El Ejecutivo vasco carga contra Rajoy y le acusa de «despreciar» el autogobierno

El Ejecutivo vasco carga contra Rajoy y le acusa de «despreciar» el autogobierno
BLANCA CASTILLO

El Estado se ha centrado en bloquear el ‘procés’ y ve con recelo dar más poder a otras comunidades

Octavio Igea
OCTAVIO IGEA

Al Gobierno vasco se le empieza a agotar la paciencia y hoy ha elevado el tono de sus declaraciones contra el Ejecutivo central, al que lleva medio año reclamando una reunión para hablar de las transferencias pendientes. El portavoz del Gabinete Urkullu ha cargado con dureza contra Rajoy y su vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, al acusarles de «ignorar y despreciar» el autogobierno vasco. Josu Erkoreka ha asegurado que Madrid mantiene una actitud «recentralizadora» idéntica a la de la pasada legislatura, cuando Rajoy gobernaba con mayoría absoluta y sus relaciones con el PNV y Lakua pasaron por el periodo más delicado. «Nada ha cambiado», ha asegurado.

El deshielo de los vínculos entre PP y PNV en Madrid el año pasado hizo que el Gobierno central atendiera varias reclamaciones historicas del Ejecutivo vasco con el fin de garantizarse el apoyo nacionalista a los Presupuestos del Estado. Así llegaron varios acuerdos de gran impacto,por ejemplo, sobre leyes que generaban discordia, el avance de las obras del TAV y la actualización del Cupo y el Concierto. En este clima más propicio, Lakua pretende recibir la transferencia de la gestión de las cárceles vascas y la tesorería de la Seguridad Social. Son demandas «prioritarias» del Gabinete Urkullu, que pidió en julio el inicio de las conversaciones.

La buena relación que, en principio, mantiene Erkoreka con Sáenz de Santamaría debía hacer el resto ya que ambos son quienes deben reunirse para sentar las bases de cualquier transferencia, pero la crisis catalana hizo saltar por los aires cualquier expectativa vasca. El Estado se ha centrado en bloquear el ‘procés’ y ve con recelo dar más poder a otras comunidades. En noviembre Lakua recordó a Madrid que son 37 las atribuciones fijadas en el Estatuto que quedan pendientes de traspaso y cada semana insiste en du disposición al diálogo.

Erkoreka ha vuelto ha tender la mano hoy, en su rueda de prensa habitual de cada martes tras el Consejo de Gobierno, pero el tono ha sido más duro que de costumbre y sus palabras han estado cargadas de excepticismo. Ha negado que la falta de conversaciones esté directamente vinculada a la situación de Cataluña porque «lo nuestro viene de mucho antes. Es una situación secular y ya no nos sorprende». Cuestionado sobre la presencia el sábado en San Sebastián de la vicepresidenta en la entrega del premio de la Fundación Gregorio Ordóñez, al exprimer ministro francés, Manuel Vals, el portavoz vasco también ha tirado de sorna. «Si me llama haré un esfuerzo, pero si su agenda es solo de partido pues es que yo no soy de su partido», ha lamentado tras insistir en que la iniciativa debe tomarla Sáenz de Santamaría. «Yo no marco su agenda».

«Cataluña necesita distensión»

El portavoz del Gobierno vasco también ha llamado a que se abra un periodo de diálogo en Cataluña para «encauzar la situación y buscar acuerdos» tras la suspensión del pleno del Parlament en el que se pretendía investir a Carles Puigdemont. Erkoreka ha rechazado opinar sobre si las fuerzas independentistas deben buscar otro candidato, pero ha asegurado que el territorio necesita poner fin a un periodo de «alta tensión política» y abrir una nueva fase de «normalidad».

Una normalidad a la que, a su juicio, no ayuda el Tribunal Constitucional (TC) con decisiones como la del pasado sábado, en la que prohibió la investudira telemática de Puigdemont tras un recurso de los abogados del Estado. «Es el peor ejemplo de judicialización política y una nueva demostración de desprestigio» del TC, ha reprobado el portavoz vasco.

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