La eterna canción de Sortu

La izquierda abertzale tradicional hace ya tiempo que, además de no dar pasos en la buena dirección, los da hacia atrás

La eterna canción de Sortu
Alberto Ayala
ALBERTO AYALA

Sortu, es decir la izquierda abertzale tradicional, sigue empeñada día sí día también en predicar, pero de dar trigo nada de nada. El último ejemplo, su de nuevo desafortunada decisión de no acudir al acto institucional organizado por el Gobierno vasco este sábado en Bilbao para conmemorar el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo.

No puede decirse que la ‘espantá’ de Arnaldo Otegi, Maddalen Iriarte y sus compañeras cause extrañeza. Por más que EH Bildu sí que estuvo presente en las dos ediciones precedentes, celebradas en Donostia y en Vitoria. Tampoco el peregrino argumento esgrimido por la izquierda abertzale para intentar explicar lo injustificable.

El Ejecutivo autónomo ha elegido un lema bastante light para la celebración: ‘Fue injusto. Sociedad y víctimas construyendo juntas el presente y el futuro’. Y por light no me entiendan vacío.

Pues bien, a los hombres y mujeres de Sortu todavía les parece que eso de ‘Fue injusto’ -lo demás se la trae al pairo- no es suficientemente ‘inclusivo’. Y que puede haber ‘gente (de la suya, se entiende) que puede sentirse excluida’.

Para el siempre mesurado portavoz del Gobierno Urkullu, Josu Erkoreka, el lema elegido para el acto es «una obviedad. Una rotunda verdad que tiene una evidente connotación reparadora». A su juicio, «el lema no es ni fruto del capricho ni de la arbitrariedad». «La elección -zanjó- es todo un acierto».

Y es que el problema sigue enquistado donde estaba. En que la antigua Batasuna, portagritos de una banda terrorista durante cuatro décadas, está dispuesta a prometer, a retorcer las palabras, a anunciar supuestos pasos adelante en la buena dirección que no están ni en su imaginación. Pero jamás a hacer lo único que se espera de un demócrata: abjurar del pasado criminal de sus ‘hermanos’ de ETA. Sí, a palo seco. Simplemente desde la convicción de que en democracia ningún logro político justifica el terror, la extorsión y/o la persecución del discrepante.

Erkoreka lamentó, una vez más, que Sortu no vaya a estar este sábado en Bilbao, salvo reconsideración de última hora. A su juicio ello volverá a poner de manifiesto que «el camino a recorrer es todavía largo, que no está todo hecho en relación a este asunto».

No estará la vieja izquierda abertzale, pero sí uno de los socios menores de la coalición, Eusko Alkartasuna. El desdibujado y cada vez menos influyente partido de Pello Urizar ha decidido, siquiera por una vez, no decir a Sortu amén a todo y hacer lo que siempre hizo: estar con las víctimas, no con los verdugos.

La izquierda abertzale comete un gran error con gestos como éste, al igual que con su apoyo a las bienvenidas públicas a etarras excarcelados tras cumplir sus condenas. Así sólo se logra ahondar la sima que le separa de los demás partidos, que siguen sin considerarle uno más entre los suyos.

ETA parece que prepara, por fin, su disolución para antes del verano. Quiere que el anuncio cuente con un cierto aval internacional para, al igual que ocurrió hace un año con el desarme, evitar que se perciba como lo que es: la evidencia final de la histórica derrota de la banda terrorista.

Pues bien, partidos y gobiernos harían bien en no olvidar el inmovilismo del mundo radical y evitar regarlarle coartadas para tergiversar la historia. Veremos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos