El PP afea la presencia de EH Bildu en el homenaje a Miguel Ángel Blanco en Ermua

Alfonso Alonso pone una rosa para recordadar a Miguel Ángel Blanco en Ermua.
Alfonso Alonso pone una rosa para recordadar a Miguel Ángel Blanco en Ermua. / EFE

«No han condenado el asesinato», ha reprochado Alfonso Alonso a la formación abertzale

OCTAVIO IGEAErmua

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, ha afeado la participación de EH Bildu en el acto de homenaje a Miguel Ángel Blanco celebrado esta mañana en Ermua tras reprochar que algunos de sus integrantes «no han condenado el asesinato» del concejal popular ocurrido hace 20 años. «Ha venido a blanquear su imagen», ha dicho Alonso en referencia al parlamentario de la coalición soberanista Julen Arzuaga, que se encontraba a unos pocos metros, «sigue defendiendo las ideas por las que mataron a Miguel Ángel», ha lamentado al final de una ofrenda floral que ha reunido a más de un centenar de vecinos, víctimas, representantes de la sociedad vasca y políticos, y que ha finalizado con un cerrado aplauso y gritos a favor de la libertad.

El homenaje, celebrado junto al monolito que recuerda a Blanco y a todas las víctimas del terrorismo, el primero levantado en Euskadi, ha contado con la participación de representantes de todas las administraciones vascas y los principales representantes de los partidos. Entre ellos, los parlamentarios de EH Bildu Maddalen Iriarte, Pello Urízar, Eva Blanco y Julen Arzuaga. La primera, portavoz independentista en la Cámara vasca, ha depositado una rosa junto a la estatua tal y como han hecho otros portavoces.

En Ermua han estado también, entre otros, los consejeros del Gobierno vasco Estefanía Beltrán de Heredia e Iñaki Arriola, la presidenta del Parlamento, Bakartxo Tejeria, una amplia delegación del PNV encabezada por la presidenta del BBB, Itxaso Atutxa, la secretaria general de Podemos Euskadi, Nagua Alba, la práctica totalidad de cargos públicos del PSE acompañados por la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, y una numerosa representación del PP que lideraba Alfonso Alonso. Junto a ellos, el presidente de la Asociación de Municipios Vascos, Imanol Landa, el Ararteko, Manu Lezeartua, y el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Juan Luis Ibarra, junto a representantes de la Ertzaintza, la Policía Nacional y la Guardia Civil.

«Contra el matonismo»

El homenaje ha sido abierto por el alcalde de Ermua, Carlos Totorika, que también era regidor cuando Miguel Ángel Blanco fue asesinado en 1997. «Su figura es un icono de cada asesinato y el trato inhumano de ETA», ha glosado tras recordar que el «motor social» que se activó tras el secuestro y muerte del concejal ayudó a «derribar el muro del miedo» y a alzar a la gente frente al terrorismo. «ETA dejó de ser solo cosa de las Fuerzas de Seguridad y de los políticos», se ha felicitado Totorika antes de advertir de que la convivencia no puede construirse ahora «mientras se siembre el odio en los màs jóvenes y se practique el matonismo como en Alsasua». Ha rechazado que «se considere a los etarras héroes en la intimidad» y ha pedido a la banda y a la izquierda abertzale que «condenen su pasado para que las víctimas puedan descansar».

La segunda alocución ha correspondido al periodista José María Calleja, amenazado por ETA, que ha recordado el punto de inflexión que supuso la muerte de Blanco. «Antes de aquellos íbamos diez a las manifestaciones y en silencio, luego hubo una insurrección cívica», se ha congratulado tras calificar el asesinato del edil de Ermua como una «revancha sanguinaria» y advertir que aquello fue un «error moral» de la banda. «Todos teníamos un amigo, un familiar o un vecino como Miguel Ángel», ha rememorado.

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