Junqueras y el sector más radical del PDeCAT abogan por reeditar una coalición

El exvicepresidente Oriol Junqueras, el pasado lunes, de camino al Parlamento catalán. / AFP
El exvicepresidente Oriol Junqueras, el pasado lunes, de camino al Parlamento catalán. / AFP

Hay dirigentes de Esquerra que, sin embargo, piensan que por separado se harían con el control de la Generalitat

CRISTIAN REINO

Esquerra celebrará hoy una sesión extraordinaria de su consejo nacional con la vista puesta en los comicios del 21-D. La formación independentista debe decidir cómo concurrirá a las elecciones y bajo qué fórmula. De entrada, el presidente del partido, Oriol Junqueras, abogó ayer por mantener la unidad del independentismo para defender la república y combatir al 155. En un artículo publicado en 'The New York Times', defendió que es necesaria una «estrategia compartida», materializada a través de «sólidas alianzas con todos los actores sociales y económicos que quieren construir un estado nacional verdaderamente al servicio de sus ciudadanos». El exvicepresidente de la Generalitat avisó además al Gobierno central de que Cataluña «no se rendirá», y advirtió a los suyos de que en los próximos días se tomarán decisiones que no siempre serán fáciles de entender.

En pleno debate sobre la conveniencia o no de repetir la coalición soberanista de Junts pel Sí, Junqueras abrió fuego llamando a la unidad del bloque independentista, aunque hay sectores de su partido, como el que abandera Joan Tardá, que son partidarios de concurrir en solitario y descartan la alianza con el partido de Puigdemont. Está por ver, en cualquier caso, si la llamada de Junqueras es sincera o una mera jugada para marcar posiciones de cara a la galería.

De hecho, hay que tener en cuenta que el líder de Esquerra está ante su gran oportunidad para alcanzar la presidencia de la Generalitat -así lo dicen todas las encuestas- y en los últimos tiempos ha realizado algunos movimientos, como una reunión en secreto con Pablo Iglesias en casa de Jaume Roures, que dejaban entrever que sus planes iban dirigidos a buscar alianzas de izquierdas para un tripartito postelectoral, con Catalunya en Comú y el PSC o la CUP. De ser así, los republicanos dejarían en la estacada al PDeCAT, sus hasta ahora socios en el 'procés', y quienes ahora se encuentran hundidos en las encuestas y sin candidato.

Algunos soberanistas apuestan por una lista con Puigdemont y los dos 'jordis', ahora en prisión

Presión de la ANC

Quien quiera presentarse por libre en el mundo soberanista lo tendrá complicado, pues la presión del independentismo civil será muy fuerte en los próximos días. La Asamblea Nacional Catalana es partidaria de reeditar una lista conjunta, como Junts pel Sí, que incluya a los ahora presos Jordi Cuixart y Jordi Sànchez.

El secesionismo se la juega, pues empieza a instalarse un cierto desánimo entre su electorado, después de que el viernes la Cámara catalana proclamara la república y la independencia se haya disuelto como un azucarillo. La tropa soberanista se ha dado un baño de realismo muy fuerte, lo que podría tener su incidencia electoral en forma de abstención o castigo. Por ello, los sectores más radicales del PDeCAT creen que es necesario cerrar filas y mantener el pulso a través de un nuevo Junts pel Sí, porque si cada partido se presenta por su cuenta, la pelea electoral puede enterrar aún más si cabe la declaración de independencia.

Dos de las voces más destacadas del municipalismo de la antigua Convergència y de la rama más secesionista del partido, Miquel Buch y Neus Lloveras, defendieron ayer una nueva lista conjunta. Se trata de los primeros dirigentes de la exCDC que abogan por unir fuerzas con Esquerra y las plataformas soberanistas, después de que el martes, el exconsejero Santi Vila, se postulase como candidato a la presidencia de la Generalitat y se posicionarse en contra de armar una nueva coalición secesionista.

Buch y Lloveras apuestan por que el independentismo se presente en una lista en la que estarían Puigdemont, Junqueras, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart. Aun así, el expresidente de la Generalitat todavía no ha dicho nada sobre sus planes, más allá de su estrategia procesal, y se espera también que Josep Rull, exconsejero de Territorio, pueda dar un paso adelante para presentarse a las primarias como la alternativa más independentista frente a Santi Vila.

Según las encuestas, Junts pel Sí rondaría los 60-63 escaños, por lo que necesitaría de nuevo a la CUP para volver a repetir la mayoría absoluta, con lo que se reeditaría la misma situación que en la legislatura pasada.

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