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Protesta a las puertas de la prisión de Estremera./EFE
Protesta a las puertas de la prisión de Estremera. / EFE
Manuel Alcántara
MANUEL ALCÁNTARA

La mejor noticia es que no haya noticias, salvo que el Gobierno se siga endeudando en 16.000 millones de euros para pagar las pensiones y eso no es nuevo. Se veía venir, aunque cerráramos los ojos. La relativa novedad es que Junqueras seguirá en prisión incondicional para tratar de impedir otra explosión violenta en el proceso independentista, que no puede pararse porque son más los que lo empujan. Cuando no sabemos qué hacer hacemos conjeturas, mientras el desempleo en Cataluña registra el peor mes de noviembre desde 2009 y el Reino Unido y la dificultosa Unión Europea tratan de acercar posturas sobre el ‘brexit’. Hay más soluciones que problemas, pero ninguna le parece la adecuada a los litigantes. La campaña catalana se ha abierto, aunque no sea de par en par, y Ciudadanos va por delante. ¿Es inteligente mantener en prisión a Junqueras y los llamados ‘Jordis’? En la cárcel de Extremera no cabían todos y había que poner en libertad a algunos, si bien bajo fianza de 100.000 euros.

El Gobierno tendrá que endeudarse en 16.000 millones para pagar las pensiones. Que nadie se pregunte de dónde saldrá el dinero, porque tiene que salir de nosotros, aunque no lo tengamos. No va a a salir del gran mago del balón Messi, que cobrará un 70% más que Cristiano Ronaldo después de firmar su nuevo ‘supercontrato’. España paga muy bien a la gente que le divierte, quizás porque le hace olvidar donde está, que financieramente es la pura ruina. De manera aproximada está claro que la austeridad no nos gusta. Por eso tiene mala prensa y buena literatura. Debieran haberla practicado nuestros mayores y les estaríamos muy agradecidos, pero delegaron en sus descendientes. Habló el gran Luis Cernuda del «error de estar vivo», pero nos gusta vivir. Probablemente es una experiencia única, pero nunca se sabe.

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