Un Rey con estilo

El Rey, fiel a su estilo clásico./Casa Real
El Rey, fiel a su estilo clásico. / Casa Real

Don Felipe es fiel a sus diseñadores de cabecera, que conocen su gusto por las piezas clásicas, sobrias y atemporales

GLORIA SALGADO y J. LUIS ALVAREZMadrid

Jaime Gallo es el Felipe Varela de don Felipe. El sastre lleva cerca de cuatro décadas vistiendo al actual Rey, mucho más fiel a su modista de lo que es doña Letizia a su diseñador de cabecera. Gallo, que también ha trabajado para don Juan Carlos, tiene su taller en la madrileña calle Ayala, donde confecciona las piezas clásicas, sobrias y atemporales que luce en los actos oficiales, en su mayoría grises, azules y de raya diplomática. Solo se permite alguna concesión con sus corbatas, que intenta llevar a juego con los tonos de los estilismos de la Reina o con el color predominante del evento al que acude, aunque tiene preferencia por el abánico de los azules.

En cuanto a sus camisas, tiene predilección por las de la prestigiosa Camisería Burgos -que le hizo la de su Primera Comunión- y la también española Mirto. Ambas firmas también proveen piezas a otros miembros de Zarzuela. Beatriz Miranda, en La Otra Crónica, desveló que Mirto realiza el puño derecho de las camisas de Don Felipe un centímetro más ancho, para que encajen mejor sus relojes.

Los uniformes militares se los confía a Cecilio Serna, que conoce mejor que nadie el protocolo de la indumentaria castrense, incluido el de etiqueta de comandante de infantería de su enlace con doña Leticia. Dicen que ella es la que ha actualizado el estilo de sus salidas no oficiales. Solo en esas ocasiones se permite alguna pieza más arriesgada, como un chaqueta de cuero, una americana de terciopelo o un pantalón vaquero desgastad. Sin embargo, para pasear en la época estival por Palma de Mallorca es adepto a los chinos y las bermudas, combinadas con clásicas camisas remangadas o polos en tonos suaves.

De un modo u otro, la planta de don Felipe ayuda a que su estilo guste. Su 1,97 de estatura, que le ha llevado a estar en el record Guinnes como el Príncipe más alto del mundo, ya era apodado Winston durante sus estudios en Estados Unidos, por ser «el rubio más largo».

El Rey y sus relojes

Si don Juan Carlos siempre ha mostrado ser un gran coleccionista de relojes, su hijo don Felipe ha heredado el buen gusto por las máquinas más precisas. Y es que Felipe VI cuenta también con un buen surtido de relojes que van desde modelos asequibles a otros que, si ser exclusivos, son lo mejor de las firmas suizas. En todo caso, el Rey muestra un gran gusto, estilo y discreción a la hora combinar los modelos.

Desde que se hizo cargo de la Corona, don Felipe apuesta principalmente por dos modelos de su colección, aunque en ocasiones utiliza otros, sobre todo cuando se dedica a una de sus aficiones, la navegación. Las dos piezas más asiduas del Rey son un Cartier y un Breitling, ambos de manufactura suiza.

El primero es un modelo Roadster, ya fuera de catálogo, con una caja ‘Tonneau’ de gran tamaño, esfera en azul, maquinaria automática, sumergible hasta 100 metros y una exclusiva correa en piel, dado que este reloj montaba o bien una de tela o un armis de acero. Don Felipe usó el Cartier para jurar su cargo de Rey y lo utiliza cada vez que tiene un compromiso oficial o de etiqueta.

El Breitling, marca que tanto don Felipe y don Juan Carlos utilizan cuando se embarcan (hay un modelo ‘Bribón’), es un modelo Aeroespace. Se trata de una pieza de precisión del fabricante suizo con movimiento de cuarzo analógico-digital, con todas las ventajas de los relojes electrónicos a la hora de sus ‘gadgets’ y estanco hasta los 100 metros. Tampoco se trata de un reloj de pequeñas dimensiones, que puede montar distintas correas. El Rey lo emplea con una textil, dado que lo utiliza cuando viste de sport, con uniforme militar de faena –en visitas a tropas o campos de maniobras- o en su tiempo libre.

Da la casualidad que ambos modelos están descatalogados, pero eso no significa que hayan perdido su cotización. Al contrario, como ocurre con los relojes ‘premium’ estas dos piezas están muy bien cotizadas. De esta manera, el Roadster de segunda mano se puede encontrar a partir de 3.000 euros en el mercado de segunda mano, mientras que el Aerospace lo hay desde unos 1.500 euros.

Ir al especial- Felipe en la intimidad

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos