Dirigentes del PP se plantan ante los etarras que colaboraron en el asesinato de Pagazaurtundua

Los líderes del PP vasco, Borja Sémper y Amaya Fernandez, realizan una protesta durante el recibimiento de los etarras Ignacio Otaño e Iñaki Igerategi, en la localidad de Andoain/EFE
Los líderes del PP vasco, Borja Sémper y Amaya Fernandez, realizan una protesta durante el recibimiento de los etarras Ignacio Otaño e Iñaki Igerategi, en la localidad de Andoain / EFE

Amaya Fernández y Sémper encabezaron en Andoain la protesta contra el homenaje a Igerategi y Otaño, excarcelados horas antes

Octavio Igea
OCTAVIO IGEA

Las calles de la localidad guipuzcoana de Andoain registraron el domingo una inédita contestación al terrorismo de ETA. Dirigentes del Partido Popular vasco se personaron en el municipio, situado a 18 kilómetros de San Sebastián, para denunciar el recibimiento organizado por ‘Kalera kalera’ a dos miembros de la banda condenados por colaborar en el asesinato de Joseba Pagazartundua que habían sido puestos en libertad horas antes tras cumplir seis años en prisión.

La protesta de los populares, que estuvo encabezada por su secretaria general, Amaya Fernández, y el presidente de la formación en el territorio, Borja Sémper, se desarrolló a apenas diez metros del lugar elegido para el ‘ongi etorri’ a Iñaki Igerategi e Ignacio Otaño ‘Ttintto’, que llegaron entre vítores y aplausos desde las prisiones de Badajoz y Lugo, respectivamente. La situación generó unos instantes de tensión y se escucharon algunos insultos, pero ambos actos discurrieron en paralelo sin que se registraran incidentes.

Los etarras pasaron junto a Fernández mientras hacía declaraciones a los medios de comunicación

Igerategi y Otaño fueron detenidos en 2012 y condenados tres años después por la Audiencia Nacional. Aceptaron sus penas tras reconocer que formaban parte del ‘comando Zip’ de ETA dedicado al cobro del ‘impuesto revolucionario’, pero sobre todo que ejercieron como informadores para la banda. Señalaron en concreto a un vecino de toda la vida, Joseba Pagazaurtundua. Era afiliado al PSE y jefe de la Policía local de Andoain cuando fue asesinado, el 8 febrero de 2003. Hace apenas una semana que familiares y amigos le recordaban en el municipio, en el que unos dos centenares de personas participaron ayer en el homenaje a los dos instigadores de su asesinato.

«Inmoral»

La convocatoria del recibimiento fue denunciada el pasado jueves por el PP vasco, que lo definió como «inmoral». El viernes fue Maite Pagazaurtundua, hermana del asesinado, quien reclamó a la alcaldesa de Andoain, Ane Karrere (EH Bildu), que lo prohibiera, lamentando que «se reciba como héroes a gente que no se ha arrepentido ni ha condenado el pasado».

Karrere rechazó la propuesta y los dos etarras retornaron a su localidad entre aplausos, ramos de flores y un aurresku de honor. A su alrededor un buen número de menores de edad ondeaban banderas a favor del acercamiento de presos que fueron repartidas minutos antes por la organización, la plataforma ‘Kalera kalera’ de Andoain. La intensa lluvia no fue obstáculo para que el lugar elegido, la plaza de la calle ‘Berria’ situada en el centro de la localidad, se quedara pequeña. El acto se había anunciado durante las jornadas previas con carteles que fueron colocados en todos los rincones del pueblo. Ayer seguían adornando todas las esquinas.

Monolito

Aunque la protesta del PP estaba anunciada, lo que no se preveía era lo cerca que se iban a colocar del ‘ongi etorri’ los dirigentes del PP y el resto de personas que les secundaron. Portavoces de la formación habían revelado el sábado que su concentración se iba a desarrollar junto al monolito ubicado en Andoain para recordar a José Luis López de Lacalle, periodista asesinato por ETA en 2000 en la propia localidad guipuzcoana. Está a unos 800 metros de la calle ‘Berria’, así que los populares cambiaron el plan sobre la marcha. Primero se acercaron a otra plaza colindante a la del homenaje y finalmente se plantaron frente a los etarras y su ‘fiesta’. Apenas una estrecha carretera separó lo que ocurría en una acera y la otra. En la distancia, varias patrullas de la Ertzaintza y un equipo de intervención rápida siguió los acontecimientos con discreción.

Maite Pagazaurtundua había pedido a la alcaldesa, de EH Bildu, que prohibiera el homenaje

Ocurrió pasadas las siete y media de la tarde y duró apenas cinco minutos. Cuando los vecinos esperaban a los dos etarras excarcelados, media docena de miembros del PP aparecieron en la zona con fotografías de Joseba Pagazaurtundua. Se escucharon tímidos silbidos, gritos como «alde hemendik» (fuera de aquí) y «fascistas», y un hombre de avanzada edad cruzó la citada carretera para reprobar la actuación de los populares. Justo cuando Amaya Fernández denunciaba ante los numerosos medios de comunicación congregados la «impunidad con que las calles son utilizadas para homenajear a asesinos», Iñaki Igerategi e Ignacio Otaño aparecieron en la plaza. Pasaron justo al lado de Fernández y el estruendoso aplauso colectivo impidió que se pudiera escuchar el final de las declaraciones de la secretaria general del PP.

«¿Qué hacéis aquí?»

Pese a la presencia de los responsables populares - «¿Qué hacéis aquí?», les lanzó un vecino en la despedida-, el recibimiento a los dos etarras se desarrolló según lo previsto. O casi. Tras el baile y un buen número de abrazos, el homenaje posterior se trasladó a la herriko taberna de Andoain, situada en las inmediaciones. Se quedó pequeña para congregar a todos los asistentes así que los etarras, después de ofrecer sendos discursos, se acercaron a la ventana del bar para levantar su vaso y «agradecer a todos» su presencia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos