CaixaBank también se va de Cataluña y propina un revés al independentismo

Un edificio de CaixaBank en Barcelona. /albert gea / reuters
Un edificio de CaixaBank en Barcelona. / albert gea / reuters

La entidad financiera traslada su sede social a Valencia y su Fundación a Palma de Mallorca, mientras que Gas Natural decide llevarla a Madrid por el temor a la reacción de clientes e inversores ante una declaración de ruptura con España

JOSÉ M. CAMARERO

Ya no son solo los bancos los que se van de Cataluña por el temor a perder los depósitos de una clientela que no está dispuesta a jugarse sus ahorros. La desconexión jurídica de las empresas catalanas con su comunidad se ha extendido a todos los sectores, por la inseguridad que existe a un contexto que es completamente desconocido, el que puede derivarse de la declaración unilateral de independencia la próxima semana. Aún no está claro que el Parlament apruebe esa medida, ni en qué términos podría hacerlo.

Pero ese miedo, que es libre, se ha apoderado de los empresarios catalanes dispuestos a poner tierra de por medio y salvaguardar sus negocios por lo que pueda acontecer. Las grandes corporaciones impulsaron ayer aún más este éxodo, sobre todo porque en casos como el de CaixaBank o Gas Natural Fenosa, se trata de firmas históricamente ligadas al emprendimiento de ese territorio.

Con sus decisiones, están ejerciendo una presión inimaginable sobre el proceso independentista y suponen todo un reto para la Generalitat. Su presidente, Carles Puigdemont, no había previsto que serían las empresas ubicadas en la comunidad autónoma las que podían hacer tambalear sus planes secesionistas. Aunque el efecto del traslado es inicialmente legal y tributario, este drenaje representa la imagen de un mazazo para las pretensiones del independenstismo, que siempre aseguró en su relato que esta huida no llegaría a producirse. Después del goteo de los últimos días, y tras el anuncio del Banco Sabadell el pasado jueves, la decisión de CaixaBank de seguir la senda de traslados rompe cualquier esquema al Gobierno autonómico, al tratarse de una firma histórica y un pilar de la economía catalana con lazos en todos los sectores sociales.

CaixaBank

La principal entidad de Cataluña ha trasladado su domicilio social a Valencia. Pero no es un caso más. Su consejo de administración deberá esperar a que el Boletín Oficial del Estado publique hoy el decreto aprobado ayer por el Consejo de Ministros, en el que se le da prioridad para que autorice ese cambio domiciliario frente a la obligación de que lo apruebe la junta de accionistas. El máximo órgano de dirección del grupo se reunirá este fin de semana para ratificar esta decisión y evitar un mayor desconcierto entre sus clientes antes de que el lunes abran las puertas de sus oficinas. Esta semana sus acciones han caído casi un 4%. La capital valenciana es la elegida porque allí se encuentra la sede de Banco de Valencia, la entidad adquirida en 2012. CaixaBank reconoce que lo hace «para salvaguardar la seguridad jurídica y regulatoria consustancial al ejercicio de su actividad» tras una semana de infarto entre accionistas y clientes.

Este sábado por la mañana la Fundación Bancaria La Caixa también ha acordado trasladar a Palma de Mallorca la sede social tanto de este organismo como la de CriteriaCaixa, la sociedad de la que es accionista único y que gestiona el patrimonio de la entidad, «mientras se mantenga la actual situación en Cataluña».

En un comunicado, la Fundación, que preside Isidre Fainé, ha informado de que el nuevo domicilio social de estas dos entidades estará situado en la Plaça Weyler, 3, de Palma, con el fin de «preservar sus intereses empresariales y sociales, así como su operativa normal».

Gas Natural Fenosa

Otro de los iconos del empresariado catalán, Gas Natural Fenosa, se apuntó ayer a la lista de sociedades con sede fijada en Madrid, en la central que Unión Fenosa tenía en la capital. El grupo presidido por Isidro Fainé autoriza el cambio, aunque lo hace con un matiz: «En tanto se mantenga esta situación», refiriéndose a los problemas políticos de la comunidad. De esta forma, aplica un traslado a medias. Lo hace «ante los sucesos sociales y políticos que están ocurriendo en las últimas semanas y debido a la inseguridad jurídica que provoca».

Banco Mediolanum

Esta entidad, aunque de una dimensión menor a las históricas catalanas, sale de la comunidad. Así lo decidió ayer su junta de accionistas, en cuyo acuerdo se fija Valencia como domicilio social. Indican que lo hacen «como medida para garantizar los intereses de sus clientes, mantener la normalidad y asegurar un marco estable». Su centro operativo sigue en Barcelona.

Service Point, Dogi y Arquia

La empresa de reprografía Service Point ha optado por Madrid como nueva sede; sus acciones subieron ayer un 17%. En el caso de la textil Dogi, ubicada ahora en la capital, sus títulos se revalorizaron un 7%. Y la cooperativa de crédito y arquitectos Arquia también recala en la Comunidad de Madrid.

A la espera, como Freixenet

En cualquier caso, aún son muchas las empresas que se encuentran a la espera de los acontecimientos que tengan lugar a partir del lunes, o que prevén tomar alguna decisión a corto plazo, este fin de semana. Freixenet es una de ellas, junto a otra firma del sector del cava, Codorníu. Por su parte, Catalana Occidente ha mostrado la posibilidad de cambiar de sede. Aún sin concretar movimientos se sitúan firmas como Seat, Volkswagen, Abertis, Pronovias, Lidl, Mango, Inmobiliaria Colonial, Cellnex y Miquel y Costas.

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