El conflicto del Prat, nuevo frente en el desafío soberanista catalán

Miembros de la ANC repartieron ayer folletos en el aeropuerto.
Miembros de la ANC repartieron ayer folletos en el aeropuerto. / EFE

El Govern de Puigdemont quiere dar relevancia internacional al caos que se vive en el aeropuerto

A. AZPIROZ MADRID.

Las largas colas que desde hace dos semanas se registran en el aeropuerto de El Prat se han convertido en un arma arrojadiza entre el Gobierno central y las fuerzas independentistas, que se culpan los unos a los otros de que decenas de miles de personas hayan debido de esperar durante horas para tomar un vuelo.

El meollo del problema es el conflicto entre la empresa Eulen y los empleados encargados de los controles de seguridad a cuenta de una mejora salarial. Pero desde el secesionismo no se ha dudado un momento en apuntar a Aena y por extensión al Ejecutivo, ya que la empresa encargada de la gestión de los aeropuertos españoles es propiedad del Estado en un 51%. Para la Generalitat, se ha llegado a la actual situación porque «el Estado español ha estado desaparecido de las negociaciones». En opinión del Consejero de Territorio, Josep Rull, «el Gobierno mira el problema de lejos, pensando que son cosas de empresas privadas y que hacer cola en verano es normal». Y, añade, aunque Aena piense que «pagando una factura mensual ya no tiene ninguna responsabilidad», es la última culpable.

Consulados y embajadas

El Govern incluso pretende dar relevancia internacional al conflicto. Según se anunció el domingo, el consejero de Presidencia, Jordi Turull, contactará en los próximos días con consulados y embajadas con el objetivo de «explicar como ha funcionado y ha pasado todo esto, la responsabilidad que tiene el Estado español y pedir disculpas».

A todas estas acusaciones respondió el presidente del Gobierno tras su despacho de verano con el Rey en el palacio de Marivent. Lo primero que hizo Mariano Rajoy fue pedir «responsabilidad, sensatez y sentido común» para recuperar la normalidad, «porque no se puede generar en pleno agosto una situación como la que se está produciendo que afecta al turismo, uno de los sectores de los que más está tirando de la economía». El jefe del Ejecutivo también condenó que se utilice con fines políticos «un tema puntual», ya que, recordó, de los 48 aeropuertos que gestiona Aena solo el de Barcelona registra problemas. «No hay que ser mezquinos», señaló el jefe del Ejecutivo.

El Govern de Puigdemont quiere dar relevancia internacional al caos que existe en el aeródromo

Mientras tanto, algunos colectivos independentistas no han tardado en pasar a la acción para sacar provecho en medio del caos. Miembros de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) aprovecharon ayer la coyuntura para repartir folletos en las colas de El Prat a favor del sí en el referéndum unilateral previsto para el 1 de octubre.

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