El nuevo emblema de ETA: el hacha y la serpiente tallados por un anarquista en los 70

'Josu Ternera' recibe una talla con el hacha y la serpiente -similar a la del nuevo emblema de ETA- de manos de su hijo al salir de la cárcel en 2000./EL CORREO
'Josu Ternera' recibe una talla con el hacha y la serpiente -similar a la del nuevo emblema de ETA- de manos de su hijo al salir de la cárcel en 2000. / EL CORREO

La banda anuncia la recuperación como símbolo de una escultura elaborada por un miliciano de la CNT en Francia durante el franquismo y que dio origen al 'bietan jarrai'

ÓSCAR B. DE OTÁLORA

En su último comunicado ETA anuncia que está realizando un análisis de su historia y ese revisionismo ha comenzado ya con sus símbolos. La banda -que como certifican sus palabras entre líneas ya está debatiendo su disolución- ha decidido ahora presentar una nueva imagen al exterior y para ello recupera una vieja talla de los años 70. Una madera labrada por un anarquista guipuzcoano en el exilio y que dio origen al lema del 'bietan jarrai' que durante décadas ha sido el símbolo de los terroristas: la serpiente enroscada en el hacha.

En su texto, ETA anuncia que a partir de ahora utilizará en sus comunicados una imagen de la talla de madera esculpida por Félix Likiniano, el primer símbolo en el que aparecen el hacha y la serpiente que con el tiempo se convertirían en el emblema del terror. El autor de esta obra fue un anarquista de la localidad guipuzcoana de Eskoriatza que tras una azarosa vida como militante de izquierda terminó refugiado en Francia por la victoria del franquismo. Likiniano procedía de un mundo no abertzale ya que había militado en la CNT, había luchado durante la Guerra Civil con milicias anarquistas en Gipuzkoa y acabó uniéndose a la Resistencia en Francia. En los años 70 residía en Bayona y una de sus aficiones era la escultura.

La relación de Likiniano con los etarras era de fascinación mutua. Para el escultor guipuzcoano los terroristas representaban una continuidad con la lucha que él había practicado toda su vida en España. Pese a la derrota y el exilio que había sufrido, los nuevos terroristas representaban para él una nueva oportunidad. Para los etarras, Likiniano suponía una cierta continuidad histórica de su lucha con la que supuso la Guerra Civil. Pero había diferencias. El miliciano, por ejemplo, defendía que la violencia de ETA no debía limitarse al País Vasco sino que era necesario que continuase en toda España y tener como objetivo la llegada de un gobierno revolucionario para todo el territorio. Esta postura era rechazada por los miembros de la banda. Cuando falleció en 1982 -con 73 años- era un veterano al que Herri Batasuna había homenajeado en varias ocasiones.

Golpear con sigilo

Fue Likiniano quien elaboró por primera vez una talla con el hacha y la serpiente y se la mostró a algunos miembros de ETA en su casa de la calle Marengo de Bayona. Según distintos libros, les tuvo que explicar qué quería decir con aquella imagen. En principio se trataba de la fuerza unida a la inteligencia. La violencia del hacha, capaz de asestar un golpe mortal, unida a la capacidad de la serpiente de deslizarse de forma sinuosa hasta llegar a sus víctimas. Era un puro canto a la muerte resumido en el lema 'bietan jarrai' (siguiendo por las dos vías, en castellano). La imagen se incorporó pronto a la simbología etarra y fue utilizada en comunicados, funerales de terroristas o eventos de presos.

Distintos actos de la banda en la que se ha utilizado el hacha y la serpiente. / EL CORREO

Sin embargo, el 'bietan jarrai' no tuvo una lectura única y existen pequeños matices con respecto a su significado. En 2010, el exjefe de ETA Mikel Albisu aseguró durante un juicio que el hacha significa golpear y la serpiente ser astuto, pero ambos mensajes deben ir siempre unidos. «Hay que utilizar la fuerza para defenderse porque estamos invadidos. Pero no la fuerza por la fuerza, sino la fuerza con inteligencia», afirmó el terrorista. Otras interpretaciones, aceptadas por dirigentes etarras, afirman que el hacha simboliza la violencia y la serpiente la utilización de la política y otro tipo de gestiones no violentas para conseguir sus objetivos. Son dos vías que pueden ser divergentes.

Revisión histórica

La talla que presenta ETA, por otra parte, es una pieza de madera rodeada de otros símbolos. Al parecer, Likiniano esculpió varias piezas de este tipo. En uno de los libros dedicados a la exdirigente de la banda asesinada por sus compañeros, Dolores González Katarain, 'Yoyes', se afirma que este escudo fue un homenaje a Joxe Etxeberria, 'Beltza'. Este etarra falleció en 1973 en Algorta al manipular la bomba que estaba preparando y había sido compañero sentimental de la propia 'Yoyes'. Al parecer existieron otras creaciones con el 'bietan jarrai' que fueron regaladas por Likiniano a personalidades que apoyaron al nacionalismo radical vasco durante la dictadura. No está fechado, por ahora,un primer 'bietan jarrai'.

La recuperación de esta talla en el último comunicado es un mero simbolismo pero está en consonancia con las palabras que aparecen en el texto según las cuales la banda «hará una lectura mirando hacia atrás». Según los conocedores del debate de los terroristas, hasta la apuesta por este antiguo símbolo es un detalle que reafirma la voluntad de los etarras de realizar una revisión de su historia en el que su pasado durante la dictadura franquista sea el principal punto de vista. Evitarán así explicar que la mayoría de sus crímenes fueron cometidos durante la democracia.

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