "es evidente lo peligroso que es tal enfoque, pues intenta despistar a la opinión pública y a los políticos encargados de tomar decisiones de importancia". Korchaguin insiste en que Rusia "es una nación amiga de España".

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