El Parlamento para su actividad en julio por primera vez en seis años

El hemiciclo del Parlamento vasco, durante un pleno./B. CASTILLO
El hemiciclo del Parlamento vasco, durante un pleno. / B. CASTILLO

Ni los partidos ni el Gobierno piden que se habilite un mes utilizado tradicionalmente para acelerar proyectos de ley y debates de calado

Octavio Igea
OCTAVIO IGEABILBAO

Los últimos días de junio fueron especialmente intensos en el Parlamento vasco. Comisiones que se solapaban, ruedas de prensa de casi todos los partidos, recepciones institucionales, un pleno que se prolongó hasta bien entrada la tarde... Este mes será radicalmente opuesto. Tras conseguir encajar en las semanas anteriores buena parte de los debates pendientes, la Cámara de Vitoria se va de vacaciones. Por primera vez en seis años no habilitará julio para acelerar la tramitación de propuestas.

Según establece el reglamento, el hemiciclo cierra sus puertas en agosto por descanso estival, aunque el ritmo ya baja ostensiblemente durante el presente mes. Algunos parlamentarios siguen acudiendo a Vitoria y la mesa se sigue reuniendo. Pero si no media una petición de algún partido no se convocan ni comisiones ni plenos, y así será este año porque el plazo para solicitarlo finalizó la semana pasada. Hasta septiembre gobierna ya la diputación permanente, una representación del equilibrio de fuerzas.

Aunque la situación es legal, no es lo habitual. Al menos en el último lustro. El Parlamento vasco trabajó en julio de 2012 para tramitar seis leyes, que tuvieron que pasar por varias comisiones para sortear el plazo de enmiendas. También se acordó extender la actividad para seguir adelante con la ponencia de Paz, otra sobre clubes de cannabis y una comisión sobre bebés robados. En 2013 se abordó el copago farmaceútico y en 2014 la iniciativa legislativa popular sobre custodia compartida llevó a la Cámara de Vitoria a varios expertos.

Acercándose al final de la pasada legislatura, y con toda la oposición reprochando al Gobierno su baja producción legal, el Gabinete Urkullu utilizó julio de 2015 para perfilar la Ley Municipal y metió la quinta marcha el verano pasado, en el que se convocaron dos plenos y varias comisiones para aprobar las leyes de Muerte Digna, Turismo y de abusos policiales. Después la Cámara se disolvió y no volvió a constituirse hasta después de las elecciones autonómicas de septiembre.

Pese al parón del pasado otoño, y a que hay ponencias como las de Memoria y la de la reforma de EiTB que avanzan al ralentí, ningún grupo ha visto necesario pedir la habilitación de julio. Ni el Gobierno vasco, que tampoco ha arrancado la legislatura con una profusión de tramitaciones legales. Hasta mediados de junio el Ejecutivo solo había conseguido aprobar tres leyes: un modificado para los Presupuestos del año pasado, las Cuentas del presente ejercicio y la nueva norma que regulará la Formación Profesional. En las últimas semanas ha remitido a la Cámara los anteproyectos de la Ley de Puertos y la de Sostenibilidad Energética de las Administraciones Públicas, pero cualquier debate se pospone hasta, como mínimo, septiembre.

«No corre prisa»

En lo que respecta a los partidos, también han medido sus peticiones. El caso más llamativo es el de la proposición no de ley impulsada por PNV, EH Bildu, Elkarrekin Podemos y PSE para solicitar la excarcelación de la presa de ETA Sara Majarenas. El texto fue registrado a finales de junio y el plazo de enmiendas obligaba a debatir el tema a mediados de julio, pero un pacto entre partidos -incluido el PP, que no lo ha apoyado- aceleró la tramitación del tema y se abordó el último miércoles del mes pasado. EH Bildu también presentó una propuesta para pedir que se depuren responsabilidades políticas por el gasto en las obras del Tren de Alta Velocidad, aunque su idea era dejar el debate en manos de la diputación permanente. La mesa decidió también la pasada semana paralizar la iniciativa por «no correr prisa».

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