Brañas y prados de Matienzo

Rutas de montaña: La Piluca (675 m.)

Rutas de montaña: La Piluca (675 m.)

La Piluca es una cima extensa y herbosa que cierra el poljé más grande de toda la cornisa cantábrica

Iñigo Muñoyerro
IÑIGO MUÑOYERRO

La Piluca corona una estribación herbosa que cierra por el Sur el valle cántabro de Matienzo y tiene su techo en Los Trillos, próximo al puerto de Alisas. Recorrido sencillo, pero largo y con fuerte desnivel que transcurre por carretera, pistas y senderos marcados y balizados a tramos como PR. Debido a las árgomas y los espinos, en el recorrido es recomendable el pantalón largo para evitar arañazos.

Parada en el barrio Cubillas, en el centro del valle de Matienzo, Ruesga. Allí están el ambulatorio, una marquesina de bus, un bar y la panadería. También dos paneles informativos sobre el poljé –el mayor del Catábrico- y los montes de este hermoso valle. Entre ellos, La Piluca, nuestro objetivo de hoy, que como indica se recorre en un paseo de cuatro horas tras el PR-S-12.

Seguimos la carretera hacia Seldesuto, un grupo de cabañas a cuatro kilómetros. Pronto vemos (izd.) el letrero del PR-S-12 (0h.10’). Es un camino cementado que sube fuerte y llega a un prado. Los dueños del pastizal lo tienen cercado. Pasamos el cierre y, con cuidado, por la derecha, ganamos altura por hierba hasta el lindero superior, también cercado. Al otro lado, un sendero serpentea por un bosquete de robles cerrado de zarzas y conecta con una pista asfaltada (0h.15’) que viene de la carretera de Seldesuto.

HITOS

La Piluca:
675 m. UTM: 30T X.451792 Y.4793937
Mullir:
689 m. UTM: 30T X.451114 Y.4794167
Cómo llegar:
Ramales, CA-261 dirección Arredondo. En Riva CA-266 a Matienzo.
Cartografía:
MTN 59-II (Arredondo), 1:25.000, del IGN.

INFORMACIÓN MIDE

Horario:
4h.05’ (1h.35’ La Piluca; 2h.10’ Somo).
Distancia:
12,6 km.
Desnivel positivo:
620 m.
Severidad del medio:
3
Dificultad orientación:
3
Dificultad del terreno:
3
Esfuerzo necesario:
3

Pista arriba (izd,) pasamos bajo una vaquería y una fuente, hasta llegar a un cruce (0h.25’). El ramal de la izquierda desciende a la Cruz de Ozana. Vamos por la derecha. Surca la pendiente ladera del monte Beralta, desarbolada y donde se aprecian las huellas de los incendios provocados para controlar la maleza. Se divisa la depresión del poljé encerrada entre laderas con el Mullir enfrente.

Al rato aparece la grava. La pista llega a un nuevo cruce (0h.45’). Llanea hasta una braña perdida con cabaña y vacas (pintura del PR) y un rato después (0h.55’) termina. Allí debemos subir al prado (izd.), cruzar una alambrada y seguir una trocha de ganado que nos adentra en herbazales que ocultan el lapiaz.

Caminamos por una comba herbosa bajo los escarpes de La Piluca. Tras rodear una hoya donde medran algunas hayas y abedules y se cobijan las vacas, la pendiente se endurece. Una vieja tapia derrumbada nos permite alcanzar la garma y la primera cima de La Piluca (1h.10’) y sus buenas vistas.

Vamos de piedra en piedra. Subimos (NO) por un lapiaz quebrado pero sencillo hasta el roquedo superior. Un hito de piedras señala el punto más alto (1h.30’) de La Piluca. Cima plana, venteada y frecuentada por cabras y vacas (atención con las garrapatas). Las vistas son magníficas sobre las peñas del Alto Asón, Mortillano, Peñas Rocías, Mullir…

Volvemos a Cubillas. Perdemos altura por un lapiaz que se complica –de nuevo NW– para enlazar con una pista que tiene un corto pero fuerte repecho. Llega a un portillo alambrado complicado de pasar. Está bajo una peña. Al otro lado se abre una preciosa braña con una cabaña entre hayas. Un sendero cruza el prado y sale a terreno abierto. Arriba (izd.) está la imprecisa cima de El Somo (2h.10’). A sus pies se aprecia Arredondo ‘La capital del mundo’.

Vamos ahora pastizal abajo, por una senda de vacas que entre árgomas desciende hasta un manantial bajo el escarpe. En la ladera, que fue de quejigos, madroños y laureles, se aprecian los estragos de un gran fuego. La misma senda conduce a otra braña (2h.40’). La cabaña aparece arruinada entre las hayas. Allí comienza una pista para todoterrenos que desciende a una barriada de la carretera del valle de Seldesuto (3h.40’).

Por el camino encontraremos dos cabañas y durante el tramo final tendremos la tentación de atajar monte abajo. No merece la pena. Una vez en el llano, ya por asfalto, regresamos a Cubillas (4h.05’).

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