Los Mossos, recibidos como héroes a la llegada a los colegios

Los agentes han sido recibidos en la mayoría de los casos con vítores y gritos de apoyo al proceso electoral

ÓSCAR B. DE OTÁLORABarcelona

Las horas previas a la apertura de colegios en Cataluña para llevar a cabo el referéndum ilegal convocado por la Generalitat se han caracterizado por la actitud pasiva de los Mossos d'Esquadra, que han incumplido sus propias directrices para que los lugares designados para votar estuvieran cerrados a las seis de la mañana.

Los mossos han empezado a hacer acto de presencia en algunos centros en plena madrugada. Los recintos habilitados para votar se han encontrado a cientos de personas concentradas, que habían ocupado los locales para evitar la irrupción de la Policía y garantizar el voto en el referéndum ilegal.

Allí donde han acudido los Mossos d'Esquadra, en la mayoría de los casos han sido recibidos con vítores y gritos de apoyo al proceso electoral. Los agentes se han limitado a levantar acta de la situación sin desalojar los centros, como se había comprometido a hacer a partir de las 6.00 de la mañana.

Las urnas han llegado a los colegios en medio de fuertes medidas de discrección, protegidas por grupos de independentistas que han formado pasillos con decenas de personas y han impedido acercarse a quienes no formasen parte de la organización. En muchos casos han sido transportadas en coches particulares y sin ningún control. Así ha ocurrido, por ejemplo, en el IES Poeta Maragall de Barcelona o en la Escuela de Idiomas de Sants. Los presentes han bromeado con que llegaban las «pizzas».

Llegada de los Mossos a los colegios

A las 6.40 horas dos mossos han llegado a la escuela pública Auró, en pleno centro de Barcelona, donde cientos de personas permanecían a la espera de que se abran las urnas del referéndum soberanista ilegal. Los congregados en la puerta y el interior del colegio han abierto un pasillo para que los dos agentes pudieran pasar y posteriormente, cuando han realizado una somera inspección del vestíbulo del edificio y se han marchado, les han despedido con una salva de aplausos. Algunos de ellos incluso han gritado 'Vivan los Mossos'.

La labor de los dos policías ha sido muy breve. Han hablado con uno de los representantes de los padres y le han preguntado si existían en el interior del colegio urnas o algún elemento electoral. El interlocutor ha respondido que no. Tras una serie de preguntas sobre el número de personas que permanecían en el interior del local y la situación del centro, los dos agentes han comentado que el local debería quedar vacío. El padre ha contestado afirmativamente y ahí ha terminado la conversación. Todo se ha celebrado en un ambiente ausente de tensión en el que era evidente la obsesión de los policías y de los congregados por evitar cualquier enfrentamiento.

El colegio Auró, que acoge a 450 alumnos, lleva dos días ocupado y esta noche medio centenar de personas ha dormido en colchonetas colocadas en su gimnasio. A las cuatro de la mañana, una romería de vecinos ha comenzado a acercarse hasta el local y ha formado una gran aglomeración frente a la puerta. En el interior, mientras tanto, se han reunido padres y miembros de formaciones nacionalistas. El número de vecinos que se agolpa alrededor del local aumenta a cada minuto. Uno de los miembros de la organización ha comentado que la afluencia de ciudadanos ha superado todas sus expectativas.

Por el momento, ningún miembro de la organización asegura conocer cómo se desarrollarán a partir de ahora los acontecimientos. Se ignora cuándo llegarán las urnas o si ya se encuentran en el interior del colegio. En principio, el consejero de presidencia, Jordi Turull, ofrecerá una rueda de prensa a las ocho de la mañana para explicar cuál será la logística de la jornada, prohibida por los juzgados y con las papeletas y las aplicaciones que deberían permitir la organización de la consulta incautadas por la Guardia Civil.

En la escuela pública Auró ambiente es de euforia y no se duda de que se llevará a cabo la consulta. «Estamos viviendo un momento histórico porque ya no tenemos miedo», afirma Marga, una ama de casa que se ha acercado a las cinco de la mañana para apoyar a las personas que se encargan de mantener abierto el centro. La mujer ni se plantea que hoy se le prohíba la posibilidad de depositar una papeleta en las urnas. «No creo que nadie quiera ejercer la violencia. Nosotros para nada y no estamos haciendo nada malo como para que la Guardia Civil o la Policía tengan que intervenir», asegura.

También en el colegio electoral situado en la Escuela Orlandai del distrito de Sarrià de Barcelona, una pareja de Mossos d'Esquadra se ha personado hacia las 6.30 horas de la mañana, cuando había unas 300 personas concentradas. Los agentes se han encaramado a una escaleras de la entrada y han explicado a los concentrados: «estamos aquí para la velar por la seguridad de todos, para que todo salga bien, para que no haya ningún incidente».

Los concentrados han vitoreado a los dos mossos, que posteriormente en conversaciones informales con los concentrados han indicado que no van a cerrar los colegios electorales, si bien desde la policía catalana se asegura que se trata de opiniones personales de los agentes, porque el cuerpo cumplirá con las órdenes del Tribunal Superior de la Justicia de Cataluña (TSJC) de cerrar los puntos de votación.

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