La campaña arranca en Cataluña pendiente del futuro judicial de Puigdemont y Junqueras

Miles de músicos participaron ayer en Barcelona en el 'Concierto Sinfónico por la Libertad' organizado por Òmnium Cultural./EFE
Miles de músicos participaron ayer en Barcelona en el 'Concierto Sinfónico por la Libertad' organizado por Òmnium Cultural. / EFE

El Supremo decide hoy si deja en libertad al líder de ERC y a los exconsellers presos mientras en Bruselas el expresident declara contra su extradición

ADOLFO LORENTE Corresponsal. Bruselas

Todos pendientes de los jueces. La campaña de las elecciones autonómicas de Cataluña arrancará en unas horas atenta a las decisiones que se tomen en dos tribunales. En Madrid y en Bruselas. En la capital de España el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena debe decidir si excarcela o mantiene en prisión a Oriol Junqueras, a los otros siete exconsellers presos y a los 'jordis', después de que el pasado viernes les tomara declaración a todos ellos. En la capital belga, será la justicia de aquel país a la que se tenga que enfrentar Carles Puigdemont y los exconsellers huidos -Antoni Comín, Clara Ponsatí, Lluís Puig y Meritxell Serret-, para afrontar el proceso de extradición impulsado por España. La visita de los cinco ha comenzado este lunes puntualmente a las 09.00 horas, según fuentes policiales. La decisión que se vaya a tomar en la Cámara del Consejo belga (juzgado de instrucción), sin embargo, no se espera «hasta dentro de ocho o diez días», según confirman fuentes judiciales. Es decir, que llegará a una semana del 21-D.

La cita del expresident en los juzgados de Bruselas ha comenzado a las 9.00 horas. El candidato de Junts per Catalunya reiterará ante el juez que rechaza su extradición a España porque «no tendrá un juicio justo e imparcial, sino que será víctima de un ajuste de cuentas político vulnerándose sus derechos fundamentales», según sostienen sus abogados. Puigdemont decidió contratar al histórico letrado de ETA en Bélgica, Paul Bekaert, que ha conseguido evitar varias extradiciones.

La justicia belga tardará al menos una semana en comunicar si envía a España al expresident

El dirigente nacionalista llegó a Bruselas el 30 de octubre junto a los otros cuatro exconsellers. El 5 de noviembre se entregaron a la Policía y fueron puestos a disposición judicial, quedando finalmente en libertad vigilada y condicional. No fue hasta el pasado día 17 cuando comparecieron, por fin, ante la Cámara del Consejo.

La vista, que apenas duró una hora, sirvió para que la Fiscalía diera su plácet a la extradición reconociendo cuatro de los cinco delitos recogidos en la euroorden: rebelión, sedición, malversación y desobediencia. Quedó fuera la prevaricación. Como la vía de la extradición exprés fue denegada al no aceptarse la figura de la «corrupción», se inició el procedimiento basado en la «doble incriminación», es decir, que los delitos solicitados por la justicia de un Estado miembro deben estar tipificados en el Código Penal del país que recibe la petición.

Todavía caben dos recursos

Conocida la opinión de la Fiscalía, el magistrado decidió aplazar la vista hasta hoy para dar tiempo a las partes a presentar sus escritos de conclusiones. La sesión ha comenzado a las 9 de la mañana y es «posible que dure todo el día», según fuentes judiciales. La vista es a puerta cerrada y los imputados, al igual que el día 17, han llegado en furgón policial con lunas tintadas. Puigdemont volverá a evitar su imagen declarando ante un juez a sólo unas horas del arranque de la campaña.

España no está representada en este procedimiento, así que es la Fiscalía belga la que defiende sus intereses ya que la euroorden se creó bajo el principio de confianza mutua entre Estados. No obstante, no tiene por qué seguir a pies juntillas los dictados marcados por la justicia española. «Somos independientes para decidir», insisten fuentes de la institución.

Los partidos amoldarán su estrategia ante el 21-D en función de lo que el haga el magistrado Pablo Llarena

El escenario más lógico es que haya una decisión a mediados de la próxima semana. Si fuera contraria a Puigdemont supondría un golpe a su candidatura, y viceversa. La resolución, en todo caso, será recurrible ante la 'Chambre des mises en accusation' (Tribunal de Apelación), que tiene 15 días para decidir. Pero ahí no acaba la cosa. Ante lo que falle Apelación cabe recurso ante la Corte de Casación, que tendrá otros 15 días para decidir. Se trata de un auténtico carrusel judicial que nadie sabe ni cuándo ni cómo acabará. En teoría, el plazo máximo para resolver las euroórdenes es de 60 días, ampliables a 90 en casos extraordinarios, pero en casos tan sensibles como este, puede dilatarse mucho más y hasta febrero no se sepa nada definitivo.

Antes de que hoy concluya la declaración de Puigdemont en Bruselas se debería conocer el futuro judicial de Junqueras y los exconsellers encarcelados en Madrid. El juez del Supremo Pablo Llarena aplazó a este lunes la excarcelación o el mantenimiento en prisión de los miembros del Govern que no huyeron. Todos ellos -además del exvicepresident están Jordi Turull, Josep Rull, Meritxell Borrás , Raül Romeva, Carles Mundó , Dolors Bassa y Joaquim Forn- dijeron acatar el 155 y que en el futuro actuarían dentro del «marco constitucional». Una velada confirmación de que la vía unilateral hacia la independencia quedaba aparcada. Con todo ello pretenden seguir el camino de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y quedar libres. Pero la última palabra la tiene el juez.

El expresident descarta pactar un programa con ERC y la CUP

El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, rebajó ayer su interés en plasmar por escrito un acuerdo programático para el 21-D con Esquerra y la CUP porque son «la misma causa», aunque tengan «acentos diferentes». «No creo que tengamos que explicitar en un papel a los ciudadanos de Cataluña que, en este propósito, no solo vamos juntos, sino que somos la misma causa, aunque podemos tener acentos diferentes y voces diferentes», afirmó en una entrevista a Nació Digital.

Desde Bruselas, Puigdemont insistió en que no es necesario formalizar ningún tipo de pacto entre los tres antiguos socios de gobierno porque ningún independentista, «vote lo que vote, tendrá duda de que lo que ERC, Junts per Catalunya, la CUP y puede que más gente queremos derrotar y frenar el golpe de estado».

El candidato a la reelección intervino poco después en un nuevo acto de precampaña en el que pidió, a través de videoconferencia, «no ir más allá» en la intervención de la autonomía, y defendió que el Govern que salga de los comicios deshaga los cambios aplicados tras la intervención de la autonomía. «Hay que recuperar toda la hoja de ruta que se ha interrumpido ilícitamente e ilegalmente con el golpe del 155», defendió.

El presidente cesado exigió a PP, PSOE y C's que «saquen sus manos de encima de la estructura» del Ejecutivo catalán, al mismo tiempo que aseveró que tras el 21-D «deberemos restablecerlas». Mientras tanto, ayer continuaron en Barcelona los actos en favor de los exconsejeros encarcelados. Tras el concierto del sábado en Montjuic, ayer se celebró en la plaza de España un concierto sinfónico «por la libertad» organizado por Òmnium Cultural.

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