Erne afirma que los ertzainas afrontan con un «ánimo penoso» el dispositivo para el Athletic-Marsella

Roberto Seijo, líder del sindicato ERNE, mayoritario en la Ertzaintza, momentos antes de comenzar la primera reunión con el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco./EFE
Roberto Seijo, líder del sindicato ERNE, mayoritario en la Ertzaintza, momentos antes de comenzar la primera reunión con el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco. / EFE

Los sindicatos elevan la tensión y amenazan con nuevas «medidas de presión» tras reunirse sin éxito con el Gobierno vasco

David S. Olabarri
DAVID S. OLABARRI

Sin acuerdo para la «modernización» de la Brigada Móvil. Al menos, de momento. Y los sindicatos, a falta de dos días para que se celebre el partido de alto riesgo entre el Athletic y el Olympique de Marsella, amenazan con nuevas movilizaciones y «medidas de presión» si no se producen avances sustanciales a corto plazo. Esta es la principal conclusión que, a falta de que concluyan todos los encuentros, puede extraerse de las reuniones bilaterales que el Departamento vasco de Seguridad mantuvo el martes con las centrales de la Ertzaintza Erne, Esan, ELA y Euspel.

A pesar de las duras críticas hacia el Departamento por no atender «ninguna» de sus propuestas, las negociaciones no están todavía rotas, según reconocen a este diario fuentes del Ejecutivo y de los sindicatos. De hecho, la consejería que dirige Beltrán de Heredia ha emplazado a los representantes de los trabajadores para continuar con las reuniones la próxima semana. Lo que está descartado, al menos por ahora, es que se lleve a cabo la huelga encubierta en el partido del jueves entre el Athletic y el Olympique de Marsella con la que amenazaron algunas centrales para protestar por las «malas condiciones» laborales de la Brigada Móvil, los antidisturbios de la Ertzaintza.

Las entrevistas bilaterales se han producido en un momento de tregua, que se decretó después de que la muerte de un infarto del ertzaina Inocencio Alonso durante los disturbios que protagonizaron radicales del Athletic y del Spartak de Moscú llevase a un punto de máxima tensión las difíciles relaciones que mantienen desde hace años el Departamento de Seguridad y las centrales. En este contexto, en el consejo de la Ertzaintza de la semana pasada ambas partes se mostraron dispuestas a alcanzar acuerdos de calado en el futuro próximo y, más a corto plazo, a abordar la modernización de la Brigada Móvil, una unidad especializada en labores antidisturbios en la que el 80% de sus miembros tiene más de 50 años.

Ni una semana de tregua

Estas buenas intenciones quedaban a expensas de las reuniones bilaterales que se celebraron el martes. Pero los planteamientos, al menos a priori, volvieron a chocar de frente. De esta manera, la tregua en la Ertzaintza no ha durado ni una semana. Erne, el sindicato mayoritario, ha calificado el encuentro de «fracaso absoluto» y ha denunciado la pretensión de la consejería de imponer «calendarios esclavistas» a la Brigada Móvil. Esto es, eliminar los retenes de 24 horas e instaurar los turnos de 9 horas y media con los que ya funciona la Brigada de Apoyo.

Además, ha advertido del «ánimo penoso» con el que los ertzainas que integran el dispositivo establecido por el encuentro Athletic-Olympique acudirán a sus puestos de trabajo. Desde Erne también han adelantado su intención de mantener una reunión «urgente» con el resto de sindicatos para «convocar movilizaciones».

Esan también ha afirmado que la reunión ha sido «muy tensa y muy agria», con «momentos de gran tensión». Y, aunque se ha mostrado partidario de asistir a las reuniones «que hagan falta», ha advertido de que se levantarán «de la mesa» si no observan «voluntad real de negociación». ELA ha censurado además que solo se contemple como «prioritaria» la modernización de la Brigada Móvil y que se deje de lado el resto de «problemas estructurales» que llevan «denunciando 4 años».

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