El delegado del Gobierno defiende la «solidez» de la Constitución y rechaza reformas «impuestas por una parte»

El delegado del Gobierno defiende la «solidez» de la Constitución y rechaza reformas «impuestas por una parte»
Jesús Andrade

Octavio Igea
OCTAVIO IGEA

El delegado del Gobierno en Euskadi, Javier de Andrés, defendió este martes la «solidez y eficacia» de la Constitución «en los momentos más duros» para resolver los desafíos a los que se ha enfrenta España, en clara alusión a la crisis política de Cataluña y los llamamientos realizados desde diferentes partidos políticos a la necesidad de reformar la Carta Magna y revisar el modelo territorial. «Se pueden hacer mejoras, pero debe ser en busca de puntos encuentro y no porque lo imponga una parte», sugirió.

De Andrés ofreció este martes en Vitoria la tradicional recepción a representantes políticos, institucionales, militares, religiosos y civiles que el delegado ofrece cada año en visperas de la celebración del día de la Constitución. El evento, al que no asistieron representantes del PNV ni de Podemos, ha contado con la participación, del consejero de Vivienda del Gobierno vasco, el socialista Iñaki Arriola, y parte de su equipo; el presidente del PP en Euskadi, Alfonso Alonso y algunos de sus parlamentarios; el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Juan Luis Ibarra; la fiscal superior, Carmen Adán; el ararteko, Manu Lezertua, y el obispo de la capital alavesa Juan Carlos Elizalde.

El delegado del Gobierno realizó en su intervención una cerrada defensa de la Constitución, que identificó como una de las bases del crecimiento social y económico registrado en España durante los últimos 39 años. La Carta Magna, aseguró, «ha ejercido de tractor y ha procurado el éxito» porque los ‘padres’ del texto «entendieron lo que era e iba a ser el país» los siguientes años.

A punto de cumplirse cuatro décadas de su entrada en vigor, y en plena tormenta política, De Andrés ha reconocido la necesidad de «reflexionar» sobre el articulado de la Constitución, aunque criticó a quien atribuyen a la Carta Magna y su articulado «los errores en los que incurren en su gestión diaria». El delegado del Gobierno se ha mostrado partidario de incluir modificaciones si lo acepta «una mayoría cualificada» y siempre que se huya de intentar dar cabida a «preceptos ideológicos». «Que se puede cambiar lo contempla la propia Constitución, y así se ha hecho algunas veces, pero todo debe hacerse con el entendimiento como base», advirtió.

De Andrés fue más allá y defendió que los cambios constitucionales deben impulsarse, en referencia a posibles reformas del modelo autonómico, además de con la mayoría cualificada en las Cortes Generales que prevé el articulado de la Carta Magna, en base a otros «criterios adicionales». Por ejemplo, el visto bueno «de todos los parlamentos autonómicos».

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