El Gobierno vasco advierte de que «la campaña antiturismo puso en peligro miles de empleos»

El consejero Alfredo Retortillo compareció este miércoles a petición propia en el Parlamento. / Blanca Castillo

El consejero Retortillo advierte en la Cámara de que protestas «de otro tiempo» como las registradas en verano pueden ahuyentar «confacilidad» a los visitantes

OCTAVIO IGEA

El consejero de Turismo, Alfredo Retortillo, rechazó este miércoles en el Parlamento que el sector se encuentre masificado y reprochó a Ernai, las juventudes de Sortu, y a la izquierda abertzale que la campaña de protesta que enarbolaron en julio y, sobre todo, en agosto se basó en «afirmaciones falsas». Las movilizaciones y los ataques registrados tuvieron, según Retortillo, «un objetivo diferente al que se decía». «Se ha creado una imagen distorsionada para que algunos promuevan sus postulados políticos y ataquen a la economía vasca», lamentó antes de abrirse al diálogo para retocar el modelo turístico del territorio. «Podemos debatir y reflexionar con todos. Pero a gritos, no; rompiendo cosas, no, insultando, no», subrayó.

Retortillo protagonizó una larga comparecencia -más de tres horas- en la Cámara de Vitoria, a la que acudió a petición propia para intentar zanjar la polémica suscitada en torno al modelo turístico vasco hace algunas semanas tras la campaña impulsada por Ernai, que incluyó pintadas contra los visitantes, manifestaciones y ataques de encapuchados a la sede de Basquetour en Bilbao.

El consejero tildó la campaña de las juventudes de la izquierda abertzale como «xenófoba» y «distorsionada» tras reprochar que pasara de ser una reivindicación local de los vecinos de la parte vieja de San Sebastián a una campaña global «al calor de lo que pasaba en Cataluña y Baleares». «La tóxica identificación de Euskadi como un destino low cost y masificado, justo lo contrario a lo que buscamos, lo único que consigue es atacar uno de los sectores económicos más boyantes y ponerlo en riesgo», advirtió. Y añadió que aquellos episodios no son sólo contra el turismo, «sino que suponen un ataque a la economía vasca, poniendo en riesgo miles de empleos directos e indirectos».

Según los datos oficiales de su departamento, el País Vasco ha pasado de tener 860.000 visitantes en 1992 a más de tres millones actualmente sin que las capitales tengan altos ratios de masificación. «Quien viene ahora con ataques que parecen de otro tiempo debería saber que el 50% de nuestros turistas son españoles y que es más factible que recuerden aquellos años y no vengan», advirtió el consejero.

Sólo una voz crítica

En un clima de apoyo general al modelo turístico y a la respuesta de Alfredo Retortillo ante la campaña veraniega promovida por Ernai, la única voz crítica escuchada este miércoles en la Cámara de Vitoria fue la del parlamentario de EH Bildu Iker Casanova. El representante de la coalición abertzale acusó al consejero socialista de «creer que las pintadas son el problema del turismo vasco, y no la precariedad o la subida de alquileres», y de recuperar la polémica a finales de septiembre «atizando rescoldos en busca de un minuto de gloria». «Van a remolque de un problema que empieza a ser global», lamentó Casanova.

Fotos

Vídeos