La muerte de 'Carmen', el emblema del fracaso de ETA

La muerte de 'Carmen', el emblema del fracaso de ETA

La terrorista Belén González Peñalba, que participó en dos de los intentos negociadores de la banda, fallece en San Sebastián tras ocho años en libertad por su enfermedad

ÓSCAR B. DE OTÁLORA

Belén González Peñalba, fallecida este jueves en San Sebastián, es una de las figuras más emblemáticas del fracaso de ETA. Ella representa como nadie lo que supone la trayectoria de la banda y su fracasada apuesta por intentar doblegar al Estado mediante atentados salvajes al tiempo que ofrecía una negociación. Su intención era acumular cadáveres para que al Gobierno de turno no le quedase otro remedio que rendirse. Jamás lo consiguió y ETA ha entregado sus armas sin conseguir nada a cambio, aunque ella llegó a sentarse con enviados de los Gobiernos de Felipe González y José María Aznar para tantear una salida al terrorismo. Resulta paradójico que algunos de sus compañeros en el 'comando Madrid' de ETA como José Manuel Soares Gamboa o José Luis Urrusolo Sistiaga hayan tenido una evolución en la que han llegado a reinsertarse. Ella abandonó la prisión en 2009 por padecer una enfermedad y desde entonces ha estado bajo control telemático. Y tampoco abandonó jamás la doctrina de la banda.

Belén González Peñalba nació en Beasain hace sesenta años y se incorporó en su juventud a los comandos de apoyo a la banda. En esos años, el instituto de formación profesional de su localidad fue uno de los principales semilleros de la banda del que salieron figuras como Francisco Mújika Garmendia 'Pakito' o la Dolores González Katarain 'Yoyes', que sería asesinada por sus propios compañeros por abandonar la banda. En la votación que se llevó a cabo en la cúpula etarra para decidir la muerte de 'Yoyes', González Peñalba, que conocía a la disidente desde pequeña, no votó en contra. Simplemente se abstuvo. Tras varios años de militancia clandestina, González Peñalba fue destinada al 'comando Madrid', donde participó en cinco asesinatos y en el secuestro de Diego Prado y Colón de Carvajal. Cometió estos crímenes entre 1984 y 1985. Este último año, según señalaron sus compañeros de comando, fue enviada a Francia por ser una incompetente para la lucha armada.

Fracaso absoluto

Su rastro reapareció en las conversaciones de Argel de 1989, en la que formó parte de los miembros de la banda que se reunieron con emisarios del Gobierno de Felipe González. Los otros etarras que se sentaron en la mesa fueron su pareja sentimental, Eugenio Etxebeste, 'Antxon' e Ignacio Arakama, 'Makario'. Las conversaciones fueron un fracaso absoluto y la etarra y su compañero fueron extraditados a la República Dominicana. Durante las conversaciones argelinas falleció en un entrenamiento militar el histórico dirigente de ETA Domingo Iturbe Abásolo, 'Txomin'. 'Carmen' se prestó a posar con un brazo escayolado para armar la coartada de que el dirigente terrorista había muerto en un accidente de tráfico y que así el Gobierno de Argel no tuviera que reconocer que los etarras habían colaborado en entrenamientos terroristas.

Imágenes de archivo de 'Carmen' con el brazo vendado tras la muerte de 'Txomin' en Argelia, en su entrega en España y junto con 'Makario' en la República Dominicana.

Tras comprobar que no había conseguido ningún avance con las negociaciones llevadas a cabo en Argel, el entonces jefe etarra 'Pakito' ordenó una campaña de atentados con coche bomba contra militares y fuerzas de seguridad con el fin de intentar condicionar al Gobierno. La apuesta de este etarra que el Estado se rindiera antes de 1992, año crucial para la España que salía de la Transición por los retos de la Expo de Sevilla y las Olimpiadas de Barcelona. No lo consiguió y el propio 'Pakito' fue arrestado en el 92.

Peñalba quedó en la República Dominicana y el entonces secretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera, mantuvo un hilo de contacto con la etarra en la estrategia de las denominadas 'tomas de temperatura', con las que se esperaba sondear a la banda sobre sus intenciones sin realizar ningún gesto que pudiera entenderse como una negociación. En la isla, 'Carmen' elaboró un documento que apostaba por aplicar una estrategia basada en el palo y la zanahoria. Realizar largas campañas de atentados seguidas de momentos de distensión en los que alentar al Gobierno a sentarse en una mesa con el fin de aglutinar a más partidos y movimientos sociales alrededor de la izquierda abertzale. No era un plan para «el abandono de las armas sino una combinación de la acción armada más treguas, en una dinámica dialéctica y transformadora», escribió con la retórica retorcida de la banda.

«No se busca el abandono de las armas sino una combinación de la acción armada más treguas, en una dinámica dialéctica y transformadora»

«No se busca el abandono de las armas sino una combinación de la acción armada más treguas, en una dinámica dialéctica y transformadora» Belén González peñalba

Belén permanecería en la República Dominicana hasta 1997. Para entonces, la colonia etarra en la isla estaba en fase de descomposición, una vez que se había demostrado que tener a cinco terroristas en Santo Domingo para abrir una hipotética negociación era inútil ante la deriva cada vez más violenta de ETA. Soares Gamboa se entregó a la Justicia española y 'Antxon' y 'Makario' fueron detenidos y enviados a España. 'Carmen' se escapó a Francia cuando supo que su compañero, Angel Iturbe -hermano de 'Txomin'- también estaba dispuesto a rendir cuentas en los juzgados de Madrid.

En 1999 Belén reaparecería, esta vez como interlocutora en la reunión que mantuvieron los enviados del Gobierno de José María Aznar con una delegación de ETA durante la tregua de Lizarra. Fue una reunión inútil. Para dar una muestra del ambiente de este encuentro hay que recordar que cuando uno de los representantes del Ejecutivo Aznar, el secretario de Estado de Seguridad Ricardo Martí Fluxá, rebuscó en el interior de su americana un bolígrafo con el que tomar notas, el jefe de ETA, Mikel Albisu, 'Antza', creyó que iba a sacar una pistola. Esa era la atmósfera de diálogo.

Ofensiva etarra

Belén González Peñalba sería detenida en octubre de ese mismo año en Francia. Tras su captura se encontró la documentación suficiente como para intuir la ofensiva que preparaba la banda tras el fracaso del pacto de Lizarra. 'Carmen' tenía información de dirigentes del PSE y del PP, de funcionarios de prisiones e incluso del interior del Parlamento vasco. La etarra fue entregada a España en 2005 y utilizó las vistas orales de los juicios para defender la postura de ETA sobre la negociación. También se vio envuelta en una polémica al desvelarse que durante su estancia en Santo Domingo el Departamento de Educación del Gobierno vasco le había pagado una beca para sus gastos de estudios.

En 2009 salió de prisión ante la enfermedad que padecía y como toda medida de control se le impuso una pulsera telemática para vigilar sus movimientos. Desde entonces había desaparecido de la escena y apenas había intervenido en actos públicos. En los últimos años asistió al desmantelamiento absoluto de la banda. La presión policial acorraló a la organización hasta dejarla en media docena de militantes. ETA anunció el fin de la violencia y esta primavera entregó las armas. Todos los planes y estrategias negociadoras en los que estuvo involucrada 'Carmen' no sirvieron para nada.

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