El Gobierno, el PSOE y Ciudadanos constatan sus diferencias ante el órdago independentista

El presidente del Gobierno recibe ayer al líder del PSOE, Pedro Sánchez, a su llegada al Palacio de La Moncloa. / efe

Sánchez y Rivera piden a Rajoy en La Moncloa que tome la iniciativa, aunque discrepan en la respuesta al desafío

NURIA VEGA

Los encuentros de ayer en La Moncloa dejaron la estela de las discrepancias entre el Gobierno, PSOE y Ciudadanos y la dificultad de aunar una postura común en esta nueva fase del desafío independentista. En las reuniones que mantuvo Mariano Rajoy con Pedro Sánchez y Albert Rivera, ninguna de las partes puso en duda la defensa del Estado de Derecho ante la pretensión de la Generalitat de romper con España en cuestión de «días». Pero la respuesta política que plantean socialistas y liberales es, en estos momentos, diametralmente opuesta.

Mientras el PSOE apuesta por el diálogo bilateral entre el Gobierno y la Generalitat pasado ya el 1 de octubre, Ciudadanos rechaza con rotundidad tender la mano a quienes han vulnerado la legalidad vigente. Y si Rivera defiende que ha llegado el momento de aplicar el artículo 155 de la Carta Magna, los socialistas mantienen la prudencia sobre la activación de ese precepto constitucional. En lo que coinciden unos y otros, sin embargo, es en la necesidad de que Rajoy tome las riendas y actúe de manera inmediata.

Pasadas las ocho y media de la noche y concluidas ambas reuniones, el Gobierno emitió un comunicado mostrando su «disposición a estudiar con responsabilidad y lealtad las propuestas» que lideran el resto de formaciones políticas. Pero el Ejecutivo no avanzó cómo procederá en los próximos días y dejó claro que está en fase de análisis.

De la última intervención pública de Rajoy, la del domingo por la noche, se desprende que el presidente descarta a día de hoy una negociación bilateral con la Generalitat y sus dirigentes, ubicados, incide el Gobierno, fuera del marco del Estatuto de Autonomía de Cataluña y de la Constitución. Fuentes gubernamentales insisten en que en este escenario, en el que la amenaza de ruptura sigue sobre la mesa, el jefe del Ejecutivo sólo se plantea dialogar con las fuerzas con representación en el Congreso.

Y en cuanto a la segunda propuesta, la de la aplicación inmediata del artículo 155, en La Moncloa y la dirección nacional del PP mantienen la prudencia. Ese apartado dota al Gobierno de un mecanismo para intervenir la autonomía de una comunidad si esta «no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan». La propuesta de Rivera pasa por que el Ejecutivo se haga con las competencias de la Generalitat y convoque elecciones autonómicas cuanto antes. Lo que pide el líder de Ciudadanos es que Rajoy recurra ya mismo a este instrumento para anticiparse y evitar que llegue a producirse una declaración unilateral de independencia. Más aún, insiste Rivera, si como calculan en La Moncloa la puesta en marcha del 155 exigiría al menos cinco días. Ese es el tiempo estimado para hacer primero un llamamiento al presidente de la Generalitat y convocar después un pleno en el Senado para la aprobación de la medida por mayoría absoluta.

El PP cuestiona el balance de heridos de la Generalitat

La dirección del PP no dio crédito ayer a las cifras oficiales que aportó la Generalitat. Cree, por un lado, que el recuento del referéndum fue un «pucherazo», pero además no confía en el balance de heridos que dejaron los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. «Es un auténtico caos, un fraude, una manipulación, igual que la de los 800 heridos -denunció el coordinador general, Fernando Martínez-Maillo-. Todo una farsa, una gran mentira».

«Seguramente estamos a 72 horas de que a mí y a muchos catalanes nos quiten nuestros derechos, nos quiten nuestras libertades, pretendan cambiarnos la nacionalidad, nos quiten nuestro pasaporte y nos hagan dejar de ser españoles y europeos. Y yo no estoy dispuesto», urgió ayer el presidente de los liberales.

Rivera departió con el presidente del Gobierno después de Pedro Sánchez. / EFE

Cita en el Congreso

De momento, Rivera sólo obtuvo del presidente del Gobierno el compromiso de estudiar esta opción, aunque fuentes de La Moncloa mostraron sus recelos sobre lo apropiado de la iniciativa. De hecho, tras el encuentro que la cúpula del PP mantuvo este lunes con Rajoy en la sede de la calle Génova, un dirigente del partido trasladó su escepticismo sobre la posibilidad de actuar de manera preventiva ante una declaración de independencia. A su entender todo lo que puede hacer el Ejecutivo es «evitar las consecuencias» de esa decisión.

Del mismo modo, Rajoy quiere esperar a la próxima semana para acudir a un pleno monográfico en el Congreso y ver antes qué movimientos se dan en Cataluña. Probablemente, y si la Junta de Portavoces así lo aprueba hoy, la comparecencia se fijará en torno al 11 de octubre. Será en ese marco en el que PSOE y Ciudadanos, además del resto de formaciones, exijan explicaciones por la actuación policial del 1 de octubre. Excesiva para los socialistas, mientras que los liberales denuncian que el dispositivo para frenar la consulta fue «insuficiente».

Pese a todo, en el Gobierno sostuvieron ayer que se mantiene la unidad política, por frágil que sea, y celebraron también el respaldo de la UE tras las conversaciones de Rajoy con los presidentes de la Comisión, el Consejo y la Eurocámara.

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