El PNV y Bildu bloquean en el Congreso una declaración en recuerdo de Miguel Ángel Blanco

Mari Mar Blanco saluda a Cristina Cifuentes en un homenaje al edil del PP asesinado por ETA. / Efe

Los jeltzales consideran que el texto pactado por PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos resultaba «parcial»

NURIA VEGA

A las nueve de la noche, los grupos parlamentarios constataron en el Congreso su incapacidad de pactar una declaración institucional en recuerdo de Miguel Ángel Blanco 20 años después de su asesinato. El texto, suscrito finalmente por PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, no logró la unanimidad necesaria para su lectura en el pleno al ser rechazado por el PNV y EH Bildu. Los jeltzales alegaron para justificar su negativa la «premura» con la que se intentó consensuar el borrador, pero también reconocieron que no era solo una cuestión de forma, que la redacción acordada por las formaciones mayoritarias resultaba «parcial» y no ayudaba a «la construcción de un futuro de convivencia y normalización».

La idea de promover una declaración en la Cámara baja surgió del Grupo Parlamentario Popular. Una de sus diputadas, además, es la hermana del concejal de Ermua, Mari Mar Blanco, que estaba presente en la Cámara. Para que cualquier texto acabe convertido en una declaración institucional se requiere el aval de todos los grupos. Pese al escepticismo sobre la posibilidad de atraer a la izquierda abertzale, el PP resolvió intentar negociar un texto con las fuerzas políticas de manera que todos pudieran «retratarse». Incluido, apuntaron, Podemos.

Tras algunos cambios introducidos en el documento original, los cuatro principales partidos se pusieron de acuerdo en un papel en el que se recogía la «desolación» del país tras el secuestro de Miguel Ángel Blanco, el recuerdo de las 850 personas asesinadas por ETA, las miles «chantajeadas» y la situación de aquellos «que tuvieron que abandonar su tierra».

La declaración ensalzaba, además, la «unidad» como vía para derrotar el terrorismo. Y por escrito se instaba a «imponer socialmente una lectura de lo sucedido en clave de condena de las acciones terroristas, manteniendo siempre la memoria de las víctimas y trabajando para su reparación».

Premura

Pero el texto no llegó a fructificar. El PNV achacó su negativa a respaldar la declaración institucional con dos argumentos básicos. Uno de forma y otro de fondo. A través de un comunicado oficial, el grupo parlamentario liderado por Aitor Esteban, que casi de forma simultánea apoyaba el techo de gasto presentado por el Gobierno de Mariano Rajoy, explicaba que alrededor de las 13.30 horas, «apenas una hora y media antes de que diese comienzo la sesión plenaria», había recibido un primer texto para recordar el asesinato de Blanco. Un borrador que fue acogido con «sorpresa» por el PNV por la «premura de tiempo» con la que se presentaba. El texto definitivo no llegó a manos jeltzales hasta las 20.00 horas, y ya con la firma del PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos.

Pero más allá de cómo se gestó el documento, el PNV no ocultó sus recelos hacia el contenido del mismo. «Se realiza una mirada exclusiva hacia el pasado que, aunque necesaria, resulta parcial e insuficiente en el momento actual, discrepando de algunos aspectos de su redacción», añadió el PNV. El grupo nacionalista no explicó qué parte del texto era la que más le chirriaba, pero sí recalcó que «destaca la total ausencia de una visión hacia el futuro, obviando cualquier mención hacia la construcción de un futuro de convivencia y normalización, aspecto que el PNV considera fundamental».

Consciente de las interpretaciones que iba a levantar su decisión, la formación presidida por Andoni Ortuzar intentó construir un muro de contención. Recordó el apoyo que ha dado a otras declaraciones en recuerdo de Blanco en otras instituciones y aseguró que la figura del edil asesinado por ETA hace justo 20 años «no se merece esta improvisación, que ha impedido una labor conjunta y positiva que podía haber llevado al consenso deseado».

Esquerra aseguró que el documento nunca llegó a sus manos.

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