Interior encarga un censo sobre los presos de ETA enfermos y en segundo grado

Manifestación de apoyo a los presos de ETA celebrada en Bilbao el pasado mes de abril. /EFE
Manifestación de apoyo a los presos de ETA celebrada en Bilbao el pasado mes de abril. / EFE

La anterior ocasión en la que se hizo algo similar fue en la época de Aznar y acarreó el acercamiento de varios reclusos

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Instituciones Penitenciarias encargó el pasado 23 de febrero, poco más de dos meses antes de que ETA anunciara su disolución, un censo pormenorizado y con datos personales de los internos de la banda terrorista que se encuentran en segundo grado y sus progresos en la reinserción, así como de la situación de los reclusos enfermos.

Según fuentes penitenciarias, la información, totalmente reservada, fue requerida de forma confidencial por Carlos Javier Lanza, coordinador de Programas de Control y Reinserción, a los directores de los centros en los que hay reclusos en segundo grado. Casi todos están en cárceles en la mitad norte de la península.

Según la última información remitida por el Gobierno al Parlamento sobre la colonia penitenciaria etarra, el pasado abril había 235 miembros de ETA. De ellos, solo 29 estaban en segundo grado. La inmensa mayoría, 209, era presos penados en primer grado; seis preventivos en diferentes categorías, un preso más sin clasificar y ninguno en tercer grado (régimen de semilibertad).

Fuentes del departamento que dirige Juan Ignacio Zoido reconocieron ayer la existencia de esos mails requiriendo información sobre los presos de la banda terrorista en segundo grado, aunque insistieron en que se trata de un «recuento habitual» del que no estaban al tanto los máximos responsables del Ministerio del Interior. Estas fuentes explicaron que se hizo esa encuesta para responder a las preguntas parlamentarias sobre la situación penitenciaria de los miembros de ETA.

De los 235 miembros de la banda en prisión, solo 29 están en segundo grado

Sin embargo, esta versión no casa con el requerimiento de información para responder con simples estadísticas a los requerimientos que se han venido realizando en los últimos meses en el Senado, sobre todo de EH Bildu. En primer lugar, porque desde el Parlamento se solicitaron datos sobre todos los internos, con independencia de su grado, y en segundo porque la encuesta a los directores de las prisiones iba mucho más allá de que informaran del simple número de internos de ETA en segundo grado en sus cárceles.

Seis preguntas

En el documento remitido en febrero a los directores de las cárceles se incluían seis cuestiones precisas sobre el comportamiento individual de cada interno en segundo grado. Instituciones Penitenciarias preguntaba desde el grado de colaboración con la Justicia a su comportamiento en prisión y, sobre todo, su grado de arrepentimiento. La dirección de Prisiones, incluso, reclamó que se enviaran a Madrid informes escaneados de cada uno de los presos sobre sus peticiones de progresión de grado o de beneficios. Documentos en los que se pedía que figurara la firma de cada uno de los internos.

La versión de altos funcionarios de Instituciones Penitenciarias es bien diferente a la de Interior. Aseguran que hacía años que no se ordenaba en el departamento que dirige Ángel Yuste un censo «expreso» y «personal» de los internos de ETA. Es más, recuerdan que un censo con las mismas preguntas se realizó en vísperas de que el Gobierno de José María Aznar (en el que también Ángel Yuste era el responsable de Instituciones Penitenciarias) acercara entre septiembre de 1998 y septiembre de 1999 a unos 135 presos de ETA a cárceles próximas al País Vasco y acabara con la dispersión de los reclusos de la banda fuera de la península.

Otegi pide una «hoja de ruta» para sacar a «todos a la calle»

El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, aseguró ayer que «hay que poner un horizonte de seguridad» al colectivo de reclusos de ETA y acordar «una hoja de ruta» para «sacar a todos a la calle». Un proceso que el responsable de la coalición soberanista «acepta» que pueda ser «por fases». «En cuánto tiempo, de qué manera, aplicando qué tipo de legislación es lo que tenemos que acordar», señaló. Otegi recalcó que «en la política vasca hay que poner encima de la mesa unas reivindicaciones». «Todos los presos tienen que salir a la calle y nos tenemos que poner de acuerdo en eso. Eso va a exigir fases y acuerdos, pero el horizonte tiene que ser que vivamos en un país sin presos», dijo.

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