Letrados del Parlament piden que se impida el pleno de independencia

Forcadell charla con uno de los letrados del Parlament./EFE
Forcadell charla con uno de los letrados del Parlament. / EFE

Junts pel Sí y la CUP registran una solicitud para que el lunes de la semana que viene se celebre la sesión que proclame la secesión

R. GORRIARÁN

La carrera que los soberanistas catalanes han emprendido camino de la ruptura continúa a pesar de los sucesivos obstáculos legales que les salen al paso. Ayer mismo, los letrados del Parlament advirtieron a los miembros de la Mesa que tienen el «deber de impedir o paralizar» iniciativas como la de celebrar un pleno para declarar la independencia porque incumpliría las sentencias dictadas por el Tribunal Constitucional. Pero el aviso cayó en saco roto. El órgano de control está dominado por Junts pel Sí, y sus representantes ya han recalcado que el escrito de los letrados «no es preceptivo ni vinculante».

No es la primera vez que la Mesa, a cuyo frente está la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, hace oídos sordos a los requerimientos del secretario general del Parlament, Xavier Muro, y del letrado mayor, Antoni Bayona. También lo hizo cuando se tramitaron a principios de septiembre las leyes de Referéndum y Transitoriedad, sobre las que se guía la hoja de ruta independentista. En el escrito remitido ayer, los letrados subrayaban que «el incumplimiento de este deber puede dar lugar a la exigencia de responsabilidades de los miembros de la Mesa».

Su exposición llegaba poco después de que JxSí y la CUP pidiesen que el lunes de la semana que viene se haga un pleno con una comparecencia de Carles Puigdemont, con el fin de que explique los «efectos» de la jornada del 1-O, una sesión plenaria que, según aseguró la CUP, servirá para «declarar la independencia».

El día D de la secesión será el 9 de octubre. En realidad, el pleno «ordinario excepcional», como lo han definido los soberanistas, no tiene como objetivo la declaración de independencia. Está convocado para que el presidente de la Generalitat valore «los resultados del referéndum», se señala en el escrito. Pero la diputada anticapitalista Mireia Boya fue muy clara: «Es un pleno para declarar la independencia o proclamar la república». Diputados de las otras dos formaciones soberanistas también confirmaron que esa es la finalidad.

Lo que no está aún definido es el formato de la sesión porque no hay consenso entre los independentistas. Hay alternativas sobre la mesa: votación o declaración institucional. En las comparecencias parlamentarias del presidente de la Generalitat no están previstas las votaciones, pero Junts pel Sí y la CUP podrían solicitarla sobre la marcha una vez empezado el pleno. La otra vía en discusión es que la presidenta del Parlamento lea tras el debate una declaración institucional con la declaración de la independencia.

Dos opciones

El formato no es el único asunto por cerrar. Diputados del PDeCAT, pero también de Esquerra, no comparten la tesis de hacer una declaración «dura»y sin matices de la ruptura con España, como exige la CUP, y defienden una declaración «en diferido», ligada a una mediación durante seis meses que desembocaría en unas elecciones con la secesión como único punto del programa independentista.

Sería un rodeo para celebrar un referéndum con garantías legales porque el Gobierno de Mariano Rajoy no podría prohibir unos comicios autonómicos cuya convocatoria son potestad de la Generalitat y que, además, se acordarían en esa mediación. La declaración dura garantizaría el conflicto y el choque frontal con el Estado; la diferida abriría una última vía al diálogo y el acuerdo.

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