El valle glaciar de El Curro

Rutas de montaña: La Horadada (1.419 m.)

Rutas de montaña: La Horadada (1.419 m.)

La Horadada es una cima airosa y poco visitada de los montes de Valnera, accesible desde el valle pasiego burgalés de Estacas de Trueba

Iñigo Muñoyerro
IÑIGO MUÑOYERRO

La Horadada es una cima airosa y poco visitada de los montes de Valnera, que tienen su techo en el Castro Valnera. Es accesible por Estacas de Trueba, uno de los cuatro valles pasiegos burgaleses. Camino del puerto, superados el puente Badundo y el desfiladero del Trueba, el valle se abre. A la izquierda vemos una marquesina de autobús. Hay espacio para aparcar. Desde este punto se divisan las pendientes laderas de La Horadada justo enfrente. A la derecha se eleva El Curro. Entre ambos se abre la rendija de la cubeta glaciar por donde baja el camino de vuelta.

Una pista cementada desciende hasta el puente de Las Jarrutias sobre el río Trueba, habitualmente seco (0h.05’). En estwe punto hay una bifurcación con letrero que señala a las Cabañas de Valnera. De frente sube a El Curro. Vamos por la izquierda, por la Senda 15: ‘Cascada Guarguero’. Es un camino estrecho y resbaladizo entre helechos y mimbreras pegado al río hasta otro cruce (0h.20’). A la izquierda queda el puente del Pradío.

HITOS

La Horadada:
1.419 m. UTM: 30T X.440629 Y.4775691
Cómo llegar:
N-629 El Crucero de Montija. BU-542 Espinosa de los Monteros. BU-571 Las Machorras y BU-570 a Estacas
Cartografía:
Bárcenas 84-II 1:25.000. Macizo Castro Valnera Ed. CETYMA 1:20.000

INFORMACIÓN MIDE

Horario:
3h.30’ (1h.10’ La Horadada).
Distancia:
9,2 km.
Desnivel positivo:
525 m.
Severidad del medio:
2
Dificultad orientación:
2
Dificultad del terreno:
3
Esfuerzo necesario:
3

La pista sube (dch.) con mucha pendiente. Los primeros repechos por la ladera cubierta de árgoma y brezo exigen un fuerte esfuerzo. Tras varias lazadas, la cuesta pierde fuerza y permite disfrutar de las vistas sobre el valle. Nuevo cruce (0h.40’) bajo las cabañas de Gustevirones. La pista sigue de frente hacia el collado de La Canal. El ramal de la derecha –que seguimos– continúa hacia una cabaña solitaria, donde termina (0h.45’).El monte está cubierto de brezo y árgomas rastreros consecuencia de incendios descontrolados. Los únicos árboles, en este caso hayas, perviven junto a la casa.

La Horadada queda sobre nosotros. Pasada la tapia y sin sendero, ascendemos por el brezal hasta una pedrera (0h.50’) por donde discurre una antigua senda que continúa hasta la cima. La ascensión es ahora tranquila por terreno chamuscado que aprovechan las cabras y las vacas. También se asoman los rebecos.

Un corto repecho y se alcanza el collado (0h.55’) protegido por una vieja alambrada. A la izquierda queda La Cubada Grande. Por la derecha, la senda supera un primer resalte de arenisca y, de terraza en terraza, por terreno cubierto de brezo, se aproxima a la cima. No hay hitos.

Pasamos junto a una charca que aguanta hasta entrado el verano y pisamos la cumbre de La Horadada (1h.10’). La cima es despejada y cuelga sobre el valle con un hito de piedra señalando el punto más alto. Vistas reducidas sobre el valle de Estacas. El Curro y los montes de Guzmántara. Al fondo, los Castros de la Mosquía sobre el puerto. La Cubada Grande oculta al Castro Valnera.

Para el descenso volvemos al collado sin sendero, pero con cuidado por el profundo corte (dch.) sobre el valle de Estacas. Atención a los despistes. Una vez en el collado (1h.25’), vamos a bajar por la vertiente del barranco del Curro, por una ladera despejada por un incendio. Nos ceñimos a la izquierda para entrar en el hayedo (1h.50’). El bosque es umbrío, con el suelo cubierto de hojarasca. Un descenso fácil y entretenido que nos deja en el fondo del bosque (2h.00’).

Por un sendero entre avellanos y hayas, salimos al vallejo del Curro, un paraje espectacular con una laguna en un lado. El suelo está cubierto de flores y entre ellas descuellan las gencianas. Es una planta medicinal protegida que se ha extinguido en algunos puntos de la cordillera cantábrica. También hay dos cabañas rehabilitadas. Caminamos hasta la primera (2h.20’). Cerca hay un manantial. Allí comienza un camino, primero de tierra y luego de grava, que desciende hasta el cauce del Trueba y sube luego al coche (3h.30’).

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos