El inhóspito Burretxagana

Rutas de montaña: Burretxagana (401 m.)

Rutas de montaña: Burretxagana (401 m.)

Ascensión al techo de la margen derecha de Urdaibai, una cima poco accesible pero con una aproximación agradable y sencilla desde Akorda

Fernando J. Pérez
FERNANDO J. PÉREZ

Pequeño pero matón. Si habría que definir en tres palabras al protagonista de la excursión de hoy esas serían las más exactas. El Burretxagana, con sus 401 metros, es la principal de las modestas alturas que delimitan la ría de Urdaibai en su margen derecha: Atxarre, Marua, Againdi, Arlanburu... Todas tiene dos denominadores comunes: su condición kárstica y que se encuentran cubiertas por el espeso encinar cantábrico que puebla la zona. Estas características las convierten en cimas poco amables, cuando no directamente antipáticas, donde es imposible salir indemne de arañazos, salvo en el Atxarre, donde su camino de acceso es una auténtica autopista comparado con los acceso al resto.

Pero entre los ‘duros’, el Burretxagana se lleva la palma. Al su espeso y cerrado bosque, donde encinas y zarzas pugnan por dominar, se añade un lapiaz especialmente áspero y una verticalidad que obliga a realizar varias trepadas y a no bajar la guardia ni un momento. Para compensar, completaremos su ascensión con la visita a su gemelo Armendua, más bien mellizo, ya que poco tienen que ver. Este esta cubierto por amables pinos, eucalíptus y cipreses, su suelo es terroso y sus desniveles son ondulados y cómodos.

HITOS

Burretxagana:
401 m. UTM: 30T X.528294 Y.4802711 Puntuable para los Cien Montes.
Armendua:
388 m. UTM: 30T X.528838 Y.4803064
Cómo llegar:
Desde Gernika, seguir por Kortezubi (BI-2238) a Ibarrangelu (BI-2237). Allí coger el desvío a Akorda por Allika (BI-4236).
Cartografía:
MTN 38-IV (Elantxobe), 1:25.000, del IGN.

INFORMACIÓN MIDE

Horario:
2h.40’ (0h.50 al Armendua y 1h.35’ al Bu rretxagana.
Distancia:
8,3 km.
Desnivel positivo:
435 m.
Severidad del medio:
2
Dificultad orientación:
2
Dificultad del terreno:
2
Esfuerzo necesario:
2

El pequeño y coqueto núcleo rural de Akorda es el punto de inicio de la excursión. Caminamos unos metros por la carrera por la que hemos venido desde Ibarrangelu hay un humilladero, donde dejamos el cemento para subir entre campas. Desembocamos en una pista de cemento donde dejamos el sendero PR-BI-161, cuyas marcas nos han acompañado desde la salida, para seguir hasta las puertas el barrio Garteiz, también perteneciente a Ibarrangelu. No llegamos a las casas. En el cruce seguimos la carretera (izd.) hasta el primer desvío a la derecha.

Seguimos por asfalto hasta que termina, en el acceso a dos caseríos (0h.25’). Tomamos aquí un camino (izd.) que se adentra en el pinar y lleva a un cruce de pistas en forma de triángulo. La de la izquierda lleva en apenas 50 metros al inicio del camino que recorre todo el cordal del Armendua. No ofrece dudas. La ascensión en suave y cómoda, pasa primero por una gran cruz de cemento, unico puntos de toda la ascensión, y al poco llega al vértice y buzón cimeros (0h.50’).

No hay nada que ver así que descendemos por la vertiente opuesta siguiendo el cordal, hasta que lo deja (dch.) para desembocar en la pista que une el cercano barrio de Tremoia –queda a apenas 300 metros– con Garteiz. Continuamos por ella hacia la derecha, atravesamos una zona abierta del bosque, donde el Burretxagana es nos ofrece desafiante), y entramos de nuevo en el pinar. Nada más hacerlo, una camino(hito) desciende hacia la izquierda y se convierte en una sendero que nos sitúa a los pies del Burretxagana.

Empieza los bueno, donde, por cierto, agradecemos haber elegido pantalones largos para la marcha. En los primeros metros la espesura de las encinas y las zarzas colgantes hacen dudar, pero es el camino bueno. La senda pronto lleva al tramo rocoso donde no hay que perder nos hitos y las cintas verdes que jalonan el recorrido. El terreno es tortuoso y hay que estar atento. Un par de trepadas animan la ascensión antes de llegar a la cresta cimera, incómoda pero ya casi sin pendiente, antes de llegar a la incómoda cima, señaladas con dos viejos buzones (1h.35’), donde las encinas impiden las vistas.

Lo intrincado del terreno no ofrece otra opción que volver sobre nuestros pasos con igual o más cuidado que en la ascensión. Una vez en la pista que lleva a Tremoia solo queda seguirla (izd.) hasta desembocar en el cruce de caminos y la carrera por la que hemos venido para volver a Akorda por camino conocido (2h.40’).

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