El PNV apura los plazos y demora su ‘sí’ al techo de gasto de Rajoy

Rajoy y Urkullu, en un encuentro en La Moncloa. / E.C.

El Gobierno central espera sacar adelante los objetivos de estabilidad presupuestaria gracias a los mismos partidos que respaldaron las últimas Cuentas

OLATZ BARRIUSO

El PNV se hace esperar. Aunque ya el pasado viernes su portavoz en el Congreso, Aitor Esteban, dejó entrever que su grupo tenía previsto respaldar el techo de gasto de los Presupuestos Generales del Estado para 2018, Sabin Etxea ha asegurado, a primera hora de esta tarde, que la decisión no está aún tomada a la espera de que se resuelvan algunos «detalles técnicos» de aplicación contable. A la espera de que el resto de apoyos que necesita Mariano Rajoy para encauzar el primer trámite de la negociación presupuestaria se confirmen, el PNV prefiere no dar por sentado su respaldo a los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública para el próximo bienio y el límite de gasto no financiero, fijado en 119.834 millones de euros, un 1,3% más que para las Cuentas del año pasado.

Fuentes jeltzales han eludido precisar qué escollos impiden exactamente confirmar el 'sí' al techo de gasto aprobado por el Consejo de Ministros, el punto de partida para poder elaborar el proyecto de Presupuestos para 2018. Se han limitado a subrayar que necesitan «garantías» de que las cuentas se van a hacer de acuerdo a sus previsiones «contables, financieras y de cómputos» vinculados a la especificidad foral de Esukadi y Navarra, que se rigen por los sistemas de Concierto y Convenio respectivamente. «Hay algunas aclaraciones pendientes», insisten.

En realidad, en círculos jeltzales no cabe ninguna duda de que el PNV respaldará el techo de gasto si finalmente Rajoy reúne todos los apoyos necesarios para salvar un trámite preliminar pero decisivo para seguir salvando obstáculos esta legislatura. El propio EBB insiste en que «nuestra vocación es llegar a un acuerdo» porque cree positivo para Euskadi que el Gobierno central pueda contar con un marco de «estabilidad y certidumbre» para poder elaborar sus Presupuestos. Y sobre todo porque el PNV no oculta que su principal aspiración para el arranque del curso parlamentario es poder «condicionar» la negociación presupuestaria, a la que han fiado la posibilidad de arrancar al Ejecutivo del PP un calendario de transferencias que permita completar el Estatuto. De ahí que su principal y reconocido interés sea crear las condiciones necesarias para alcanzar futuros acuerdos presupuestarios. El propio Ejecutivo central confía en sacar adelante el techo de gasto con los mismos apoyos que le permitieron salvar los Presupuestos de 2017: además de con el PNV, cuenta con Ciudadanos, con quien ha pactado una rebaja del IRPF a los mileuristas, Foro Asturias, UPN, Coalición Canaria y Nueva Canarias.

En Sabin Etxea insisten en que el apoyo al techo de gasto no reviste «valor político» y no permite prejuzgar la posición de los jeltzales en la próxima negociación presupuestaria, que, según han advertido, empezará «de cero». El PSOE, no obstante, con Pedro Sánchez de vuelta en la secretaría general, votará en contra del techo de gasto para subrayar su rechazo a las políticas de Rajoy a pesar de que en diciembre pasado la gestora socialista respaldó los objetivos de estabilidad para 2017 y de que las cifras de Cristóbal Montoro dan más margen a las comunidades autónomas al relajar el déficit.

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