Rajoy convoca al PP para reaccionar ante el avance de Ciudadanos

Mariano Rajoy./Ballesteros (Efe)
Mariano Rajoy. / Ballesteros (Efe)

La dirección garantiza haber «tomado nota», pide «paciencia» a sus cargos y anuncia una Junta Directiva Nacional para reactivar el partido

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

La de hoy fue una llamada interna a mantener la calma. Mariano Rajoy movió ficha para intentar trasladar a los suyos que ni la sede nacional de Génova es una «burbuja» ajena a la realidad ni el presidente vive de espaldas a la situación política tras la derrota en Cataluña y a año y medio de las elecciones municipales y autonómicas. El líder del PP convocó a la dirección, a los barones, ministros y parlamentarios populares a una reunión de la Junta Directiva Nacional el próximo lunes. Será ese el marco en el que anuncie un calendario de actividades «muy intenso y potente», según garantizó Fernando Martínez Maillo, que no tiene más objeto que el de reforzar al partido para afrontar la batalla electoral con Ciudadanos por el centroderecha.

La decisión se comunicó tras el encuentro habitual del comité de dirección presidido por Rajoy. La cúpula del PP tiene previsto volver a reunirse esta semana para diseñar la estrategia que se desvelará el 15 de enero. Habrá que ver hasta qué punto resulta ambiciosa la agenda que plantee el jefe del Ejecutivo y en qué medida la fórmula satisface a los dirigentes territoriales, preocupados por las dificultades electorales que han detectado en los últimos meses.

En los últimos días, barones del PP han alertado en privado sobre la necesidad de reaccionar para que la inyección de las urnas a Ciudadanos en Cataluña no acabe pasando factura a los conservadores en todo el territorio. «Pretender extrapolar las elecciones catalanas a las generales así, sin más, de manera automática, es un ejercicio de cierta ciencia ficción», replicó hoy el coordinador general del partido.

En realidad, nadie cuestiona este planteamiento de Martínez Maillo. Sí apuntan, sin embargo, que los barómetros del CIS durante 2017 recogen un ascenso de los liberales y un retroceso de la formación de Rajoy y llaman a «no dormirse en los laureles». Fuentes de la cúpula admiten que la reflexión es más que razonable, pero subrayan también la importancia de mantener la «tranquilidad» y no perder los nervios cuando hay margen temporal hasta los siguientes comicios.

«Lo importantes es tener paciencia y prudencia -destacó, de hecho, Martínez Maillo- y, sin duda estar muy atentos también a las encuestas, valorarlas en su justa medida y tomar nota, porque lo que ha hecho el PP en este comité de dirección y, de ahí, el calendario de actividades, es tomar nota de lo que está pasando, claro que sí».

El valor diferencial

El PP tratará de jugar sus mejores cartas. Por un lado, utilizar al máximo su amplia estructura territorial para establecer contacto directo con los electores. Y, por otro, sacar provecho de ser el partido que gobierna en España. Ambas circunstancias son valores diferenciales respecto a Ciudadanos, formación a la que ya señalaron en 2015 por su falta de experiencia y a la que acusan ahora de tener «alergia» a entrar en las administraciones. En concreto, reprochan a Inés Arrimadas no haber abierto una ronda de contactos para intentar su investidura en Cataluña.

Mientras tanto, el PP buscará reforzar el mensaje del Gobierno para llegar a 2020 con los objetivos cumplidos y volver a presentar el relato de la estabilidad y la solvencia. Rajoy reiteró hoy a sus colaboradores que su intención es agotar la legislatura y eso implica ir salvando los Presupuestos, para los que se han retomado los «contactos discretos». Pero, además, el presidente quiere impulsar al menos tres grandes propuestas que den sentido a su mandato: la reforma de las pensiones, la de la financiación autonómica y el pacto educativo.

Para las tres buscará el respaldo, fundamentalmente, del PSOE. Es el único partido al que le reconoce capacidad de ser alternativa de gobierno. Primero, porque eso apuntala su visión bipartidista de la política española. Y segundo, porque así niega a Ciudadanos ese rol. Pero el respaldo de la formación de Albert Rivera será vital para aprobar las cuentas públicas.

El preacuerdo alcanzado con los liberales en esta materia está ahora condicionado al cese de la senadora Pilar Barreiro, citada a declarar por el caso Púnica. «Conviene no exagerar y no sobreactuar y Ciudadanos lo está haciendo», censuró Martínez Maillo, que afea a Rivera tener como estrategia seguir «el viento».

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