El dolor de la calle

«Vascos sí. ETA no». «Aquí tenéis mi nuca». Estos son algunos de los gritos que corearon los millones de personas que se sumaron a las movilizaciones para intentar salvar a Miguel Ángel Blanca y a las manifestaciones de duelo tras su asesinato

ÓSCAR B. DE OTÁLORA
La vigilia del drama
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La vigilia del drama

El padre de Miguel Angel Blanco, Miguel, aparece en la foto en la vigilia que se organizó en Ermua tras conocerse el secuestro de su hijo. ETA pedía el acercamiento de todos sus presos al País Vasco como condición para no asesinar al joven edil del PP. Dio un ultimatum de 48 horas. Finalizaba a las 4.30 de la tarde del 13 de julio de 1997.

Tensa espera en Ermua y en toda España
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Tensa espera en Ermua y en toda España

Millones de personas se sumaron a las movilizaciones. La noche previa al 13 de julio, Ermua era el epicentro de una tensa espera en la que todos los vecinos salieron a la calle con velas para exigir a ETA que pusiera en libertad a Miguel Angel Blanco.

La manifestación de Bilbao, imagen de unidad
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La manifestación de Bilbao, imagen de unidad

Todos los partidos, salvo Herri Batasuna, convocaron a los ciudadanos vascos para exigir la liberación inmediata de Miguel Ángel Blanco. Se produjo una movilización sin precedentes en la capital vizcaína. A la cabeza de la marcha se situaron el presidente José María Aznar y el lehendakari José Antonio Ardanza. La imagen de unidad política fue absoluta.

ETA perpetra el crimen
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ETA perpetra el crimen

A las 4.30 de la tarde ETA asesinó a Miguel Angel Blanco de dos disparos en la nuca. Su cuerpo fue descubierto por dos caminantes en la localidad guipuzcoana de Lasarte-Oria. En Ermua, el alcalde salió al balcón del Ayuntamiento tras conocerse la noticia, acompañado de la hermana del edil asesinado, Mari Mar Blanco. El dolor se extendió por todo España.

"Vascos sí, ETA no"
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"Vascos sí, ETA no"

Las manifestaciones que se llevaron a cabo en toda la península, en una de las mayores movilizaciones registradas en España, fueron una muestra del tremendo dolor que había generado el brutal crimen. En Madrid se comenzaron a corear lemas de "Vascos sí, ETA no". La imagen de las 'manos blancas' comenzó a verse en las calles de España.

«Aquí tenéis mi nuca»
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«Aquí tenéis mi nuca»

En Ermua, la movilización de los vecinos tras conocerse el asesinato fue masiva. Uno de los gestos que se acuñó aquel día fue el de las personas que se llevaban la mano a la nuca y gritaban: "Aquí tenéis mi nuca". Muchas de estas manifestaciones finalizaban frente a las sedes de HB, partido que no solo no había rechazado el secuestro

Los ertzainas muestran su rostro
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Los ertzainas muestran su rostro

En las movilizaciones tras la muerte de Miguel Ángel Blanco se vivieron momentos de una intensidad emocional como jamás se habían conocido en Euskadi. La Ertzaintza custodiaba las sedes de HB, donde finalizaban las marchas de protesta por el crimen. En San Sebastián, los ciudadanos comenzaron a aplaudir a los agentes y les pidieron que se descubrieran el rostro. En esa época, que los agentes llevasen la cara tapada era habitual, como forma de pasar desapercibidos y evitar ataques en su vida privada si eran reconocidos por radicales. Frente a los locales de la izquierda radical, los agentes mostraron su cara y los ciudadanos se abrazaron a ellos.

La Policía vasca protege a Herri Batasuna
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La Policía vasca protege a Herri Batasuna

En distintos lugares la Ertzaintza tuvo que esforzarse en proteger a los miembros de la izquierda abertzale de la furia de los ciudadanos tras conocerse el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Durante las fiestas del barrio bilbaíno de Santutxu, los agentes tuvieron que defender a los simpatizantes de Herri Batasuna que se encontraban en las txoznas y que continuaban con las celebraciones pese al asesinato.

Funeral por Miguel Ángel Blanco
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Funeral por Miguel Ángel Blanco

El funeral por el asesinato de Miguel Ángel Blanco se celebró el 13 de julio en la parroquia Santiago Apóstol de Ermua. A él asistió el entonces Príncipe Felipe, hoy Rey de España, así como dirigentes de todos los partidos y los expresidentes del Gobierno español. El pueblo se quedó pequeño para permitir la llegada de miles de personas que querían mostrar su solidaridad a la familia.

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