Los acusados del Hiriko lograron los 18 millones en ayudas por el «cauce habitual»

La jueza de lo Mercantil 1 consulta un documente ante los letrados de acusación y defensa. / d. aguilar

Empleados de la asesoría de Afypaida defendieron la limpieza del proceso e insistieron en que todo se justificó «puntualmente» al Ministerio de Ciencia

SALVADOR ARROYO

Dos cuestiones centraron ayer la quinta sesión del procedimiento que se sigue en el Juzgado de lo Mercantil 1 de Vitoria por el fallido proyecto automovilístico que se gestó durante el Gobierno del Juan José Ibarretxe. Primero, demostrar que hubo «claridad» en la gestión de fondos públicos por parte de Afypaida, la sociedad que se encargó de impulsar el proyecto Hiriko; y segundo, que «en todo momento» se rindió cuentas al entonces Ministerio de Ciencia e Innovación, del que salió la parte más jugosa de los 18 millones de euros que se inyectaron en el pequeño vehículo eléctrico.

Una vista marcada por la declaración de testigos requeridos por las defensas. El letrado de Afypaida recurrió a profesionales de la gestoría que fue contratada para cursar la solicitud de subvenciones y redactar memorias e informes para Madrid. Un «mecanismo» para cargar de verosimilitud los argumentos de autoexculpación que los cuatro encausados -el empresario de la órbita del PNV, Jesús Echave; el exconcejal jeltzale en el Ayuntamiento de Vitoria, Iñigo Antia; José Luis Bengochea y José Achaerandio- plantearon a la juez el 22 de septiembre.

¿Qué procedimientos se siguieron para conseguir las ayudas públicas? «Los habituales para un proyecto de I+D+i», se defendieron dos empleados de la gestoría Adigest, con «25 años de experiencia, 2.000 peticiones vivas y un nivel de tramitación medio de 400 solicitudes anuales» a distintas administraciones. «Ayudamos a Afypaida en todas las memorias económicas. Cuentas auditadas y un proyecto que, se nos dijo, tuvo una justificación excelente», explicó Estíbaliz Viñegra, trabajadora de la gestoría que realizaba la tramitación administrativa para Afypaida. Todo reglado.

El Ministerio solicitaría el reintegro de las ayudas años después. Aunque incluso en ese momento, se «fueron tramitando una serie de alegaciones, partida a partida, que en gran parte fueron estimadas». Conclusión: el contacto con el principal benefactor del Hiriko era «continuo y fluido». En este procedimiento se juzga si los encausados incurrieron en un proceso concursal ‘culpable’ en 2015, cuando se consumó la quiebra societaria de Afypaida pese a que en 2013 ya estaba sin liquidez.

Otro de los argumentos de las defensas para intentar desacreditar la tesis de la acusación (Fiscalía, Abogacía del Estado y Administración concursal) de que existió un supuesto «complot de sustracción de fondos públicos» -como lo definió la propia jueza- fue demostrar que los pagos realizados a las empresas que se implicaron en el desarrollo de las famosas ‘roboruedas’, con tracción total y claves en el pequeño utilitario, estuvieron justificados. Sapa entregó ocho para dos prototipos y Maser, cuatro. En la vista se contaron por miles las horas de mano de obra e investigación. Afypaida pagó por adelantado el desarrollo de 80 de estas roboruedas.

Fotos

Vídeos