El PNV facilita la participación de sus bases en la cadena soberanista de Gure Esku Dago

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, participó en la cadena humana entre Durango y Pamplona que GEDorganizó en 2014./Ignacio Pérez
El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, participó en la cadena humana entre Durango y Pamplona que GEDorganizó en 2014. / Ignacio Pérez

La plataforma se ha reunido con el EBB y con las organizaciones territoriales para pedir su ayuda en la difusión de la iniciativa entre sus más de 30.000 afiliados

Olatz Barriuso
OLATZ BARRIUSO

El PNV se ha implicado para ayudar a que la cadena humana por el derecho a decidir convocada por la plataforma Gure Esku Dago (GED) para el próximo 10 de junio sea un éxito. Los responsables de la organización soberanista se han reunido en las últimas semanas con el EBB y con las organizaciones territoriales del partido, incluida la navarra, para solicitar su colaboración de cara a conseguir la máxima participación en la movilización que unirá las tres capitales vascas en un recorrido de más de 200 kilómetros el segundo fin de semana de junio y en el mosaico humano que construirán con la forma del escudo de Navarra este sábado en Pamplona.

Aunque Gure Esku Dago no solicita públicamente la implicación de los partidos en sus iniciativas, que presenta como movilizaciones ciudadanas destinadas a crear conciencia social a favor del derecho a decidir, sus responsables sí admiten que están manteniendo contactos con todas las fuerzas del arco parlamentario partidarias de consultar a la ciudadanía. El objetivo, dicen, es intentar que la segunda cadena humana que impulsa GED –la anterior, en 2014, contó con la participación del presidente del EBB, Andoni Ortuzar y reunió a 150.000 personas– se transforme en un acto «masivo» y «lo más plural posible».

Los organizadores ya han avanzado que para cubrir el recorrido, que finalizará en el Parlamento de Vitoria, símbolo de la soberanía de los vascos, espera sacar a la calle a más de 100.000 personas. Una meta ambiciosa en un momento en el que el fracaso de la vía unilateral en Cataluña ha enfriado la pulsión soberanista en Euskadi, donde el porcentaje de independentistas y de ciudadanos que se sienten solo vascos ha caído a mínimos históricos, según el último Sociómetro.

En este contexto, los más de 30.000 afiliados del potente 'aparato' jeltzale representan un jugoso pastel con la vista puesta en engordar la cifra de asistentes. Y con ese fin los responsables de la plataforma se reunieron hace unas semanas con el EBB para solicitar su ayuda. La dirección peneuvista les derivó directamente a sus organizaciones territoriales, que, en función de sus peculiaridades, han contribuido a difundir la iniciativa entre sus bases. «Hemos ejercido de correa de transmisión con los afiliados. Somos un partido abertzale y el derecho a decidir forma parte de nuestro ideario», admiten fuentes de la ejecutiva peneuvista, que precisan que el partido no participa ni en la organización ni en la logística del 10-J. El EBB mantiene una relación ambivalente con el movimiento soberanista. Los burukides participan habitualmente en las consultas simbólicas en los distintos municipios –la última, el pasado 6 de mayo, la secretaria del EBB, Mireia Zarate– e incluso en algunas localidades las organizaciones municipales se implican directamente en organizarlas. Pero a la vez recelan de conceder un exceso de protagonismo a una plataforma que copia el modelo de vanguardia ciudadana de la ANC catalana, que acabó por marcar el paso a los partidos en el 'procés'. El propio lehendakari ha observado siempre con distancia y prevención sus movimientos.

«Imprescindible»

La mayor implicación ha llegado desde el GBB comandado por Joseba Egibar, que, como adelantó ayer este periódico, se ha dirigido por carta a sus militantes para animarles a participar en la cadena –y ofrecerse a facilitar la inscripción– y en la consulta independentista que se celebrará en noviembre en San Sebastián, la primera en una capital vasca. Egibar ya proclamó en enero que la implicación del PNV para socializar el derecho a decidir «no es que resulte necesaria, es que es imprescindible».

Ni el Araba ni el Bizkai, con un volumen mucho mayor de militancia en este último caso, han enviado cartas pero también han ejercido de puente con las bases. En el caso del ABB, la ejecutiva alavesa ha reenviado por correo electrónico a sus afiliados la información que Gure Esku Dago les hizo llegar. La ejecutiva vizcaína, que admite una «relación estrecha» con la plataforma especialmente en algunos pueblos, ha puesto a disposición de sus afiliados, a través de las organizaciones municipales, toda la información necesaria para que participen el 10 de junio.

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