Cinco pueblos simbólicos en los que las urnas solo han cambiado detalles

Jóvenes con banderas caminar por una calle de Barcelona./EFE
Jóvenes con banderas caminar por una calle de Barcelona. / EFE

Pineda de Mar, de donde se echó a los policías, o Berga, el laboratorio de la CUP: así ha evolucionado el voto en estos municipios emblemáticos en las últimas elecciones

ÓSCAR B. DE OTÁLORA

Las elecciones del 21-D en Cataluña han sido como esa partida de naipes en la que se vuelven a repartir las cartas tras comprobar que la baraja estaba trucada y ves que te ha tocado la misma mano. Pese a toda la convulsión creada por el referéndum ilegal independentista y la aplicación del 155, apenas se han producido cambios en la correlación de fuerzas, a excepción del crecimiento de Ciudadanos. En cinco municipios significativos esta repetición de los resultados ha sido evidente.

Berga El laboratorio de la CUP, sin apenas cambios

Berga, un pequeño pueblo de la provincia de Barcelona, es el feudo de la CUP aunque en las autonómicas ya vencieron los soberanistas de JxSí. En este municipio, por ejemplo, la estelada ha ondeado desde el primer día y la alcaldesa, Montse Venturós, estuvo procesada por colocar la estelada en el Ayuntamiento, aunque la causa fue archivada finalmente. En las elecciones autonómicas de 2015, la CUP consiguió el 11,75% de los votos y esta vez ha llegado al 8,15%. En el pueblo el ganador fue en 2015 Jxsí, con el 64,79% de los votos, aunque esta vez, la suma de ERC y la formación de Puigdemont sube al 68%. La presidencia de Ciudadanos, que era minoritaria con el 4,45% de los votos, asciende a un simbólico 10,23%. Los socialistas bajan una décima y se quedan en el 6,37%, los comunes se quedan en un 3,18% -tras perder siete décimas- y el PP pasa del 5,1% a un escuálido 2,4%.

La representante de ERC Marta Rovira vota en Vic.
La representante de ERC Marta Rovira vota en Vic. / EFE
Badía del Vallés El no nacionalismo resiste pero cambia de siglas

Badía del Vallés está considerado el ayuntamiento menos nacionalista de Cataluña. El soberanismo es residual y apenas tiene influencia en las urnas. El PSC ha gobernado este pueblo desde que fue creado en 1975, dentro de los planes de expansión del franquismo tecnócrata. Su última alcaldesa, Eva Menor, tuvo que hacer frente a una tasa de paro del 22%. En estas elecciones este pueblo ha sido testigo del cambio de siglas en el no nacionalismo, en el que Ciudadanos se lleva votos del PP y de PSC. En esta ocasión ha conseguido el 39,25% de las papeletas, frente al 23,48 de los socialistas -pierden 4 puntos- y el 5,41% del PP -baja 6 puntos-. JuntsxCat consigue el 3,75% y ERC un 11,6%, cinco puntos más de lo que obtuvo JxSí. Los podemitas pierden un 7% y se quedan en el 10,88%.

Sant Andreu de LLavaneres Un pueblo de lujo donde nadie tose a los nacionalistas

Sant Andreu de LLavaneres, es el primer municipio de Cataluña que declaró persona non grata a Rajoy, al Rey Felipe VI y a Inés Arrimadas, entre otros, tras la aplicación del 155. Con 11.000 habitantes, es el territorio elegido como segunda residencia para mucha de las grandes fortunas catalanas. Aunque llegó a tener un alcalde del PP, el independentismo ya no tiene rival en el pueblo, donde gobierna ERC. En esta ocasión, ha subido incluso en dos puntos. JxSí obtuvo el 53% de los votos y ahora la suma del partido de Puigdemont y ERC sube al 56%. Ciudadanos pasa del 17% al 25% mientas que el PP y la CUP se hunden. Los primeros pierden cinco puntos y se quedan en un 3,7% y los segundos pasan de 5,5% a 2,5%.

Vecinos de Pineda apoyan a la Policía nacional tras los incidentes del pasado 1 de octubre.
Vecinos de Pineda apoyan a la Policía nacional tras los incidentes del pasado 1 de octubre. / EFE

Pineda de Mar Los actos contra la policía no cambian nada

Pineda de Mar fue el ojo del huracán tras el 1-O. En el pueblo se produjeron manifestaciones contra la presencia de agentes de la Policía Nacional en un hotel y contramanifestaciones de ciudadanos que acudían a apoyar a las fuerzas de seguridad. Al acabar el contrato con el hotel, los policías se marcharon del pueblo entre aplausos. El alcalde de Pineda de Mar, Xavier Amor, del PSC, dirigió a los 25.000 habitantes del pueblo una carta en la que pedía perdón a todo el mundo. Desde a los policías hasta a los ciudadanos que no habían podido votar en el referéndum ilegal.

El resultado electoral no cambia nada en el pueblo. Los no nacionalistas suben dos escuálidos puntos y la suma de los soberanistas vuelve a suponer el 40% de los votos. Ciudadanos obtiene un 31% -trece puntos más que en las últimas elecciones-; el PSC un 14.8% -baja tres puntos- y el PP pierde seis puntos y se queda en un 3%.

Vic Los nacionalistas suman en su feudo

Vic, donde este jueves votó la candidata de ERC Marta Rovira, tuvo entre sus atracciones este año una cárcel portátil en la que los vecinos se podían encerrar durante unas hora en solidaridad con los líderes independentistas encarcelados tras el 1 de octubre. Es uno de los ayuntamientos con mayor renta per cápita de Cataluña y, con 43.000 habitantes, los soberanistas lo consideran uno de sus feudos. Su alcalde es Josep Maria Vila d'Abadal, quien fuera primer presidente de la Associació de Municipis per la Independència (AMI) y ahora presidente de Demòcrates de Catalunya, un partido integrado en ERC.

En ese escenario, las elecciones calcan los resultados del 2015 y vuelven a demostrar que apenas cambian los detalles pese a toda la convulsión generada en los últimos meses . JXSí obtuvo el 66,73% de los votos. En esa ocasión, la candidatura de Puigdemont y la de ERC suma un 68,15% de las papeletas. Ciudadanos duplica sus resultados con respecto a hace dos años, pasa de ser el 7,89% al 13,21%. El PP y la CUP son los grandes derrotados. El primero se convierte en una fuerza casi residual con 2,14% -baja dos puntos- y la CUP consigue un 5,85$%, tres puntos menos. La marca de Podemos se mantiene en el 3%.

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