Récord de participación: hasta las 18.00 horas ha votado el 68,3%, cinco puntos más que hace dos años

Ciudadanos acuden a votar./Reuters
Ciudadanos acuden a votar. / Reuters

Largas colas para votar en la jornada electoral, con más de cinco millones y medio de catalanes llamados a las urnas

NURIA VEGA y ROSARIO GONZÁLEZMadrid

El 68,33% de los catalanes llamados a las urnas este jueves en Cataluña ha votado hasta las 18.00 horas, lo que supone cinco más que en el segundo avance de participación de las elecciones catalanas del 27 de septiembre de 2015, cuando a la misma hora había votado el 63,12 del censo, según la web oficial resultats.parlament2017.cat. Un total de 5.554.394 catalanes están llamados a votar en los comicios para elegir a los 135 diputados del Parlament de entre un total de 38 candidaturas.

El dato dispara la dinámica registrada hasta las 13.00 horas, cuado había ejercido su derecho al voto el 34,51% de los censados, seis décimas por debajo que en los comicios de hace dos años 35,09%). La cifra conocida cinco horas después viene a confirmar, por tanto, las expectativas que se barajaban de una participación histórica a lo largo de la tarde.

Por provincias, hasta las 13,.00 horas Girona tenía el mayor dato de participación con un 35,15% del censo (3,32 puntos menos que en 2015: 38,47%). Le seguían Tarragona, con una participación del 35,11% (0,45 puntos menos); la de Barcelona, con el 34,6% (3,32 puntos menos), y la de Lleida, donde la participación ha sido hasta las 13.00 horas del 34,41% frente al 33,75% de 2015, una diferencia al alza de 0,66 puntos.

Sin embargo, en Girona capital, enclave independentista, la participación bajaba del 38,4% al 35,1%. Y en la provincia hay casos sintomáticos, como el municipio de Olot, donde arrasó Junts pel Sí con el 66% del voto, en el que este jueves caía hasta las 13.00 horas la participación del 41% al 34,4%. En Figueras, también feudo secesionista, baja igualmente del 34.9% al 32,1%. Y otro dato curioso, en Sant Juliá de Ramis, el municipio gerundense en el que residía Carles Puigdemont y en el que trató de votar en el referéndum del pasado 1-O, la asistencia a los centros de votación ha caído desde el 41,2% al 34,6%.

Bajaba por tanto de forma significativa la participación, con datos de las 13 horas, en algunos feudos independentistas, aunque esas tendencias pueden variar durante la tarde.

Desde primeras horas de la mañana, las largas colas de votantes esperaban la apertura de los colegios electorales, 2.680 centros que han abierto sus puertas a las 9.00 horas. Es la situación que se ha producido en el colegio Escolàpies de Sant Martí y en La Salle del barrio de Gràcia, ambos en Barcelona, y que se ha repetido en muchos otros puntos de votación la geografía catalana, que han abierto a las 09.00 horas. Al ser hoy día laborable muchas personas querían ejercer su derecho al voto antes de comenzar su jornada de trabajo. Además, al estar cerradas las escuelas porque muchas de ellas se utilizan como local electoral, las familias han tenido que organizarse para poder ir a votar y atender también el cuidado de los niños.

Cuatro horas de permiso laboral para votar

Las elecciones catalanas serán especiales hasta por el calendario. La Navidad ha obligado a que estos comicios se celebren un jueves en vez de un domingo, algo inédito desde los primeros años de democracia. La ley, eso sí, reconoce que los empleados podrán ausentarse de su puesto de trabajo durante cuatro horas para acudir a las urnas. Este hecho ayudará a que la participación, que apunta a récord, sea elevada.

Por lo demás, de momento la jornada electoral transcurre sin «incidentes remarcables», habiéndose constituido ya las 8.247 mesas que hay en toda Cataluña, según ha informado el secretario técnico del Ministerio del Interior, Juan Antonio Puigserver. Eso sí, como es habitual en otros comicios, en algunos de los 2.680 colegios electorales repartidos en 947 municipios se han registrado retrasos a la hora de su constitución «por falta de papeletas o porque algunos de los miembros de las mesas han llegado tarde».

Los catalanes votan en unos comicios calificados de históricos por las diversas peculiaridades que presenta, como que se celebren en un día laborable, ago que no ocurría desde 1982. Un dato que no es, ni de lejos, el más llamativo: Cataluña celebra elecciones con el gobierno de la Generalitat intervenido en virtud del artículo 155 y con 18 de los candidatos investigados en relación con el proceso independentista, de los cuales tres están en prisión (Oriol Junqueras, Joaquim Forn y Jordi Sànchez) y uno permanece huido en Bruselas, el expresidente Carles Puigdemont.

Puigdemont anima a votar desde Bélgica

Precisamente, el candidato de JuntsxCat, Carles Puigdemont, ha valorado los comicios desde su perfil de Twitter: «Hoy demostraremos de nuevo la fuerza de un pueblo irreductible». «Que el espíritu del 1 de octubre nos guíe siempre», ha añadido en el mensaje, recordando la jornada del referéndum de independencia. Puigdemont no vota en los comicios porque se encuentra en Bélgica para evitar ser encarcelado por la causa que investiga al Govern cesado por presunta sedición, rebelión y malversación por su actuación en el proceso soberanista.

En ese sentido, en declaraciones a algunos medios de comunicación, ha asegurado que esta jornada electoral «no es normal». «Efectivamente, hemos de volver a la normalidad, no es normal una jornada que se celebra con candidatos en prisión y en el exilio, con temor, con intervención de nuestro país y nuestras instituciones», ha afirmado. «Aún así -ha dicho- es un día muy importante, no para la Cataluña de hoy, sino para la Cataluña del futuro, y todos los datos de que dispongo hasta ahora me indican que la respuesta de nuestros conciudadanos será positiva, será alta».

El exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, se ha mostrado confiado en que «en breve» saldrá de la prisión de Estremera, desde donde ha votado por correo. En un mensaje enviado por su mujer a través de su cuenta de Twitter, Junqueras recuerda que hoy es su cuarto aniversario de boda. "En breve saldré y os podré abrazar a los tres», ha dicho en la citada red social.

«La cárcel no nos debilita. Al contrario. Nos hace más fuertes», asegura en la misiva el vicepresidente del Govern cesado y cabeza de lista de ERC en las elecciones del 21D. En los dos folios que ocupa la carta, Junqueras explica que no ha querido «evitar la prisión, porque este es el mejor testimonio de nuestro compromiso absoluto con el humanismo y la no violencia».

El que sí ha votado es el cabeza de lista del PSC, Miquel Iceta, que ha asegurado que la gran participación que se registra en las elecciones «es la mayor alegría para un demócrata» y ha destacado que la jornada de hoy «puede ser el principio de la solución» para cambiar el rumbo de la política catalana. Tras depositar su voto en el colegio electoral ubicado en la Universidad de Barcelona, el candidato socialista ha rechazado entrar ahora posibles pactos postelectorales: «No merece la pena hablar porque hay que esperar a conocer los resultados».

La presidenta en funciones del Parlament y número 4 de ERC, Carme Forcadell, ha llamado a votar en unos comicios que considera fuera de lo normal «porque hay candidatos que no han podido votar presencialmente». «A los catalanes no nos dan miedo las urnas y hoy lo que toca es llenar los votos», ha señalado.

Por su parte, el candidato de la CUP, Carles Riera, ha animado a votar república porque «es sinónimo de democracia». «A partir de mañana mismo hay que empezar a construir la república» y «desobedecer el 155», ha señalado tras votar en el barrio del Poblenou de Barcelona.

El candidato de Cataluña En Comú Podem, Xavier Domènech, ha votado esta mañana en la Escuela Industrial de Barcelona y ha declarado que espera «una participación masiva por parte de la ciudadanía, que tiene la llave para "superar una situación difícil». Así, ha apelado a «superar los bloques» y «construir un futuro de proyectos comunes y en positivo para el futuro del país».

Y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha llamado este jueves a la ciudadanía a participar masivamente en las elecciones de este jueves, que considera que se celebran en una situación de excepción con la Generalitat intervenida: «Para recuperar el autogobierno y comenzar una nueva fase de oportunidad, es importante que la ciudadanía vaya en masa a votar». Asimismo, ha interpelado a las fuerzas políticas que se presentan a los comicios a que, sea cual sea el resultado, lo interpreten de forma constructiva y positiva porque «no puede ser que de estas elecciones salga una interpretación que divida al país en dos».

La candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha votado en el colegio Ausias March del barrio de Les Corts junto a su marido, el exdiputado de CiU Xavier Cima. Recibida con gritos de «presidenta» y también con abucheos, Arrimadas ha destacado que se trata de unas elecciones «históricas y básicas para recuperar la convivencia en Cataluña».

Por su parte, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha animado a los catalanes a votar para conseguir "un cambio" en Cataluña y que «mañana comience un futuro de libertad, convivencia, esperanza y unión».

El expresidente de la Generalitat y presidente del PDeCAT, Artur Mas, ha vaticinado una participación muy alta en las elecciones de este jueves y ha pedido a «los demócratas» que respeten el resultado de las urnas y actúen en consecuencia. Tras votar en la Escola Infant Jesús de Barcelona con su mujer, Helena Rakosnik, ha argumentado que, cuanto más alta es la participación de una sociedad en unos comicios, más fiel es la fotografía que sale de su realidad: «Si la participación es igual o superior a hace dos años, que fue del 75%, tendremos una fotografía real de la sociedad catalana, y espero que todos lo acepten».

Tras comparar la tranquilidad con la cual se vota con la «represión y violencia» del 1 de octubre, ha pedido que, siempre que la gente quiera votar, lo pueda hacer normal y pacíficamente, y ha afirmado que una persona le ha increpado de manera intolerante por llevar un lazo amarillo en la solapa, cuando considera que todo el mundo tiene el derecho a exhibir los símbolos que quiera siempre que no sean ofensivos.

Las elecciones más importantes de la historia de Cataluña

Cataluña afronta hoy las elecciones más importantes de su historia. Los catalanes eligen hoy nuevo Parlament. Pero, sobre todo, lo que deciden es si quieren o no más 'procés'. Y, claro, quién va a gobernar la comunidad los próximos años y para hacer qué. Si es que los partidos son capaces de ponerse de acuerdo. De momento, los vetos cruzados entre las diferentes formaciones expuestos durante la campaña harían casi imposible formar un nuevo Govern, lo que forzaría la repetición de las elecciones a finales de mayo. Con el consiguiente desgaste añadido para Cataluña y para España. Porque hoy solo votan los catalanes, pero su decisión afecta y mucho tanto a la imagen como a la economía españolas.

ERC es el gran favorito a la victoria, según la mayoría de los sondeos. Ciutadans parece que tendría posibilidades de arrebatarle el triunfo si hay una participación récord que supere de largo a la de 2015 (que alcanzó un 74,95%) y se sitúe por encima del 80%. Los sondeos colocan a la lista del expresidente Puigdemont, tercera; al PSC, cuarto; y al PP, último. El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, informó ayer de que el voto desde el extranjero se ha incrementado en un 81% respecto a los anteriores comicios, hasta alcanzar los 39.521. En 2015 el 64% de ellos apoyaron a candidaturas 'indepes'. En cambio, el voto por correo español ha caído un 26,5% hasta quedarse en 78.876 frente a los 107.000 de hace dos años.

Pero con ser importante qué sigla es la más votada, de cara al futuro resulta más determinante conocer si los 'indepes' revalidan o no su mayoría en votos y, sobre todo, en escaños. El nacionalismo ha obtenido la mitad más uno de los diputados del Parlament en las once elecciones autonómicas que se han celebrado. En cambio solo ha aventajado en votos a los no nacionalistas en siete de ellas. No lo logró en 1980, ni en 1999, 2003 y 2006, lo que hizo posible los gobiernos tripartitos de los socialistas Maragall y Montilla. En 2017, planteadas, como un plebiscito, más de un 52% de los catalanes respaldaron opciones contrarias a la secesión mientras que no llegaron al 48% los que lo hicieron a las dos planchas soberanistas -Junts pel Sí y CUP-.

Si ahora ERC es la fuerza más votada y los soberanistas disponen de mayoría habrá que ver si Puigdemont apoya la investidura de Junqueras. Durante toda la campaña ha exigido que se le reponga en el puesto sí o sí. Si no, la llave quedará en manos de los comunes, que tendrán que decidir si prefieren permitir un Govern 'indepe' y que se repitan las elecciones.

Rajoy -al que un gran resultado de C's y un batacazo del PP podría complicar sus planes de agotar la legislatura en España- ya ha avisado de que no le temblará la mano en volver a aplicar el 155 a Cataluña si un eventual Ejecutivo soberanismo volviera a las andadas y retomara la vía unilateral con desprecio a la ley. Por cierto que los soberanistas han anunciado un recuento paralelo al oficial para intentar ensuciar la imagen del Estado.

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Si estos malos augurios no se cumplen, la autonomía catalana dejará de estar intervenida, en aplicación del artículo 155 de la Constitución, tan pronto se forme el nuevo Govern. Lo que no sucederá, dictaminen lo que dictamen las urnas esta noche, es lo que buena parte del independentismo, con el expresident Puigdemont a la cabeza, ha reclamado durante la campaña aún a sabiendas de que es un imposible: que la Justicia archive graciosamente los expedientes contra el último Govern, parte de la Mesa del Parlament y los 'jordis' por saltarse la ley.

Secuelas penales

Las consecuencias penales del 'procés' marcarán notablemente la nueva legislatura. Y puede que desde el principio. Si el próximo president de la Generalitat que elija el Parlament es Junqueras o Puigdemont, lo probable es que ninguno pudiera acudir a diario al Palau a realizar su trabajo por hallarse en prisión. Y si finalmente hubiera condenas en firme es igualmente evidente que pesarán como una losa sobre la política catalana.

La clave

La advertencia de Rajoy.
El secesionismo está avisado que si gana y se salta otra vez la ley se volverá a aplicar el 155

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