Juzgan desde el viernes a los promotores del fallido coche Hiriko

El Hiriko se llevó 16 millones en ayudas públicas.
El Hiriko se llevó 16 millones en ayudas públicas. / E.C.

Se enfrentan a diez años de inhabilitación y a la devolución de los 16 millones de ayudas públicas recibidos

Alberto Ayala
ALBERTO AYALA

Los promotores del fallido coche eléctrico vasco Hiriko, uno de los dos ambiciosos sueños automovilísticos que el Gobierno Ibarretxe y el PNV impulsaron en su día en Álava con ayudas del Estado (el otro fue Epsilon), se sentarán a partir de este viernes en el banquillo de los acusados en el Juzgado de lo Mercantil de Vitoria. La vista debió arrancar antes del verano, pero se pospuso.

Será el primero de los dos procedimientos judiciales a los que deberán enfrentarse tres conocidos empresarios y un político alavés del PNV por dilapidar 16 millones de euros de dinero público, en su mayor parte procedente de las arcas del Estado, en un proyecto que terminó en un monumental fiasco.

Los encausados son Iñigo Antía, exconcejal del PNV en Vitoria y exburukide alavés con Iñaki Gerenabarrena y Alfredo De Miguel, este último pendiente de juicio como presunto cabecilla de la mayor trama de corrupción política destapada hasta ahora en el territorio, en la que están procesados hasta una veintena de exmilitantes y excargos peneuvistas; el empresario y exconsejero de Kutxabank por Gipuzkoa, también por designación del PNV, Jesús Echave; y dos conocidos rostros de la sociedad vitoriana, el joyero José Luis Bengochea y el promotor inmobiliario Fernando Achaerandio.

Todos ellos deberán afrontar el próximo año un segundo juicio en un Juzgado de lo Penal. En él el Ministerio Público solicitará penas de cárcel por considerar que crearon la sociedad Afypaida para impulsar el proyecto Hiriko con el único objetivo de «expoliar» la mayor cantidad de dinero público posible, en palabras de la Fiscalía.

En la vista que arranca pasado mañana viernes, la titular del Juzgado de lo Mercantil deberá determinar si la quiebra de la compañía fue o no culposa. Tanto la Fiscalía, como la Abogacía del Estado y los administradores concursales han pedido en sus respectivos escritos de acusación que así sea. No existe la misma sintonía en la petición de penas. Mientras el Ministerio Público reclama para los cuatro impulsores del coche eléctrico vasco diez años de inhabilitación, los administradores concursales piden dos. Eso sí, Fiscalía y Abogacía del Estado quieren que los encausados y hasta una quincena de empresas y particulares que se benefiaron del proyecto, en algunos casos de forma harto ‘sospechosa’ en opinión de las acusaciones, devuelvan los casi 16 millones de ayudas públicas recibidos.

Destino del dinero

El Ministerio de Economía concedió más de 14,7 millones de euros de ayuda al proyecto. Lo hizo a instancias del PNV como contraprestación al apoyo jeltzale al Gobierno del socialista Rodríguez Zapatero en el Congreso. La ayuda del Gobierno vasco apenas superó el millón de euros. Pero es que la aportación de los promotores no pasó de los 273.800 euros.

¿Y para qué sirvió este dinero? No para que hoy se pueda adquirir un coche eléctrico urbano diseñado y producido en Euskadi. Sí en cambio para que el peneuvista Antía, técnico municipal de Deporte de profesión, se embolsara primero 6.000 y luego 12.000 euros. O para que Echave comprara a Epsilon uno de los coches de Le Mans para exhibirlo en sus oficinas, que modernuizó con fondos (370.000 euros) del plan.

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