Mendia, sobre la reforma fiscal: «No cambiamos de opinión. Quien más gane pagará más impuestos»

La secretaria general del PSE, Iodia Mendia, en el exterior del Parlamento vasco. /Igor Aizpuru
La secretaria general del PSE, Iodia Mendia, en el exterior del Parlamento vasco. / Igor Aizpuru

La líder socialista niega haber renunciado a sus principios, porque la nueva reforma fiscal «garantizará la suficiencia financiera» del Gobierno y los servicios sociales

Koldo Domínguez
KOLDO DOMÍNGUEZ

Si todo va según lo previsto, PNV, PSE y PP firmarán en las próximas 48 horas la nueva reforma fiscal y los Presupuestos vascos. Se pondrá así fin a un tortuoso proceso de negociación en el que ha sido clave la decisión de los socialistas de renunciar a mantener en el 28% el tipo del Impuesto de Sociedades y aceptar dejarlo en el 24% para lograr el apoyo de los populares. Un cambio que ha sorprendido en el mundo político y económico vasco pero que la secretaria general del PSE defiende sin fisuras.

– Entonces el acuerdo con el PP se da por hecho.

– No está cerrado, pero apunta por el buen camino. La reunión del viernes nos acercó mucho.

Si todo se confirma, será el segundo año que el PP apoya los Presupuestos del Gobierno vasco.

– Es que es el único partido de la oposición que se aviene a acercar posiciones con nosotros y quiere jugar en esa liga de los acuerdos. Los otros se autodescartan. EH Bildu por vetar y exigir una crisis de Gobierno para pactar, algo que no es ni posible ni realista. Podemos también ha planteado un veto a PSE y PP, y como está en primarias, no va a entrar en acuerdos y prefiere quedarse en la pancarta y sin comprometerse.

– ¿Tendrán que modificar mucho PNV y ustedes el proyecto de reforma fiscal por las peticiones del PP?

– Las modificaciones pueden ser mínimas. Pero pase lo que pase, se mantendrá que las empresas paguen en función de los beneficios reales. Las medidas correctoras que hemos introducido lo garantizarán.

– Sería la tercera vez en pocas semanas que tengan que cambiar de opinión sobre la reforma fiscal.

– Nosotros no hemos cambiado de opinión. Hemos mantenido en todo momento los mismos principios.

– Ustedes no aceptaron en el primer acuerdo bajar el tipo del impuesto de Sociedades, que se mantuvo en el 28%.

– Nosotros cerramos ese primer acuerdo con el PNV. Pero evidentemente carecíamos de la mayoría necesaria para sacar adelante la reforma fiscal y hemos tenido que buscar acuerdos con otros grupos.

– En este caso, el PP, que exigía bajarlo, al menos, al 25%.

– Teníamos claro que había que preservar la estabilidad que gozamos en Euskadi y que era muy prioritario aprobar los Presupuestos, no sólo por la estabilidad, sino porque esta legislatura es clave en muchos aspectos, desde convivencia, autogobierno, grandes reformas... Si tú unes todo eso, los socialistas teníamos que implicarnos al máximo, remangarnos y alcanzar los acuerdos necesarios.

– ¿Con eso se refiere aceptar bajar el tipo al 24%?

– Pero sin perder nunca de vista nuestro principio en la fiscalidad, que es conseguir los recursos necesarios para mantener los servicios y realizar las tareas pendientes.

– ¿Pero por qué al principio se negaban a tocar el tipo y pocas semanas después lo bajan cuatro puntos? Algo cambió.

– Es que han sido momentos diferentes. En el primero nos sentamos con nuestro socio para ver qué puedes hacer con respecto a la fiscalidad. Nosotros creíamos que no hacía falta cambiarla este año y esperar para hacerlo a 2018. Pero ellos se empeñaron en que había que retocar cosas. Y pactamos no tocar el tipo de Sociedades y otras cuestiones, pero sí algunas cosas de las tripas de los impuestos.

– El PSE defendió ese acuerdo «como el mejor posible».

– Pero ante la necesidad de negociar con un tercer partido, nos volvimos a sentar con el PNV para ver cómo podíamos retocar lo acordado manteniendo siempre el principio básico de la suficiencia financiera. Al final lo que tenemos que conseguir es que no sea la reforma de ninguno de los tres pero que sea un poco la reforma de todos.

– Pero no negará que en lo que respecta al tipo de Sociedades el cambio es de 180 grados.

– Es que tenemos la necesidad de que haya Presupuestos.

– Esa necesidad estaba ahí desde el principio.

– El primer acuerdo fue solo con el PNV y luego lo vas abriendo a otros partidos.

– Si antes no era bueno para Euskadi bajar el tipo, ¿por qué ahora sí?

– Si al mismo tiempo subes el tipo mínimo... lo importante es la recaudación. No hay que centrarse en un titular simplista de si subes o bajas el tipo general.

– Lo que sorprende es la bajada al 24%. El PP se conformaba con el 25%.

– Al final, si lo equilibras por abajo con el tipo mínimo y te garantizas la recaudación...

– ¿Se ha sentido presionada por el PNV para ceder en Sociedades?

– No. Ha sido una reflexión compartida entre los dos socios y la reflexión interna del propio partido.

– ¿Y por los empresarios?

– Los empresarios emiten su opinión pero en absoluto me he sentido presionada. Y tampoco por los sindicatos, que dicen justo lo contrario. Yo he tomado siempre las decisiones autónomamente. Nosotros lo que hemos hecho es tomar una decisión en base a nuestros principios: que pague más quien más tiene.

– ¿Estarán contentos los empresarios con este nuevo pacto fiscal?

– No lo sé. Yo no lo he hecho para contentarles.

– ¿Ha antepuesto aprobar los Presupuestos a sus convicciones?

– No. Nosotros creemos que la fiscalidad es la herramienta para hacer políticas públicas. El resto son meras técnicas fiscales, subir, bajar, tocar tal deducción. En el fondo lo importante es recaudar lo suficiente.

– ¿Tener Presupuestos es más importante que cualquier otra cosa?

– Sí, es muy importante porque es la herramienta fundamental de un Gobierno. Y también transmite la imagen y la sensación de que tenemos una estabilidad.

– ¿Se ha sacrificado el PSE?

– Bueno... las negociaciones siempre son así. A mí no me disgusta cómo ha quedado el acuerdo. Estoy satisfecha. Este es un país muy plural y tenemos que acordar. Y hay que tener flexibilidad. Ser rígido en la defensa de tus principios, pero flexible para buscar el acuerdo.

– ¿En algún momento creyó factible pactar con EH Bildu?

– Lo que EH Bildu tendrá que explicar es por qué prefiere defender a los independentistas catalanes que están en la cárcel que a los ciudadanos vascos con sus necesidades. Pero si tú haces la política que te marca ELA...

«Ha sido un baile de dos»

– ¿Está dolida por cómo se ha comportado el PNV estos últimos días?

– Con Andoni Ortuzar tengo una interlocución muy buena. Los dos hemos sido claros y honestos y compartimos objetivos.

– ¿Parte del PNV se ha aprovechado de la exigencia del PP de bajar el tipo de Sociedades para lograr lo que realmente quería desde un principio sin sufrir ningún desgaste?

– También nosotros nos estamos aprovechando de las circunstancias para endurecer cuestiones que nunca jamás el PNV había aceptado, como es el límite en la deducción de I+D+I. Al final en una negociación todo el mundo juega.

– ¿Tan mala era la reforma fiscal pactada con el PNV como insinuaban, incluso, algunas voces nacionalistas?

– A mí no me parecía mala y ellos la firmaron. Quiero decir, quienes se tienen que psicoanalizar es esa gente del PNV, sobre todo en Bizkaia, que estuvo en la negociación de ese primer acuerdo, lo aceptó, lo firmó y ahora dice que es malo. Pues se lo tienen que hacer mirar.

– ¿El PNV ha defendido lo suficiente el primer acuerdo firmado con ustedes?

– No lo sé. Eso lo tendrán que explicar ellos porque parece que se han estado sacudiendo la responsabilidad como si sólo hubiera sido una propuesta del Partido Socialista. Pero éste ha sido un baile de dos.

– ¿Puede mantener que el PSE sigue condicionando la política fiscal de Euskadi?

– Efectivamente, si nosotros no estuviéramos, algunas de las cuestiones que están en el acuerdo no estarían. Por ejemplo, el que haya una progresividad y una justicia social en el IRPF y que en Sociedades sea justo que las empresas con más beneficios paguen más.

– ¿Cómo va a explicar este cambio a su electorado?

– El electorado socialista siempre defiende que pague más quien más tiene y eso se sigue manteniendo.

– ¿Pero tiene miedo a las críticas?

– No debieran surgir... A ver, las críticas siempre son legítimas y siempre las habrá, pero no tengo ningún miedo. Tampoco lo tuve cuando firmé el acuerdo de gobernabilidad con el PNV. Yo creo que el de izquierdas es un votante crítico, exigente, leído y que sabrá ver que los objetivos por los que trabaja y se moja el PSE son esos grandes objetivos que compartimos los partidos de izquierdas.

– ¿Su afirmación tajante del pasado lunes de que habrá Presupuestos no era decir al PP que pidiera lo que quisiese?

– No, significaba que vamos a hacer todo lo posible para que haya Presupuestos. Además, las Cuentas son las que son y, por lo tanto, el PP ya sabe lo que hay. Entiendo que saben el margen que existe, no son nuevos en la Cámara ni negociando.

– ¿Puede dar la sensación que de esta negociación saldrán ganando a su costa dos partidos conservadores y de que el PSE será el perdedor?

– No, al contrario. Lo que pone de manifiesto es que el PSE hace que se garantice una reforma fiscal que hace que pague más quien más tiene. Si no estuviéramos nosotros, estaríamos viendo otro tipo de reforma.

«Sin nosotros, el PNV estaría al albur de EH Bildu»

– Cumplido un año de legislatura, ¿cuál es el sello del PSE en el Gobierno vasco?

– Que la política institucional del Ejecutivo y del Parlamento giran en torno a las cuestiones sociales y económicas y a las preocupaciones de la gente. Y si no estuviéramos en el Gobierno, seguramente, en parte fruto del efecto catalán, estaríamos muy metidos en una rueda otra vez identitaria y nacionalista que no serviría nada más que para distraernos de las grandes cuestiones del país.

– ¿Sin el PSE, el PNV se habría lanzado a la aventura nacionalista?

– Hay varios PNV, incluido el guipuzcoano. Creo que si hubieran estado solos en el Gobierno, habrían estado mucho más al albur de los tirones de EH Bildu.

– ¿Es optimista sobre el futuro de la ponencia de Memoria?

– Aquí todos tenemos que ser capaces de decir ese mínimo imprescindible común, que es que nunca ninguna violencia terrorista estuvo bien.

– ¿Y EH Bildu llegará a eso?

– Nunca hay que tirar la toalla. Desde luego, en el corto plazo parece difícil, pero estamos trabajando.

– El PP cree que ustedes están en la ponencia por pura comodidad. Que su postura de no participar hasta que EH Bildu condene a ETA es más coherente.

– Creo que es más cómoda la postura del PP, que es la de no mojarse nunca, estar fuera y criticar todo lo que se hace. Lo que estamos haciendo es tratar de empujar para que ETA se disuelva y, al tiempo, seguir andando el camino del reconocimiento de las víctimas.

– ¿Hay ruido en el PSOE por la aprobación del Cupo?

– No, lo que hay en el PSOE es mucho malestar porque no hay una ley de financiación autonómica, que el PP se comprometió a aprobar. Hay mucha preocupación porque hay dos comunidades autónomas que están sufriendo muchísimo: Andalucía y la Comunidad Valenciana. Ellos no pretendían que no se votaran la leyes del Cupo y del Concierto, querían que el PP llevara al Congreso al mismo tiempo la ley de financiación autonómica.

– ¿Ha habido un amago de motín?

– Yo he hablado mucho sobre el Cupo (con los barones). A mí no me consta y Pedro no me ha dicho nada.

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