Una gran manifestación en París emplaza a Macron a hacer gestos en favor de los presos

Un manifestante muestra una bandera en favor del acercamiento de los presos etarras al País Vasco en la movilización de París./EFE
Un manifestante muestra una bandera en favor del acercamiento de los presos etarras al País Vasco en la movilización de París. / EFE

El Ministerio de Justicia galo no se opone a realizar acercamientos a cárceles próximas al País Vasco si las demandas son individuales

FERNANDO ITURRIBARRIA

La mayor manifestación celebrada en París por el conflicto vasco desde el consejo de guerra de Burgos en 1970 emplazó ayer al Gobierno francés a comprometerse con pasos firmes y concretos en la suavización del régimen penitenciario aplicado a los 63 presos de ETA en Francia, distribuidos en una veintena de cárceles. Entre 11.000 personas, según los organizadores, y 6.200 en función del cómputo policial invitaron al Ejecutivo de Emmanuel Macron a realizar gestos de distensión avalados por el respaldo generalizado de la clase política del País Vasco francés con el apoyo de un abanico plural de personalidades de todo tipo, en su mayoría de izquierdas y ecologistas.

El grueso del cortejo, que desfiló por el kilómetro y medio que separa las plazas del 18 de Junio de 1940 y de Vauban entre Montparnasse y los Inválidos, acudió a París desde el País Vasco en dos trenes especiales de un millar de plazas y 65 autobuses fletados para la ocasión. En cabeza de la marcha una pancarta con el lema ‘Paz en el País Vasco, ahora los presos’ fue portada, entre otros, por Jean-René Etchegaray, alcalde centrista de Bayona y presidente de la Mancomunidad Vasca de Iparralde; el abogado Michel Tubiana, presidente honorario de la Liga de Derechos Humanos francesa; el sindicalista agrario Michel Berhocoirigoin, miembro del grupo Artesanos de la Paz; el diputado por Pirineos Atlánticos Vincent Bru, perteneciente al partido de la mayoría gubernamental Movimiento Demócrata (MoDem); y Anaiz Funosas, presidenta de la plataforma vascofrancesa Bake Bidea.

Todos ellos son miembros de la delegación que ha establecido un espacio de trabajo con el Ministerio de Justicia francés con el principal fruto hasta ahora de la retirada a siete presos de ETA en Francia de la categoría DPS por «detenido particularmente señalado», equivalente al FIES en España, que supone un régimen de vida penitenciario restrictivo. Los interlocutores de París también reivindican el acercamiento de los reclusos a las cárceles de Mont-de-Marsan y Lannemenzan, las más próximas al País Vasco, la excarcelación de los internos con enfermedades graves y la concesión de liberaciones condicionales para los condenados en el tramo final de las penas.

En las dos reuniones mantenidas en julio y octubre con Hélène Davo, subdirectora del gabinete de la ministra de Justicia, Nicole Belloubet, se ha producido «un diálogo constructivo», ha constatado su portavoz oficial, Youssef Badr. «No tenemos oposición de principio a las peticiones de acercamiento de los presos vascos a partir del momento en que las demandas son hechas en un marco individual y no colectivo», expone el representante ministerial.

Desarme de ETA

En su intervención al término de la manifestación, Etchegaray opinó que «el proceso de paz no puede continuar sin un compromiso firme del Estado francés». A su juicio, «el camino de la paz es muy lento, demasiado lento» y «el silencio» de los gobiernos de España y Francia desde el Día del Desarme el 8 de abril en Bayona supone «un insulto». El diario ‘Le Monde’, que se remite a una «buena fuente», ha publicado que «varias demandas de acercamiento o de cambio de estatuto carcelario podrían recibir una respuesta favorable en las próximas semanas».

Por su parte, Berhocorigoin planteó que las medidas urgentes reclamadas por el colectivo Artesanos de la Paz del que forma parte «se inscriben en una perspectiva más global de reconciliación y de una nueva convivencia». Este objetivo «necesitará el regreso de todos los presos y exiliados al seno de la sociedad vasca así como el reconocimiento de todas las víctimas con una preocupación de verdad y reparación».

Dos de los tres últimos ministros de Justicia franceses respaldaron la marcha de forma explícita Apoyos

En la marcha también participaron la senadora socialista Fréderique Espagnac, el senador conservador Max Brisson, el diputado centrista Jean Lassalle, el excandidato socialista al Elíseo Benoît Hamon, el eurodiputado ecologista José Bové, la exministra ecologista Emmanuel Cosse y el número uno del partido Europa Ecología Los Verdes, Julien Bayou. Asimismo, desfilaron el miembro del Ipar buru batzar del PNV Olivier Baratchart; el secretario general de ELA, Adolfo Muñoz; su homóloga de LAB, Garbiñe Aranburu; el presidente de Udalbiltza, Luis Intxauspe; y los parlamentarios de EH Bilbu Maddalen Iriarte y Josu Juaristi, entre otros.

La manifestación contó con el respaldo explícito de dos de los tres precedentes ministros de Justicia franceses, el centrista François Bayrou y la socialista Christianne Taubira, así como de Georges Kiejman, que ejerció esa función bajo la presidencia de Mitterrand. Entre el centenar de firmantes del manifiesto ‘Arriesgar por la paz’ figura el abogado Jean Pierre Mignard, amigo del expresidente socialista François Hollande y ahora asesor personal de Macron.

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