Atalayas de Urdaibai

Rutas de montaña: Katillotxu (336 m.)

Rutas de montaña: Katillotxu (336 m.)

Excursión invernal para todos los públicos desde Bermeo con ascensión al Katillotxu y retorno por los pueblos costeros de Sukarrieta y Mundaka

Fernando J. Pérez
FERNANDO J. PÉREZ

Aunque el invierno sigue arreciando no renunciamos a nuestra salida semanal. Buscamos de nuevo una excursión cómoda, con altitudes accesibles que permitan el paseo hasta que el mal tiempo arrecie. El Katillotxu es una de ellas. Esta modesta cumbre de Urdaibai separa Bermeo de la ría de Mundaka y ofrece un doble interés. Por una lado es punto de paso del remozado GR-123 (Bizkaiko Bira), rebautizado como Sendero Costero (E9) en su tramo cantábrico y por otro permite conocer la importante estación megalítica que se extiende por todo el cordal cimero, con el principal monumento en la misma cumbre.

Con subida desde Bermeo y descenso a Sukarrieta, completaremos esta excursión con un paseo costero y urbano para disfrutar de la brisa marina, la mar embravecida y el olor a salitre por pueblos –sukarrieta, Mundaka, Bermeo– alejados del bullicio estival.

HITOS

Katillotxu:
336 m. UTM: 30T X.523075 Y.4804720 Puntuable para los Cien Montes.
Arribieta:
332 m. UTM: 30T X.523135 Y.4804244
Cómo llegar:
Desde Mungia seguir por la BI-631 hasta Sollube.
Cartografía:
MTN 38-III (Mungia), 1:25.000, del IGN.

INFORMACIÓN MIDE

Horario:
3h.00 (1h.00’ de ascensión al Katillotxu).
Distancia:
12,2km.
Desnivel positivo:
580 m.
Severidad del medio:
1
Dificultad orientación:
2
Dificultad del terreno:
2
Esfuerzo necesario:
3

Comenzamos la caminata en el mismo puerto de Bermeo. Allí debemos tomar la calle Kurtzio, que no tarda en convertirse en una estrada que gana altura suavemente y por la que salimos del pueblo. Pasamos bajo la variante y llegamos al barrio Sarren. Aquí el asfalto da paso a un camino forestal que entra en un pinar y por el que llegamos a Demiku (0h.25’), un bonito barrio donde merece la pena desviarse unos metros (izd.) hasta la cercana ermita de Candelario.

En el centro del barrio, un poste de señales indica el camino al Katillotxu (dch.). Es una pista de cemento que asciende. Obviamos el desvío a Lamiaran y Mundaka, por donde viene el PR-BI. 176, y continuamos subiendo hasta un amplio cruce de caminos junto a un depósito de aguas, inconfundible por su fuente.

De nuevo, nuestro vial es el que sube a la derecha, primero, y a la izquierda, seguido, que nos aúpa al cordal cimero del Katillotxu y a su cumbre, ocupada por un importante conjunto megalítico (0h.55’) explicado con todo lujo de detalles en dos interesante paneles cerámicos. De los tres buzones que llegó a tener solo queda el pie de uno de ellos.

Seguimos la señales del GR cruzando el monumento prehistórico y continuando por la divisoria bordeando los prados. Pasamos por el segundo monumento funerario del Katillotxu y nos adentramos en la maleza por un sendero que pasa por el Arribieta, cima secundaria sin distintivo alguno.

La senda desciende hasta el camino que viene de Sukarrieta (poste de señales) y que debemos seguir. Desechando alguna pista menor, el camino nos lleva hasta un amplio cruce de pistas (poste de señales), hasta el que llega el cemento. Descendemos por la de la derecha, que pasa junto a un caserío y tras tomar el vial de la izquierda en un cruce más abajo, cruza el barrio Munitiz y llega a Sukarrieta (1h.45’).

En el núcleo urbano, las balizas nos sitúan ante la iglesia de San Andrés, donde enfilamos hacia Mundaka (izd.). Dejamos atrás el pueblo, cruzamos el cámping Portuondo y seguimos por la acera hasta el municipio mundialmente conocido por su ola izquierda (2h.15’). Las balizas del PR (amarilla) y un misterioso GR sin identificar (rojas) realizan un completo recorrido turístico por el pueblo antes de dejar atrás el PR y enfilar por las calles Goiko y Basamortu.

Por esta última salimos del pueblo y seguimos junto a los acantilados en un tramo breve pero intenso. Cruzamos las vías y llegamos al barrio Ondartza, desde el que accedemos a la carretera costera entre Mundaka y Bermeo. Aquí reaparecen las misteriosas balizas de GR, que seguimos por la acera hasta la entrada de Bermeo tras pasatr junto al espectacular viaducto de Lamiaran, en el que el ferrocarril desafía abiertamente al mar. Ya con el puerto a la vista, solo queda descender por la calle Txibitxaga hasta el corazón de de la villa marinera (3h.00’).

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