Canciones en euskera para recibir a las urnas

Las urnas han llegado a los colegios en bolsas de plástico.

La llegada de los contenedores a los colegios se convierte en una fiesta del desafío independentista ante la mirada de los Mossos

ÓSCAR B. DE OTÁLORA

Las urnas prohibidas llegaron al colegio Auró de L'Eixample con toda la parafernalia de una operación de alto secreto. Alrededor de las ocho y media un grupo de padres y varios independentistas que habían hecho noche en el centro comenzó a moverse de forma sigilosa hacia la puerta del local, en dos columnas que se deslizaron de forma casi militar entre las cientos de personas que abarrotaban los alrededores del centro electoral. Los voluntarios, con ropa deportiva y riñoneras, formaron un pasillo muy estrecho. Comenzaron a gastarse bromas, intentando conjurar el nerviosismo que ya se había apoderado de ellos.

Los Mossos ya habían visitado el colegio para comprobar que no había ningún elemento electoral y se encontraban en el otro extremo de la calle. En ese lugar apareció de repente un músico con una guitarra y comenzó a cantar. Primero canciones en catalán y luego temas en euskera como el Txoria Txori de Mikel Laboa. Todo el mundo comenzó a prestarle atención y los propios miembros de la organización le apuntaron con el dedo para que la gente le mirase. Su camisa azul se convirtió en el principal foco de atención.

Era un señuelo. Cuando llevaba unos minutos cantando un coche blanco aparcó sobre un ceda al paso, en el otro extremo de la calle. Los independentistas se pusieron todavía más nerviosos. Un hombre alto con barbas se bajó del turismo y abrió el maletero. Allí, en vueltas en plástico negro, se encontraban las urnas. Mientras se prestaba atención al cantante, el responsable del contenedor comenzó a recorrer el pasillo a grandes zancos, la vista en el suelo y gesto de preocupación. Mientras casi corría hacia la entrada de la escuela Auró los cientos de vecinos congregados frente al local se dieron cuenta de lo que sucedía y comenzaron a aplaudir. El hombre la entregó y luego desapareció en el coche en el que había venido. Los Mossos se acercaron entonces al ceda al paso en el que había aparcado el coche blando, caminaron un momento por la zona y se marcharon. Los padres ordenaron entonces que se formaran colas para votar.

«Ha sido una maniobra disuasoria y ha funcionado», ha declarado a este periódico Feliú Ventura, el músico valenciano que ha actuado como cebo para que la llegada de las urnas fuese clandestina. Este cantautor valenciano lleva unas semanas viajando por Euskadi -donde ha asistido a las movilizaciones de Gure Eusko Dago- y ahora se ha apuntado a la organización del referéndum prohibido. «Queríamos hacer un muro de sonido para apoyar a los ciudadanos que quieren votar y lo hemos conseguido», declaraba mientras los Mossos d'Esquadra se disponían a marcharse del local, en el que las colas de ciudadanos dispuestos a participar en la consulta ilegal eran cada vez más largas.

Fotos

Vídeos