La etarra Lesaka rechaza parte de las acusaciones por la que es juzgada en París

La etarra Izaskun Lesaka, rodeada de policías. /EC
La etarra Izaskun Lesaka, rodeada de policías. / EC

La terrorista se sienta en el banquillo con Joseba Iturbide, su marido y también miembro de ETA. Ambos fueron los responsables de reorganizar la banda tras el fin de la violencia

EFE

La etarra Izaskun Lesaka negó este lunes una parte de las acusaciones que pesan contra ella en el juicio iniciado ante el Tribunal de lo Criminal de París, en concreto su implicación en el robo de combustible para explosivos en octubre de 2007 en una empresa de Lorette, en el sureste de Francia.

Lesaka se sienta en el banquillo junto a su marido, el también etarra Joseba Iturbide con el que fue detenida en un hotel de Mâcon (noreste de Francia) el 28 de octubre de 2012. Ambos fueron los responsables de reorganizar la banda tras el fin de la violencia.

La terrorista reconoció su pertenencia a la banda cuando fue interrogada por la presidenta del tribunal, Jacqueline Audax. Sin embargo, rechazó una parte de los cargos, los relativos al robo a mano armada de la compañía Labema de Lorette el 10 de octubre de 2007, cometido por un comando de etarras compuesto por al menos cuatro personas.

Ella es la única que ha sido identificada en este asunto, en concreto porque se encontró su ADN en un bote de combustible utilizado para incendiar uno de los coches robados en Labema para llevarse más de 2.100 litros de nitro-metano, uno de los componentes utilizados por ETA para confeccionar explosivos.

Secuestro a punta de pistola

El director de esta empresa, Jean-Pierre Laronze fue amenazado a punta de pistola, secuestrado por el comando etarra durante el atraco y se ha constituido en acusación particular contra Lesaka en este juicio, que está previsto que termine el miércoles, cuando se conocerá la sentencia. Esta persona debe declarar el mismo miércoles por videoconferencia, ya que por su estado de salud tenía dificultades para desplazarse a la capital, según su abogado.

Lesaka e Iturbide (que se casaron ya en la cárcel) están inculpados por una veintena larga de cargos, en parte vinculados al material que se les incautó, que incluía elementos para confeccionar artefactos explosivos y 13.825 euros, de los cuales 12.000 se supone que iban destinados a otros miembros del aparato logístico-militar.

Iturbide aseguró al tribunal que al ser capturado en Mâcon «trabajaba de albañil» y vivía con sus padres, unas afirmaciones que puso en duda Audax a la vista de los elementos del sumario. Para los jueces instructores, ella era la jefa de esa estructura, aunque no hay pruebas de que formara parte del comité ejecutivo de ETA, por lo que no está acusada de ser dirigente terrorista.

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