Juicio a un joven por amenazar a la Ertzaintza en las redes sociales

Agente de la Ertzaintza con material antidisturbios./BORJA AGUDO
Agente de la Ertzaintza con material antidisturbios. / BORJA AGUDO

El procesamiento se produjo después de que en 2014 varias personas divulgaran datos personales de agentes vascos que participaron en una detención en Gernika

ÓSCAR B. DE OTÁLORA

El Juzgado de instrucción número 1 de Barakaldo juzgará el año que viene a un joven acusado de haber divulgado en las redes sociales frases amenazantes contra miembros de la Ertzaintza. El caso forma parte de la polémica abierta tras la detención en diciembre de 2014 en Gernika de Jone Amezaga, una joven condenada a año y media de prisión por enaltecimiento del terrorismo. Tras su arresto, obstaculizado por una cadena humana de miembros de la izquierda abertzale, quince personas fueron imputadas por insultos y amenazas a la Policía vasca.

El caso del joven que será juzgado el próximo 11 de abril fue denunciado directamente por el sindicato de la Ertzaintza Erne en los días posteriores a los incidentes. Según la versión de la central, en la intervención policial se impidió usar verduguillo a los agentes de la Brigada Móvil y de Seguridad Ciudadana, lo que facilitó que fueran identificados. Tras el arresto, en diversas redes sociales se colgaron fotos de los agentes que habían intervenido en los hechos acompañadas de insultos y amenazas. Posteriormente, a estos datos se les unieron los datos personales de algunos de los policías vascos que habían intervenido en los hechos como el domicilio Algunas de las frases que se divulgaron esos días eran del tipo: «hay que cogerlos uno a uno cuando no estén de servicio y cargárselos».

Fuga y detención

Erne recopiló todos los datos y se los entregó a la Fiscalía para que se iniciara un proceso judicial. Posteriormente, los investigadores de la Ertzaintza identificaron a otros 15 jóvenes que también había utilizado Internet para insultar a los agentes de la Policía autónoma. Según señaló en su día la Consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, la intención de su departamento era abrir un expediente por injurias, amenazas y coacciones.

El caso de Jone Amezaga provocó una fuerte discusión política en el invierno de 2014. Esta joven fue condenada por el Tribunal Supremo a 18 meses de prisión por colocar una pancarta de ETA en el gaztetxe de Gernika. Ella se dio a la fuga y reapareció en la citada localidad vizcaína, donde contó con la protección de un denominado 'muro popular' para impedir su arresto. La dirección de la Ertzaintza, cuerpo encargado del arresto para hacer efectiva la condena, decidió que la detención fuera llevada a cabo por agentes de paisano para evitar que se causara un tumulto y no desplegar la Brigada Móvil -la unidad antidisturbios-. Pero los agentes camuflados recibieron la orden de ir a por la joven en el mercado, lo que facilitó que se produjeran incidentes y que finalmente tuviera que intervenir la Brigada Móvil. La izquierda abertzale arremetió contra el Gobierno vasco a raíz de las cargas e incluso se produjo una comparecencia de la consejera en el Parlamento vasco para explicar los hechos.

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