Por las cuevas de Ereño

Rutas de montaña: Galarregi (596 m.)

Rutas de montaña: Galarregi (596 m.)

La ascensión a su cima más alta, Bustarrigan, sirve de excusa para conocer algunos de los tesoros de este coqueto valle de Busturialdea

Fernando J. Pérez
FERNANDO J. PÉREZ

Ereño es una anteiglesia de la Merindad de Busturia cuyos 10,7 kilómetros cuadrados se extienden entre las sierras de Leia (N) y Ereñozar (S), que a su vez le separa de la ría de Gernika. Conocida por su mármol y sus canteras, cuya explotación se remonta a la época romana, disponía de voto y asiento (número 12) en las Juntas Generales de Gernika. Orográficamente es un municipio montañoso que tiene en los 561 metros del Busturrigan, al noreste del pueblo, su punto culminante. Aunque es el Ereñozar (447 m.), al otro lado del valle, en su extremo noroccidental, quien se lleva la fama gracias a sus privilegiadas vistas sobre Urdaibai y su emblemática ermita cimera.

La visita al Bustarrigan va a ser, precisamente, la excusa para conocer dos de sus tesoros escondidos, la cueva Ereñuko Aristi y la sima de Poto (Potoko Lezia). La completaremos con la ascensión al Galarregi, cima ‘centenaria’ y punto culminante del macizo de Laia, en su extremo sur, ya en tierras de Nabarniz.

HITOS

Galarregi:
596 m. UTM: 30T X.534321 Y.4798521 Puntuable para los Cien Montes.
Bustarrigan:
561 m. UTM: 30T X.533126 Y.4799035
Cómo llegar:
En Gernika, por Kortezubi, seguir dirección Nabarniz (BI-2238) hasta Basetxetas; allí tomar (dch.) la BI-3242 hasta Elexalde-Zeeta, núcleo principal de Ereño.
Cartografía:
MTN 62-II (Gernika), 1:25.000, del IGN.

INFORMACIÓN MIDE

Horario:
3h.15’ (1h.15’ al Bustarrigan y 2h.00 al Galarregi.
Distancia:
12,5 km.
Desnivel positivo:
500 m.
Severidad del medio:
2
Dificultad orientación:
3
Dificultad del terreno:
3
Esfuerzo necesario:
3

La imponente iglesia de San Miguel domina Elexalde-Zeeta, el núcleo principal de Ereño. Fue construida con mármol jaspeado de sus canteras y es el resultado de diversas adiciones, en diferentes épocas, sobre una base gótico-renacentista abovedada construida el siglo XV.

Junto a la carretera a Nabarniz, saliendo ya del pueblo (izd.) hay un aparcamiento desde el que empieza la caminata. Una pista, al principio de cemento, sube hacia el macizo y lo atraviesa a lo largo. Pero la abandonamos enseguida para tomar un camino que se dirige a la izquierda antes de un chalet. Este vial rodea el monte Geranda, así que cogemos un desvío (dch.) que lleva, tras cruzar un portón, a un pequeño corral. El camino –luego senda– asciende en zigzags por la cara suroeste del Geranda hasta llegar a la boca de la cueva Ereñuko Aristi. Fue excavada entre 1969 y 1970 y se encontró un rico yacimiento: enterramientos colectivos, monedas de bronce (s. IV), fragmentos de cerámica, etc.

Sin perder el sendero –el encinar no da muchas opciones–, más arriba atravesamos los restos de una pequeña cantera y salimos (izd.) a un camino (cruzar valla) por el que cambiamos de vertiente. Una vez en la cara norte, no tardamos en encontrar el cartel que señala la sima de Poto (0h.20’). Fue descubierta en 1935 y está enclavada en un bonito paraje rodeado de castaños y encinas y junto a una pequeña dolina. En ella, el artista Edu Gordo hizo una escultura consistente en siete piedras blancas suspendidas del techo llamada ‘Ixiltasun borobilla’ (silencio total). Una linterna ayuda a distinguirla, aunque si dejamos que los ojos se acostumbren a la oscuridad, también la veremos a simple vista.

De vuelta a la ruta, un agradable sendero, entre pinares principalmente, evita la pista principal. Pero la tala que se está llevando a cabo en la zona ha dejado impracticable el acceso al cordal del Liesa, que comienza en una bifurcación inconfundible por un solitario castaño. Por la derecha remontamos a la pista principal y seguimos por ella (izd.) hasta el acceso al Bustarrigan. Se trata de una marcada senda que remonta un pinar (dch.) junto a un desvío y frente a una pequeña explanada.

El sendero lleva hasta el vértice y el viejo buzón cimeros (1h.15’) y continúa por la vertiente contraria hasta desembocar en un camino que desemboca, tras pasar junto a un refugio de cazadores, en la pista principal. Poco más adelante (350 metros), la dejamos para seguir (izd.) un camino que enfila ya hacia el Galarregi. Obviamos un primer desvío a la izquierda, seguimos de frente en un posterior cruce y, cuando el camino llanea, cogemos, ahora sí, un desvío que remonta (izd.) hasta una pista superrior que rodea el cono cimero. Junto delante, un sendero, algo difuso al principio, remonta por el joven pinar hasta el cordal cimero, por el que llegamos a la cima (2h.00). Los árboles impiden ya toda panorámica hacia el mar y es el Illuntzar, el coloso de la comarca, quien domina la vista (SE).

La senda desciende por la vertiente norte hasta la pista que hemos abandonado antes y por la que llegamos (dcha.) a un cruce. También por la derecha, desciende hasta retomar la pista principal que hemos dejado en Arraska y que nos lleva al collado Motrollo, gran cruce de caminos y poblado de indicaciones. El que nos devolverá a Ereño es el de la izquierda (señal), que recorre toda la vertiente sur de la sierra hasta el punto de partida (3h.15’).

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