La campaña electoral aumenta las dudas y la fractura en Cataluña

Puigdemont y Ponsatí intervienen desde Bruselas./EFE
Puigdemont y Ponsatí intervienen desde Bruselas. / EFE

Los vetos cruzados complicarán la formación del Govern, en especial si ningún bloque logra la mayoría absoluta en las elecciones de este jueves

Alberto Ayala
ALBERTO AYALA

La campaña para las elecciones catalanas de mañana jueves 21, sin duda las más atípicas en nuestra reciente historia, bajó anoche la persiana. Y lo hizo con menos certezas sobre el futuro de Cataluña de como arrancó hace dos semanas y con una sociedad todavía un poco más crispada y dividida.

La carrera hacia las urnas comenzó con dos bloques enfrentados de distinta consistencia. Y un 'no alineado', Catalunya en Comú-Podem (CecP), la coalición que respaldan Ada Colau y Pablo Iglesias, llamada a ejercer de árbitro según cuales sean los resultados del 21D.

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El frente secesionista parecía relativamente compacto pese a las evidentes diferencias existentes entre ERC y PDeCAT, y no digamos ya entre ambos y la CUP, el aliado catalán de Sortu. Sobre todo en comparación con el bloque constitucionalista que conforman tres de los cuatro grandes actores -y por tanto adversarios- de la política española: PP, PSOE y C's.

Quince días después, ¿cómo están las cosas? Pues bastante peor en uno y otro lado, pero de una manera singular en el bloque 'indepe'. Junts per Catalunya -la plancha del expresident- y ERC han llegado al timbrazo final a la greña. Y eso que Puigdemont sigue huido en Bruselas y el exvicepresident Junqueras, en la cárcel de Estremera. O justamente por ello.

Esquerra viaja hasta la cárcel de Estremera para rentabilizar en las urnas la prisión de su líder

El líder republicano lanzó el lunes una dura andanada a su exjefe, sin citarlo. Junqueras reprochó al candidato de JxCat su fuga. «Otros estamos en la cárcel porque damos la cara, porque no nos escondemos nunca y porque somos consecuentes con nuestros actos, decisiones, pensamientos, sentimientos y voluntad», lanzó en una entrevista grabada con la emisora RAC1.

Repetir las elecciones

Puigdemont no se mordió ayer la lengua en su respuesta desde los micrófonos de la emisora pública Catalunya Radio. «Yo ni me he movido de donde estaba estaba, ni me aprovecho de la situación para conseguir ser president. Investir a cualquier otro candidato (que no sea él mismo) supondría aprovecharse del 155», contraatacó.

¿Si los 'indepes' revalidan mañana la mayoría absoluta en escaños -en votos no lo ha contemplado ninguna encuesta- volverán a pactar? ¿Se pondrán de acuerdo en a quién eligen president? Y, sobre todo, ¿en quién gobierna el día después habida cuenta de que si Puigdemont vuelve será detenido y previsiblemente encarcelado, y de que no es probable que ni a él ni a Junqueras se les deje en libertad para acudir a diario al Palau? ¿De salvar todas las diferencias y repetir pacto, ERC y PDeCAT se apoyarían en los comunes o seguirían con la CUP?

Arrimadas y Rivera, con el resto de líderes naranjas, en la Plaza Mayor de Nou Barris
Arrimadas y Rivera, con el resto de líderes naranjas, en la Plaza Mayor de Nou Barris / AFP

En la otra orilla los encontronazos entre Ciudadanos y el PSC se prolongaron hasta el mismo cierre de la campaña. Un final en el que el candidato socialista recibió el pintoresco apoyo del regionalista cántabro Miguel Ángel Revilla.

Ciutadans, que llega al momento determinante en cabeza como gran favorita a la victoria -según los dos sondeos que se difunden a diario en Andorra y Escocia para sortear la prohibición española-, tendrá el insuficiente apoyo del PP, que ayer volvió a contar con Rajoy por tercer día consecutivo en Girona y Barcelona. No así el del PSC.

Pedro Sánchez dijo que «si el 21-D hay mayoría no independentista será obligatorio que los constitucionalistas nos pongamos de acuerdo». A la misma hora el candidato del PSC, Miquel Iceta, confirmaba que si no hay mayoría secesionista él presentará su candidatura a la presidencia de la Generalitat sí o sí.

¿Incongruencia? Solo aparente y para no informados. Y es que ningún sondeo ha vaticinado mayoría absoluta a C's, PSC y PP. Sí con los comunes, pero estos no se alinean con el bloque constitucional.

Iceta saluda durante un mitin.
Iceta saluda durante un mitin. / Reuters

¿Existen opciones reales de que Miquel Iceta logre convencer a naranjas, populares y comunes para que le voten a la vez? En apariencia ninguna, si nadie cambia de opinión, claro. CecP ha repetido día tras día durante la campaña que jamás pondrá sus votos en el mismo cesto que C's y PP. Descartada también la fórmula ERC-PSC-CecP, tanto por los republicanos -que ayer viajaron hasta la cárcel de Estremera para intentar rentabilizar en votos la prisión de Junqueras- como por los socialistas, el panorama para la formación de Govern parece ciertamente complicado. Si nadie rectifica.

Con semejante cuadro de situación, y a la espera de unos resultados que podrían hacer todo un poco más sencillo, los partidos cerraron anoche campaña sin descartar la opción de tener que repetir las elecciones a finales de mayo. Una posibilidad que no termina de gustar a nadie porque prolongaría la vigencia del 155 y porque repetir no significa que el resultado vaya a cambiar de manera sustancial.

Con todo, la gran pregunta es si, en caso de mayoría 'indepe', seguirá el desafío independentista al Estado. Los indicios apuntan a que sí. Incluso Puigdemont dijo ayer que, en tal supuesto, pediría otra vez a Europa que reconsidere su posición sobre Cataluña. Veremos.

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