Elecciones en Cataluña

Ciudadanos gana pero el independentismo mantiene la mayoría absoluta

Ciudadanos gana pero el independentismo mantiene la mayoría absoluta

Arrimadas obtiene una contundente victoria, Puigdemont se impone a Junqueras y el PP se descalabra. Los no nacionalistas ganan en votos a los soberanistas

DAVID GUADILLA

Ciudadanos ha ganado las elecciones catalanas con el 99,89% escrutado, pero la suma de las fuerzas independentistas obtiene mayoría absoluta, lo queabre un escenario plagado de incógnitas y muy similar al que había antes de la cita con las urnas. La candidatura de Inés Arrimadas ha logrado un triunfo histórico al alcanzar los 37 escaños, 12 más que en la actualidad. La gran sorpresa la ha dado Carles Puigdemont. Todas las encuestas situaban a Junts per Catalunya en tercera posición, por detrás de ERC. Al final será al revés. La denominada «candidatura presidencial» ha obtenido 34 escaños, mientras que la de los republicanos se ha quedado en 32. Un auténtico varapalo para los de Oriol Junqueras, que aspiraban a convertirse en la referencia del soberanismo. Por detrás, el PSC, con 17, Catalunya en Comù-Podem (8), CUP (4) y el PP (3). La debacle de los populares ha sido otra de las noticias de una jornada con una participación histórica del 81,94%, siete puntos más que en 2015.

A pesar de su holgado triunfo, las opciones de que Arrimadas se convierta en la nueva presidenta de la Generalitat son escasas. La mayoría absoluta está fijada en 68 diputados y las tres fuerzas independentistas –JuntsxCat, ERC y la CUP– logran mayoría absoluta con 70. A partir de ahí se abre un escenario complejo en el que quienes apuestan por la ruptura con España tampoco lo tienen fácil. Aunque los soberanistas ganan en escaños, pierden en votos frente a los no nacionalistas. C's, PSC, comunes y PP suman más de 2.212.871 papeletas y Junts per Catalunya, ERC y la CUP se quedan en 2.063.361, aproximadamente. Además, y aunque sobre el papel Puigdemont podría ser investido presidente, a pesar de que será detenido cuando regrese de su escapada a Bélgica, tampoco parece una opción muy probable.

El mapa que sale de las urnas, en todo caso, es casi calcado al que surgió de las elecciones de 2015. Los nacionalistas suman 70 escaños, frente a los 72 de hace dos años, y C's, PSC y PP obtienen 57, frente a los 52 de la cita anterior. Los vetos cruzados hacen que nada más cerrar los colegios electorales empiece a barajarse la opción de que haya que celebrar nuevos comicios en primavera al ser imposible investir a un nuevo presidente en un Parlamento tan fragmentado.

Victoria de Arrimadas en tres capitales

Aun así, la victoria de Arrimadas ha sido abrumadora. Ha ganado en todas las capitales de provincia, menos en Girona. Saca más de 160.000 votos a la lista de Puigdemont y supera el millón cien mil de votos en el total de Cataluña. La formación naranja ha sabido capitalizar el voto útil del constitucionalismo y ha fagocitado al PP. El miedo que tenían muchos militantes y cargos populares a que sus potenciales votantes se decantasen por Ciudadanos para frenar al separatismo se ha cumplido.

Resultados

Los tres escaños que ha cosechado el PP –ocho menos que en 2015– suponen un auténtico cataclismo para los de Xavier García Albiol, que se han dejado 166.000 votos, y un dato muy preocupante para Mariano Rajoy. Las elecciones catalanas dan alas a Ciudadanos y amenazan con convertir al partido de Albert Rivera en una alternativa plausible en el conjunto de España. Tras conocerse los resultados, Arrimadas ha afirmado que los catalanes han votado por la «convivencia» y la «solidaridad». «Ha quedado más claro que la mayoría social de los catalanes está a favor de la unión, por lo que los independentistas nunca más podrán hablar en nombre de Cataluña», ha recalcado la líder de Ciudadanos.

En el bloque soberanista también ha habido una mezcla de voto útil y sentimental. La campaña de Junts per Catalunya, centrada en la imagen de un «presidente legítimo en el exilio» y una plancha electoral transversal y que había marcado distancias con el PDeCAT, ha funcionado. Aunque por un margen no demasiado amplio de votos, JuntsXCat se ha impuesto a ERC. La estrategia emocional empleada por Puigdemont no le ha servido a Esquerra. Los republicanos habían fiado parte de su campaña al recuerdo de que su presidente, Oriol Junqueras, está en la prisión de Estremera. Pero la figura y la simbología del expresidente en Bélgica ha funcionado mejor que la del exvicepresidente entre rejas. Además, es factible que parte del electorado de la CUP, que se ha dejado siete escaños, también haya optado por la lista ‘presidencial’ para intentar frenar a Arrimadas.

Desde Bruselas, Puigdemont ha comparecido con un discurso eufórico. Ha vuelto a defender la legitimidad de su Gobierno, ha recalcado que «la República catalana ha ganado a la Monarquía del 155» y ha insistido en la victoria de los soberanistas sin aclarar que los no independentistas han ganado en votos.

Partido a partido

El papel de la CUP

La otra gran incógnita es si los tres grupos mantienen la unidad de acción que han construido los dos últimos años alrededor del proceso soberanista. No está del todo claro. Mientras la CUP sigue apostando por la vía unilateral, en el seno de Junts per Catalunya y ERC algunas voces apuestan por aflojar algo el acelerador y buscar una salida pactada, con la independencia como objetivo final pero a largo plazo.

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En el lado socialista, Miquel Iceta mejora los resultados de 2015, pero no cómo auguraban las encuestas y aspiraban los propios miembros del PSC. Se queda en 17 escaños, solo uno más que hace dos años. Tampoco supera sus propias expectativas la lista de Xavier Domènech, aunque sus ocho parlamentarios pueden ser clave para buscar una complicada salida.

La jornada, con una participación histórica, se ha desarrollado con cierta tranquilidad. Uno de los escasos lunares han sido los insultos que ha vuelto a recibir Inés Arrimadas al ir a votar. «El día ha transcurrido sin incidentes remarcables, similares a los de otros comicios. Sobre todo han sido retrasos en la apertura de mesas, la retirada por parte de la policía de alguna pancarta o cartel. En algún caso ha faltado material», ha señalado Juan Antonio Puigserver, secretario técnico del Ministerio del Interior, que tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución y la intervención de la Generalitat ha sido el encargado de difundir los datos oficiales.

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