El horizonte judicial del president

Puigdemont, antes de su rueda de prensa en Bruselas. /EFE
Puigdemont, antes de su rueda de prensa en Bruselas. / EFE

Koldo Domínguez
KOLDO DOMÍNGUEZ

Mañana arrancará para el expresident y su gabinete un incierto periplo judicial que podría acarrearle, en el peor de los casos para él, hasta 30 años de prisión.

Citación a declarar

24 horas para localizarle y opción de que se niegue

La jueza Lamela habrá enviado al domicilio habitual de Puigdemont la pertinente citación para que mañana se presente a declarar en la Audiencia Nacional. Pero conocedora de que en estos momento se encuentra en Bruselas, también habrá reclamado el auxilio judicial a las autoridades belgas para que le localicen y le notifiquen su convocatoria. Puigdemont puede viajar a Madrid, solicitar testificar desde Bélgica por videoconferencia (algo habitual en la jurisdicción civil o mercantil) o darse por enterado pero optar por no atender la petición de la jueza.

Si acepta declarar

Medidas cautelares e incluso prisión incondicional

Si Puigdemont declara ante la jueza, ésta podrá determinar su puesta en libertad y cerrar el caso (improbable) o, siempre tras petición de la Fiscalía, dejarle libre con medidas cautelares (retirada del pasaporte, presentación periódica ante la Justicia...), prisión eludible bajo fianza o directamente prisión incondicional (como los ‘jordis’).

Si no presta declaración

Orden de detención y puesta a disposición de la Justicia

Si mañana no se presenta a declarar ante la jueza Lamela, se pondrá en marcha la maquinaria legal española. La Fiscalía podría pedir a la magistrada que libre la correspondiente orden detención y se dé traslado a Bélgica. Sólo si se tramita por el delito de desobediencia podrá tramitar una ‘euroorden’, puesto que la sedición y la rebelión no están recogidos dentro del listado de delitos por los que se puede cursar esta reclamación, que agiliza los trámites y la burocracia. En cuanto la Policía belga lo localizase, procedería a su arresto y puesta a disposición de la Justicia belga.

Un juez belga decide

Entrega a España o inicio de un proceso legal en Bélgica

Puigdemont comparecería ante un juez belga, que podría determinar su libertad o su entrada en prisión preventiva hasta que se dictaminase su entrega o no a España. Si ese magistrado considerase que la petición española es correcta y conforme a la ley y el expresident compareciera y aceptara sin reparos su traslado a la Audiencia Nacional para declarar, ese proceso sería inmediato y, en todo caso, nunca podría demorarse más allá de los diez días.

Si no acepta la orden de detención

60 días para que la Justicia belga decida

En caso de que Puigdemont no aceptase su traslado a España, el caso pasaría a la Cámara del Consejo de Bruselas, instancia que tendría que dictaminar en un plazo de máximo de 15 días. Su decisión podría ser recurrida por alguna de las partes, por lo que se abriría un nueva ventada de dos semanas. Finalmente, habría opción de que el caso llegase, previa apelación, a la Corte de Casación, que dispondría de otros 15 días para decidir si la orden de detención cursada por la Justicia española es correcta. En total, la Justicia belga debería hacer pública su decisión en un plazo máximo de 60 días desde el momento de la detención.

Última opción

Petición de asilo en Bélgica para frenar el proceso

Aunque Puigdemont negó ayer que su intención vaya a ser pedir asilo en Bélgica, siempre tendrá opción de solicitarlo. Se trata del país de la Unión Europea que ofrece más posibilidades en esta materia, aún tratándose, como es el caso del expresident, de un ciudadano de un país miembro.

Sin precedentes

Bélgica podría conceder el asilo pero abriría una crisis

A pesar de que el protocolo 24 del Tratado de la Unión establece que cualquier petición de asilo de un ciudadano comunitario debería ser calificada como «manifiestamente infundada» y ser rechazada. Sin embargo, se trata de una «orientación», no una obligación. Si la aceptara, Bélgica debería explicarlo en el Consejo de Europa y argumentar por qué cree que en España la Justicia es parcial y Puigdemont no tiene las garantías democráticas mínimas. Eso abriría una crisis diplomática sin precedentes en el seno de la Unión.

Fotos

Vídeos