Barones de PP y PSOE rechazan la idea de Urkullu de extender el Concierto al resto de comunidades

La presidenta andaluza, Susana Díaz, ayer en Sevilla. /EFE
La presidenta andaluza, Susana Díaz, ayer en Sevilla. / EFE

Aseguran que supondría el fin de la solidaridad interterritorial y la ruptura del sistema autonómico #tal y como lo conocemos

Koldo Domínguez
KOLDO DOMÍNGUEZ

La reforma pendiente de la financiación autonómica se ha adueñado en los últimos días de la actualidad política nacional. Con permiso de Cataluña, los principales partidos y dirigentes institucionales de todo signo han avivado un debate en torno a la necesidad de modificar el actual sistema de reparto de fondos entre todas las comunidades. Ayer, Iñigo Urkullu terció en la discusión al proponer que el Concierto y Cupo vasco podría ser un «modelo de referencia» para «avanzar en un nuevo sistema descentralizado (...) que resulte más eficiente, justo y solidario».

Lo que el lehendakari venía a plantear en un artículo de opinión publicado en 'El País' es un modelo federal en el que cada comunidad autónoma podría recaudar la mayor parte de los impuestos para autogestionar buena parte de los servicios y entregar una porción de los tributos al Estado (un Cupo) para financiar las competencias comunes.

La propuesta de Urkullu no convenció a la inmensa mayoría de líderes territoriales- tanto de PP como de PSE-, que la rechazaron por poner en peligro la actual concepción de España como Estado. Sólo el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, rompió la unanimidad y se mostró partidario de «estudiar» el planteamiento del lehendakari. «Si saliesen los números tendría en mí a un defensor», aseguró el candidato socialista a la Generalitat.

Las claves

Núñez Feijóo:
«Los territorios con más renta serían aún más ricos, y los de menos renta#serían más pobres»
Ciudadanos:
Albert Rivera calificó el planteamiento de Urkullu como «inaceptable e inasumible»

El resto de voces desdeñaron con más o menos énfasis la propuesta de Urkullu. Los más contundentes en sus análisis fueron los dirigentes autonómicos que en las últimas semanas más críticos se han mostrado con el Concierto vasco y el Amejoramiento navarro: Núñez Feijóo, Javier Fernández, Juan Vicente Herrera, Susana Díaz, Emiliano García-Page, Guillermo Fernández Vara...

Los tres primeros conocieron las palabras del líder jeltzale en Oviedo, donde celebraban una conferencia entre las tres comunidades (Galicia, Asturias y Castilla y León). Los tres presidentes firmaron una declaración institucional en la que situaron la mejora de la financiación como una de sus prioridades. Y a renglón seguido mostraron sus discrepancias con el lehendakari. «Es una visión nacionalista de España que plantea una financiación de naciones», detalló el popular Núñez Feijóo, quien aseguró que, de llevarse a la práctica, «los territorios con más renta» serían aún más ricos, mientras que «los de menos renta» serían más pobres.

Juan Vicente Herrera apoyó las reflexiones de su correligionario gallego y afirmó que «es de lógica aplastante» pensar que establecer un Cupo para todas las autonomías generaría «una España de dos bloques y una brecha» entre comunidades. El socialista asturiano Javier Fernández, por su parte, insistió en que el Concierto vasco, al que ayer «no es extrapolable porque aumentaría las desigualdades» y porque, entre otros argumentos, «la contribución a la solidaridad del País Vasco es la que debería ser».

Ni los catalanes

A Susana Díaz tampoco lo gustó la propuesta de Urkullu ya que «rompería la caja única» y, por tanto, «quebraría el país al pone en peligro la igualdad» interterritorial. La baronesa socialista matizó que ella apuesta por una España federal pero con un modelo de financiación centralizado para sostener «sistemas tan fundamentales como el de la Seguridad Social».

Más contundente se mostró Albert Rivera, cuyo partido votó en el Congreso en contra del Concierto y el Cupo vasco. Para el líder de Ciudadanos, el modelo planteado por Urkullu es «inaceptable e inasumible». «Desaparecería la hacienda común española, la solidaridad y, sobre todo, el Estado moderno», auguró.

El lehendakari no logró apoyos ni entre los partidos catalanes, que anoche iniciaron oficialmente la batalla electoral de cara al 21-D. La directora de campaña de JuntsxCat, Elsa Artadi, no tomó en consideración la iniciativa de Urkullu y se limitó a asegurar que se trata de una «pantalla pasada». «La pantalla del pacto fiscal ya la pasamos», zanjó. Además, En Comú Podem, por boca de su cabeza lista, Xavier Domènech, desveló que su partido no sería partidario de un Cupo catalán sino que apuesta por una «Hacienda propia».

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