Borrell: «Sé que algunos en mi familia me consideran un traidor»

Borrell, durante su discurso en Barcelona./AFP
Borrell, durante su discurso en Barcelona. / AFP

El exministro y expresidente del Parlamento europeo, cree que la «grave división» que sufre Cataluña tardará años en resolverse, pero sostiene que aún se está a tiempo de evitar un «enfrentamiento civil»

ARANTZA FURUNDARENA

Plantó cara al secesionismo en la multitudinaria manifestación celebrada el pasado domingo en Barcelona, mientras los principales bancos y las grandes empresan abandonaban el barco ante un posible naufragio... “Podrían haberlo hecho antes y no habríamos llegado tan lejos”, advierte Josep Borrell.

Este insigne leridano aficionado a vadear ríos turbulentos opina que “estamos a muy pocos metros de la catarata”. Ex presidente del Parlamento Europeo y ex ministro socialista, José Borrell tiene a sus 70 años muy claro hacia dónde debe ir su tierra... Lo expresa en un libro titulado 'Escucha Cataluña. Escucha España'.

¿Cuál de las dos está más sorda?

–No le saque punta al lápiz. Es solo una llamada al dialogo para evitar la secesión. Pero ni Cataluña ni España son realidades homogéneas. Dentro hay de todo. Gente como Junqueras y Forcadell y los de la CUP son peor que sordos, son inasequibles al razonamiento. Rajoy ha estado mucho tiempo sordo y ciego. Su gestión de la crisis ha sido catastrófica, incluso para sus propios objetivos.

¿Lo que tiene que decirle Borrell a Cataluña se parece a una carta de amor?

–De amor desde luego. ¿Cómo no voy a querer a mi tierra?. No voy a dejar que nadie me niegue mi condición de catalán. En el libro critico muy duramente a todos los que han contribuido con sus mentiras y sus actitudes excluyentes a crear una grave división social. Estoy harto de que los que se comportan como fascistillas de alpargata tachen de fascistas a todos los que no somos independentistas.

¿Conoce algún 'Ibuprofeno' capaz de bajar esta inflamación patriótica?

–Sí. Primero, la educación en la verdad. Muchos catalanes se han creído lo de “España nos roba”. El gran fabulador que es Junqueras ha ganado la batalla del relato por incomparecencia del contrario. Y segundo, el respeto a los sentimientos indentitarios siempre que no degeneren en exclusión y justifiquen la desigualdad

En su libro también participa Josep Piqué. Algunos en su partido opinan que con los del PP, ni a cobrar la lotería...

–Para cobrarla juntos tendríamos que haber apostado al mismo numero. Y no lo hemos hecho en los últimos 30 años. Pero al PP le votan en Cataluña centenares de miles de ciudadanos que merecen el mismo respeto que cualquier otro. Y para reformar la Constitución hay que contar con ellos.

Felipe González ha dicho que él también habría enviado a la policía y guardia civil a impedir el 1-O.

–Yo no lo habría hecho. Enviarles a evitar por la fuerza que centenares de miles de personas votaran era una misión imposible. El pseudo referéndum ya estaba desprestigiado. No hacía falta. Fue un error descomunal que ha fabricado muchos mas votantes de los que evitó. Le hemos regalado a Junqueras todas las fotos que quería. El coste en términos de imagen internacional ha sido enorme.

¿Y cómo ve que ahora algunos catalanes quieran expulsar a la Policía y la Guardia Civil?

–Responde al movimiento insurreccional que se vive en Catalunya. Es absolutamente condenable e inaceptable. Tienen que quedarse. El Estado español no puede permitir que los echen. Pero en todo caso son «algunos catalanes». Cataluña está partida en dos, no todos pensamos igual.

En el libro advierte que la farsa puede derivar en tragedia... ¿Hemos llegado al clímax o queda lo peor?

–Puede que quede lo peor, como la posible declaración de independencia. Ya no podemos evitar una grave división que tardará años en resolverse. Pero podemos evitar un enfrentamiento civil. La independencia es un salto en el vacío que no lleva a ninguna parte. Sus consecuencias serían muy malas para todos.

Como experto balsero, ¿diría que estamos cerca de despeñarnos por la catarata?

–A pocos metros. El que esté al timón tiene poco tiempo para evitar remolinos ingobernables

¿Le entraron ganas de llorar el 1-O, como a Gerard Piqué y a Rafa Nadal?

–Sentí tristeza y pena. Por la falta de inteligencia del gobierno, por el regalo que se hizo a los independentistas, por una violencia que no aportó nada a la solución del problema, por el cinismo de los dirigentes independentistas, y también porque a centenares de miles de catalanes no les importara que su Parlament hubiera violado su propio Estatut.

¿El futbolista Piqué debería irse de la selección?

–Ni idea. El sabrá. Soy muy poco futbolero.

«Cuando suena el himno nacional se me ponen los pelos como escarpias» decía Luis Aragonés. ¿Lo comparte?

–Hombre, entiendo lo que quiere decir... A mí me produce una emoción positiva que me trae recuerdos de mi vida, desde la mili a los muchos años de ministro de los gobiernos de España. Es un símbolo de la comunidad política a la que pertenezco. Y si estoy en un lugar publico me pongo firmes!!. Pero también la Internacional, y el Himno a la Alegría , y la Marsellesa y Els Segadors, antes de que lo secuestraran los independentistas, me producen ‘good vibrations’.

¿Alguna vez no se ha sentido español?

–Para lo bueno y para lo malo, siempre me he sentido las dos cosas, de una forma intima y profunda.

¿Se puede amar dos naciones a la vez... y no estar loco?

–Eso se me suena a un bolero... Le podría contestar con aquello de ‘Por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo’. Hay quien en esto de los sentimientos nacionalistas son estrictamente monógamos, de ‘Nación no hay más hay una y a ti te encontré en la calle’. Yo soy mas promiscuo. Creo que Catalunya es una nación y que España también. Y yo soy parte de las dos sin ningún problema.

¿Alguien de su familia o entorno le ha llamado traidor?

–No a la cara pero se que algunos lo piensan. La situación en Catalunya es muy tensa. La violencia verbal es ya insoportable.

Si se veía venir, ¿por qué los gobiernos socialistas precedentes no lo atajaron?

–Lo intentaron, algunos con el optimismo antropológico de Zapatero y su reforma del Estatut que al final fue peor el remedio que la enfermedad. El problema se agravó a partir de entonces.

¿No conribuye el PSOE con sus vaivenes y disidencias internas a la ceremonia de la confusión en el problema catalán?

–Disidencias internas las hemos tenido. Y me temo que las seguimos teniendo. También en el PSOE ha habido, y hay, nacionalismo español. En un momento el PSC compró el “derecho a decidir”, pero ahora su posición es clara : reforma de la Constitución votada por todos los españoles y nuevo Estatut, que quepa dentro, votado por los catalanes. Y, créame, la única solución para que España siga unida es aceptar su diversidad dentro de una estructura de tipo federal como son las grandes democracias del mundo.

O sea, que hay que votar, como dicen los 'indepes'...

–Hay que votar, pero no como dicen ellos. La anomalía democrática que significa votar en referéndum un Estatut que cuatro años después te dicen que era en parte inconstitucional solo se arregla volviendo a votar. Pero no tirando por la ventana la Constitución.

Junqueras proclama que los de su tierra tienen mucho de suizos y franceses...

–Cuando Junqueras dice, porque lo tiene escrito, que los genes catalanes son superiores demuestra la clase de personaje que es. Pero en todo nacionalismo hay algo de supremacismo. Nadie se cree diferente si no es porque la diferencia implica superioridad.

España hizo una Transición ejemplar. ¿Por qué ahora estamos tan lejos del consenso?

–Porque entonces le veíamos las orejas al lobo y muchos se acordaban de lo que fue aquello de la guerra. Se construyó el futuro frente al deseo de revancha. Y se hizo con limitaciones, como todo, pero el resultado en términos netos es muy positivo. Ahora hemos sufrido una crisis económica que ha desvertebrado la sociedad, empobrecido las clases medias, los jóvenes sienten que no tienen futuro y la política ha perdido prestigio. Lo que en Madrid alimentó el 15 M en Catalunya ha impulsado el independentismo.

Si lo de Cataluña es ‘Misión Imposible’. ¿Pedro Sánchez podría ser nuestro Tom Cruise?

–No me extrapole. No he dicho eso. He dicho que mandar a los guardias civiles a intentar evitar por la fuerza que centenares de miles de personas pusieran una papeleta en una urna era una misión imposible. Y ya se ha visto que lo era.

¿Qué tal pareja (política) hacen Sánchez y Cristina Narbona?

–Muy buena. Me consta que Pedro tuvo que insistirle mucho para que aceptara. El que ha salido perdiendo soy yo...

¿Cataluña será independiente o antes se demostrará que la Tierra es plana como pretende ese famoso rapero?

–No conozco a ese rapero. Cataluña no será independiente porque lo diga su Parlamento por una exigua mayoría, sino si lo acepta el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Y no lo va a hacer si se independiza por las bravas. Ya va siendo hora de que dejen de engañar a los catalanes.

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