El Gobierno vasco aprueba el Plan de Convivencia tras incorporar 26 alegaciones

Uno de sus objetivos es buscar en «encuentro social» tras el fin de ETA. / José Montes

Se han hecho 63 cambios respecto al documento original con las propuestas presentadas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo o la Fundación Fernando Buesa, entre otras

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El Gobierno vasco ha aprobado hoy el Plan de Convivencia y Derechos Humanos 2017-2020, al que ha incorporado aportaciones de colectivos sociales como la (AVT), y que tiene entre sus objetivos buscar el «encuentro social» tras el desarme de ETA.

Así lo ha anunciado el portavoz del Ejecutivo Vasco, Josu Erkoreka, tras la reunión del Consejo de Gobierno. Desde que en abril se abriera a la participación de los partidos y de la sociedad, se han analizado diez documentos con alegaciones registradas por la Diputación de Álava, grupos parlamentarios, asociaciones de víctimas como la AVT y la vasca Covite, las fundaciones Fernando Buesa y Egiari Zor y el Foro de Asociaciones. Dentro del propio Gobierno vasco, la Secretaría General de Acción Exterior también ha hecho aportaciones.

Erkoreka ha explicado que la gran mayoría de las propuestas tienen un carácter «constructivo y positivo», en línea con la orientación general del plan. En concreto, han sido tomadas en consideración 26 de ellas y se han incorporado 63 cambios.

El porravoz ha destacado dos de las modificaciones más significativas. Una de ellas ha partido de la AVT y la otra está relacionada con los «retos emergentes» de la convivencia.

La impulsada por la AVT y demandada también por otras asociaciones similares y por el PP está dirigida a «clarificar» los compromisos del Gobierno vasco en las políticas de atención a las víctimas del terrorismo y de la violencia. Compromisos que pasan por «el principio de igualdad y no discriminación entre víctimas de vulneraciones de derechos humanos» y por el rechazo de «cualquier forma de justificación legitimadora del terrorismo», así como de la «equiparación legitimadora sobre las causas de victimización entre unas y otras víctimas».

La segunda incorporación destacada por Erkoreka tiene que ver con la «agenda de los retos emergentes de la convivencia». En este ámbito, el plan recogerá de forma expresa el compromiso con el nuevo marco de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible de las Naciones Unidas.

El final ordenado de ETA, entre los retos pendientes

El objetivo estratégico del plan es el «encuentro social» tras el desarme de ETA y también para hacer frente a los citados «retos emergentes» de la sociedad vasca en materia de derechos humanos.

Como tareas pendientes destaca el «final ordenado» del terrorismo de ETA, la clarificación y reflexión crítica sobre el pasado, el reconocimiento y reparación de todas las víctimas, y la política penitenciaria.

Recoge actuaciones dirigidas a «cerrar heridas» sobre el pasado, a resolver «problemas pendientes» en el presente y a consolidar una «cultura de convivencia democrática para el futuro».

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